Jordi Jané, exconseller de Interior de la Generalitat de Cataluña - EFE | Vídeo: Jané evita vincular su salida del Govern con el 1-O (EP)

El antecesor de Forn admite que dimitió ante la deriva hacia un referéndum unilateral

El exconsejero Jané recuerda que los Mossos deben desoír una orden ilegal

MadridActualizado:

Midieron mucho sus palabras, pero terminaron admitiendo que la deriva radical les empujó fuera del barco. Tres exconsejeros de la Generalitat que dejaron su cargo en julio de 2017, a las puertas del tramo final del «procés», vincularon ayer su marcha con la apuesta por un referéndum unilateral, un escenario que no compartían.

Los tres -Jordi Jané, Meritxell Ruiz y Jordi Baiget- comparecieron ayer en el juicio contra los líderes del «procés» como testigos, en un Tribunal Supremo donde abundaron las rosas rojas por la celebración de San Jordi. La vista oral retomó su desarrollo con su sesión trigésimo cuarta, tras el parón de Semana Santa, con la vuelta al juicio de los políticos, los últimos testigos citados a propuesta de las acusaciones.

Jané, Ruiz y Baiget declararon con la boca pequeña, envolviendo su decisión en un mar de razones personales y profesionales, para no hacer daño a sus antiguos colegas en el Govern. Sus respectivos sustitutos -Joaquim Forn, Clara Ponsatí y Santi Vila- están acusados en el juicio o huidos de la Justicia. Para ello, insistieron en que hasta julio, cuando ellos se marcharon, la Generalitat solo barajó un referéndum pactado. No supieron justificar por qué semanas antes, el 9 de junio, Carles Puigdemont ya había anunciado el referéndun unilateral, con su fecha y su pregunta.

La purga de Baiget

El exgobernante catalán que más pistas aportó sobre aquella remodelación en el Govern de Puigdemont fue Jané, antiguo consejero de Interior y antecesor de Forn. Jane reconoció que uno de los motivos por los que dimitió era la opción de un referéndum unilateral, alejado de una solución acordada, como así sucedió el 1 de octubre de 2017.

Explicó que vislumbró un posible cambio de rumbo hacia la unilateralidad con el cese del exconsejero de Empresa Baiget, ordenado por Puigdemont. Baiget fue purgado el 4 de julio por unas declaraciones el día anterior en el Punt Avui, en las que calificaba de irresponsabilidad la convocatoria de un referéndum unilateral; diez días después dimitieron Jané, Ruiz y Neus Munté.

«En el gobierno del que yo formaba parte siempre se defendió la vía del diálogo para una solución pactada. En ese contexto, con la salida de Baiget, se abre una cierta posibilidad de cambio en el gobierno, ante la eventualidad de que en el futuro pudiera no darse un contexto de acuerdo, y preferí no continuar», expresó ayer Jané.

Además, el testigo encuadró su dimisión en un conjunto de otras razones. Jordi Jané aseguró que también se marchó porque daba por cumplidos los objetivos de su consejería, y por la imposibilidad para trabajar como profesor en la universidad, ante una labor «absorbente» como consejero catalán.

En su declaración, Jané dejó claro el lugar que le corresponde a los Mossos d’Esquadra, cuya actuación aquellos meses está bajo sospecha al estar acusado su antiguo jefe, Josep Lluís Trapero, en otra causa. «La ley de policía catalana es muy clara: los mossos no pueden cumplir una orden contraria a la Constitución o las leyes. Por eso nunca se planteó un escenario en el que los Mossos se apartaran de la legalidad vigente», señaló sobre su etapa como consejero al frente de la policía autonómica, antes de las leyes de la ruptura, el referéndum ilegal, y la declaración unilateral de independencia.

En ese frágil equilibrio también se movieron las palabras de Ruiz y Baiget. La exconsejera de Educación puso el foco en las razones personales para explicar su dimisión, pero también citó el miedo a un futuro de enfrentamientos, a preguntas del fiscal Jaime Moreno. «Me planteé que estábamos entrando en un periodo de más tensión dialéctica, y a mi me costaba verme». expresó Ruiz, que recordó que siempre previeron un referéndum pactado.

Con más claridad se expresó Baiget, la primera ficha que cayó del dominó. La fiscal Consuelo Madrigal le cuestionó si la entrevista en la que criticaba la posible convocatoria de un referéndum unilateral motivó su cese por parte de Puigdemont. Lo primero sucedió el 3 de julio; lo segundo, el 4. «Fue causa, efecto, sí», respondió Baiget.

A media mañana compareció pero se acogió a su derecho a no declarar el actual vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonés, citado por su cargo en Economía durante el «procés».