El extesorero del PP, Luis Bárcenas
El extesorero del PP, Luis Bárcenas - ABC

Bárcenas reconoce los papeles que le robó la red policial pagada por Interior

Su exchófer y el policía que le captó, exasesor de Cospedal, no podrán salir de España

MadridActualizado:

El juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón dio ayer un paso más para averiguar quiénes participaron en el espionaje policial a Luis Bárcenas, extesorero del PP, ordenado y pagado supuestamente con fondos reservados del Ministerio del Interior en 2013. Es la llamada operación Kitchen que da nombre a la pieza separada incluida en la macrocausa que se sigue contra el excomisario José Manuel Villarejo. Fue él, junto a su socio en el «consorcio criminal» (en palabras de Anticorrupción), el también comisario Enrique García Castaño, el Gordo, quienes en teoría dirigieron la operación para robar documentación comprometedora para el PP en poder de Bárcenas, tras el ingreso en prisión preventiva del político. Pero no fueron los únicos ni mucho menos.

Los primeros en declarar como investigados fueron Sergio Ríos, el que entonces era chófer del tesorero del PP, y el ahora comisario Andrés Gómez Gordo. Este último era en 2013 asesor para temas de Seguridad en el Gobierno de Dolores de Cospedal, pero tenía buena relación con Ríos de la etapa en la que ambos coincidieron a las órdenes de Francisco Granados en la Comunidad de Madrid. Gómez Gordo sería quien habría captado a Ríos como «confidente» en la operación Kitchen, a cambio de pagos que se cifran en 2.000 euros al mes. Según publicó «OKdiario», el conductor cobró un total de 48.000 euros de fondos reservados. Sergio Ríos reconoció al juez que entregó notas de las agendas de Bárcenas -donde anotaba sus reuniones y citas de interés, así como pagos y entregas de dinero al partido supuestamente para nutrir la caja B- y otros documentos manuscritos pertenecientes a las finanzas de la familia y a cuestiones domésticas tras la entrada en prisión de del político.

Una de las dos hojas - ambas pequeñas, con cuadritos-, dice, por ejemplo, en el anverso, con letras azules: «Qué hacemos con el Popular saldo y clave; Ángel mal, no participa; a quién le puedo pedir dinero; qué hacemos para pagar algo a Liaño; abogados conocimiento cobrado del Partido y conocimiento tuyo (...) Jefe Presidencia Cospedal disco duro. Muertos de miedo».

El Ministerio del Interior remitió a mediados de diciembre sendos informes a la Audiencia Nacional en los que se admitía el pago con fondos reservados. Uno llegó al juez José de la Mata, que tomó declaración como investigado a Bárcenas el pasado 21 de diciembre y otro a García-Castellón, que le interrogó ayer junto a su mujer Rosalía Iglesias como testigo.

Al exjefe de las finanzas populares, encarcelado por Gürtel, se le mostró documentación en ambas comparencias para que la identificara, como sucedió. Admitió que esa documentación es suya, pero no pudo precisar cuándo se la sustrajeron (en teoría de su casa), ni por supuesto quién, aunque sacó a relucir el nombre de Javier Gómez de Liaño (su abogado de entonces) como la persona que debía de tener una carpeta con todos esos papeles, sin apuntar ninguna responsabilidad concreta. Aseguró que él no se quedó con copia y precisó que ahí estaba «todo lo conversado con María Dolores de Cospedal».

Pero la operación Kitchen no se limitó a conseguir esos archivos personales que nunca hasta ahora se judicializaron por parte de ningún policía, sino que incluyó seguimientos, vigilancias a los vecinos de la familia e identificación de todos ellos y control de una serie de actividades que la trama policial al servicio de Interior consideró relevantes. En un informe de trabajo consignaron como gestiones pendientes para encargar al chófer Sergio Ríos: «Viaje a la zona de Sierra de Soria/Burgos», es el título del documento. «Cuántas veces lo llevó y en qué fechas; lugares que visitaron; qué personas fueron, dónde durmieron. Llevó posteriormente, después de ingresar en prisión a algún otro miembro de la familia. En qué fechas».

Recibí de 2.000 euros

Existen además imágenes, informes y grabaciones de la actividad de espionaje desplegada y pruebas no solo en Interior de que se pagó. Entre la documentación intervenida en el inicio de la operación Tándem, tras el arresto de Villarejo, la comisión judicial intervino en el despacho de Torre Picasso, la sede del conglomerado empresarial del comisario, un recibí de 2.000 euros, firmado por Sergio Ríos, tal y como consta en la causa. Tiene fecha de 3 de noviembre de 2017. En esa lista de documentos intervenidos no figura ningún otro recibo de pago, algo extraño dada la meticulosidad con la que Villarejo archivaba, anotaba y grababa todo y a todos; puede haberse deshecho de ellos o bien que de esos pagos a «confidentes», o «cocineros» como les llamaban ellos, se encargaran varias personas.

Dado que esta pieza permanece bajo secreto, no trascendió el contenido de las declaraciones de Ríos y Gómez Gordo. Anticorrupción pidió que se les aplicaran medidas cautelares. El magistrado acordó la prohibición de salida de España para ambos y además retiró el pasaporte al exchófer y le impuso la obligación de comparecer mensualmente en el juzgado, según fuentes jurídicas, informa Luis P. Arechederra.

Sergio Ríos, tras dejar de trabajar para Bárcenas, ingresó en la Policía con más de 40 años y consiguió un puesto codiciado en la Brigada Móvil en poco tiempo. Después de su imputación por parte de la Audiencia Nacional, la Dirección General de la Policía le abrió expediente disciplinario. Por el momento no se ha tomado ninguna medida contra el ya comisario Andrés Gómez Gordo, actual jefe de la Brigada de Seguridad Ciudadana de Alicante.