Rodrigo Rato
Rodrigo Rato - EFE

El ministro de Justicia informó a Rajoy del registro a Rato unas horas antes

El entorno del exvicepresidente Rato insinúa que las filtraciones sólo pueden venir de quien tiene los datos, alguien del Gobierno

Actualizado:

Era ya media mañana del jueves, sobre la una de la tarde, cuando el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, recibía la llamada del ministro de Justicia, Rafael Catalá. «No sé si lo sabes, pero se va a proceder al registro de la casa y la oficina de Rodrigo», le dice. «No sabía nada», fue la contestación de Rajoy. Tan sólo unas horas después el cuerpo de vigilancia aduanera se presentaba en el domicilio de Rodrigo Rato para registrar su casa y se producía una instantánea que daría la vuelta al mundo: la imagen del exdirector gerente del FMI ayudado a entrar en un coche policial.

A partir de ahí todo son preguntas. ¿Por qué si hay 715 contribuyentes investigados por posible blanqueo sólo se filtra el nombre de Rodrigo Rato? ¿A quién le puede interesar? ¿Quién gana con ello? ¿Son rencillas dentro del Gobierno? ¿O entre Rato y los que fueron sus subordinados?

En Moncloa y en el PP tienen claro que esta bomba informativa apenas a un mes de las elecciones autonómicas les hace mucho daño y echan balones fuera sobre posibles filtraciones dentro del Ejecutivo. El Ministerio de Economía se defiende: «De aquí no ha salido nada», aseguran. Y fuentes cercanas a De Guindos señalan además que el ministro está muy disgustado por los rumores que en los últimos días le apuntaban como fuente de la filtración. Se ha dicho que el ministro le contó a un periodista en una comida que Rato se había acogido a la amnistía. De Guindos lo niega.

Año y medio de investigación

«Nosotros no hemos sido», aseguran también en el Ministerio de Hacienda. «La Agencia Tributaria lleva año y medio investigando y no se ha filtrado nada y justo cuando pasa al Sepblac (la comisión de prevención del blanqueo de capitales) donde además de inspectores de Hacienda y agentes del Cuerpo de Aduanas, está el Ministerio de Economía, la Policía y la Guardia Civil es cuando esto se filtra», argumentan en el departamento que dirige Cristóbal Montoro. Aseguran, además, que el procedimiento que se ha seguido, incluso el hecho de que sea el cuerpo de vigilancia aduanera quién se haya encargado de los registros, es habitual. Lo que no lo es, reconocen, es que las cámaras estuvieran allí cuando Rodrigo Rato salió de su casa detenido para ir al despacho. «Alguién avisó a los medios», apuntan.

«No han sido los inspectores»

Tanto en el Ministerio de Hacienda como en el de Economía descartan abrir una investigación en la Agencia Tributaria o en el organismo de prevención del blanqueo para averiguar de dónde ha venido la filtración. Eso a pesar de que hay quien no descarta que hayan sido cargos intermedios los que hayan hecho pública la información.

No deja de ser llamativo que varios inspectores de Hacienda hayan fichado por partidos de la oposición a los que beneficia el varapalo que supone para el PP el conocimiento de la investigación a Rodrigo Rato. Pero en la Agencia Tributaria son tajantes: «No han sido los inspectores. De aquí no ha salido. No vamos a investigar nada». El equipo de Montoro, mientras, asegura que el ministro cuenta con la plena confianza del presidente Rajoy.

En el entorno del exvicepresidente Rato no tienen tan claro cuál es el origen. Aunque el que fuera director gerente del Fondo Monetario no quiere entrar en la polémica, fuentes cercanas señalan que sólo pudo filtrar la información quién la tenía, y quién la tenía «depende de quien depende», o sea, del Gobierno. Apuntan, asimismo, el trato discriminatorio que, en su opinión, ha recibido el que fuera número dos del Gobierno de José María Aznar. «No es normal lo que hemos visto por un presunto delito fiscal», aseguran.

Fuentes cercanas al PP y al propio Gobierno confían incluso en que los delitos que ahora se le imputan a Rato queden en nada. «Mucha gente utiliza sociedades para pagar menos impuestos y tiene divergencias con Hacienda sobre las deducciones», apuntan. Asimismo el propio Rodrigo Rato rechaza que se haya producido un alzamiento de bienes. «No he vendido ninguno de mis bienes y las fianzas del caso Bankia están protegidas por los seguros que tenía el banco», señala. No obstante, el actual presidente de la entidad financiera, José Ignacio Goirigolzarri, ya ha avanzado que pedirá el embargo de bienes de Rato para cubrir la fianza.

En el entorno del ministro del Interior se apunta que no tuvo comunicación previa de la detención y del registro que se efectuó. «Es muy raro todo lo que ha pasado», señalan. En todo caso, Gobierno y PP reconocen el enorme daño que hace al partido y al propio Ejecutivo el que se haya conocido que quien fuera el adalid del milagro económico que vivió España a finales de los 90 y que permitió a nuestro país entrar en el euro, algo por lo que nadie apostaba solo unos años antes, se haya acogido a la amnistía fiscal.

A partir de ahora, a un mes de las elecciones autonómicas y municipales, Gobierno y PP se agarrarán al único argumento que les queda: «Vamos a por todas en la lucha contra el fraude y contra la corrupción, da igual a quien afecte».