Eugenio Pino, en una imagen de archivo
Eugenio Pino, en una imagen de archivo - EFE

El antiguo número dos de la Policía: «La operación Kitchen no existe»

El Ministerio del Interior ha reconocido que empleó fondos reservados para sustraer documentos a Bárcenas

MadridActualizado:

El antiguo número dos de la Policía Nacional Eugenio Pino ha negado este jueves que el Ministerio del Interior tratase de sustraer documentación sensible a Luis Bárcenas para torpedear la investigación de la caja B del PP. «La operación Kitchen no existe», ha manifestado Pino a la salida de la Audiencia Nacional, ante los periodistas, después de que su comparecencia ante el juez del caso Villarejo haya sido aplazada.

La operación Kitchen es el nombre que recibe el plan que puso en marcha entre 2013 y 2015 el Ministerio del Interior presidido por Jorge Fernández Díaz, en la época de Mariano Rajoy al frente del Gobierno, para espiar y robar documentación a Bárcenas, el antiguo tesorero del PP. En esas mismas fechas, Pino era el director adjunto operativo (DAO) de la Policía, el número dos, y ha sido imputado por su posible responsabilidad en la maniobra, que ha sido reconocida por el propio Interior.

Por estos mismos hechos declara hoy ante el juez Manuel García Castellón el comisario jubilado José Villarejo, encarcelado por supuestamente dirigir un entramado para enriquecerse ilegalmente a través de encargos y coacciones para los que empleó información a la que accedía gracias a su condición policial. Ubicado en la cúpula de la Policía durante años, a Villarejo se le considera el líder de las llamadas «cloacas del Estado».

Otro de los citados a declarar como imputado este jueves era el socio de Villarejo Enrique García Castaño, antiguo jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo de la Policía y conocido como «el Gordo». Su comparecencia continuará mañana, cuando está citado también por otra de las múltiples ramas del caso Villarejo.

La Fiscalía Anticorrupción considera al «Gordo» el codirigente de la supuesta trama capitaneada por Villarejo, en la que el Ministerio Público aprecia una organización criminal, un tesis que no compartía el primer juez investigador del caso, Diego de Egea.

Por la operación Kitchen también declararon ayer Bárcenas y su mujer, Rosalía Iglesias, en una comparecencia de la que no trascendió su contenido por estar secreta la causa. El antiguo tesorero del PP mantiene que no sabe ubicar el momento exacto en el que pudieron sustraerle los documentos, que podría contener anotaciones novedosas sobre los pagos en negro del PP, una contabilidad que estudia otro juez de la Audiencia Nacional, José de la Mata.