Vista de la Playa de Valdevaqueros, en Tarifa (Cádiz)
Vista de la Playa de Valdevaqueros, en Tarifa (Cádiz) - EFE
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Así es Andalucía: proyección turística internacional pero también paro y corrupción

La región más poblada de España, con el turismo y la agroindustria como fortalezas, está inmersa en un círculo vicioso de intervencionismo político y burocracia

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Fortalezas

Andalucía es la región más poblada de España y ha contado, tradicionalmente, con dos sectores económicos muy potentes: el turismo y la agroindustria. También ha desarrollado uno de los polos aeronáuticos más importantes de Europa y, en los últimos años, ha asistido al renacimiento del sector minero.

Turismo

Andalucía es una gran potencia turística, tanto en la dimensión cultural (La Alhambra, por ejemplo, es el monumento más visitado de España, por delante del Museo del Prado o la Sagrada Familia), como en la oferta de sol y playa. Asimismo, combina marcas tan populares como la Costa del Sol con zonas exclusivas como Sotogrande. Solo en el año 2014 recibió más de 8,5 millones de turistas extranjeros.

Sector agroalimentario

Produce los alimentos que mejor definen la dieta mediterránea: la huerta de Almería (que cada año exporta productos por más de 2.000 millones de euros); las fresas y frutos rojos de Huelva; la aceituna de mesa sevillana (líder en EE.UU.); los olivares de Jaén (principal productora mundial de aceite) o los ibéricos de Jabugo (donde se conserva el cerdo ibérico en un paisaje único como la dehesa). Algunas de las marcas más renombradas tienen su origen en Andalucía, desde los aceites La Española (Acesur) e Ybarra, al arroz Herba o bodegas como Osborne y Tío Pepe (González Byass). Es un polo de atracción de inversiones: firmas como Heineken (Cruzcampo) tienen en la región sus factorías más innovadoras.

Aeronáutica y minería

En Europa solo hay tres ciudades donde se ensamblan aviones completos: Toulouse, Hamburgo y Sevilla (donde se terminan aeronaves de transporte militar como la A400M). Además, en la faja pirítica (entre Huelva y Sevilla) ha renacido el sector minero al calor de los precios del cobre, con las dos mayores minas de España: Aguas Teñidas y Cobre Las Cruces. Ambas son un ejemplo de minería respetuosa con el entorno natural.

Energías renovables

Desde los años setenta, instituciones como la Plataforma Solar de Almería han sido fundamentales para el avance tecnológico de las renovables en áreas como la energía termosolar (producción de electricidad a partir de la concentración solar). Hoy, empresas como Abengoa (acompañada de numerosos proveedores andaluces) ha levantado las mayores plantas termosolares del mundo en países como EE.UU., Chile o Suráfrica.

Infraestructuras

El esfuerzo inversor en las últimas dos décadas ha dotado a Andalucía de unas infraestructuras renovadas. La región cuenta con seis aeropuertos (con especial relevancia del de Málaga, por el que el pasado año pasaron casi 14 millones de pasajeros) y la Alta Velocidad ha conectado a las principales capitales con Madrid. Especial mención merece el potente sistema portuario Atlántico-Mediterráneo, que gestiona en torno a la cuarta parte del tráfico portuario español. De hecho, el Puerto de la Bahía de Algeciras moverá más de 100 millones de toneladas de mercancías en 2015 y es uno de los pocos enclaves europeos para recibir a megabuques de navieras como Maersk.

Esta comunidad autónoma cuenta con casi 1.600 kilómetros de autovías libres de peaje y con una red de parques tecnológicos, como Cartuja en Sevilla o PTA en Málaga. La dotación de infraestructuras se convierte así es un claro factor de competitividad de esta región.

Clima y territorio

Tiene una situación geográfica y un clima privilegiados que explica su historia y también es un factor de desarrollo. Es un puente de unión entre dos continentes, África y Europa, y el punto de encuentro entre el Atlántico y el Mediterráneo. Es una zona extraordinariamente diversa (en Granada y Almería, en una hora de coche se pasa de un clima tropical a uno desértico y a otro de alta montaña). Es la región más soleada del país: gran parte de su territorio disfruta de más de 2.800 horas de sol al año.

Debilidades

Está inmersa en un círculo vicioso de intervencionismo político y burocracia, unido a sus enormes tasas de paro (por su excesiva dependencia de sectores estacionales como el agrario o el turístico) y a la falta de dimensión de sus empresas, que la coloca en una posición alejada de comunidades más dinámicas, como Madrid o el País Vasco.

Empleo

El gran problema de Andalucía es su alarmante tasa de paro. En 2008, el desempleo en esta región caminaba hacia un porcentaje del 17% de la población activa (unos 621.000 desempleados), mientras que en el conjunto de España esta cifra era de 11,5% (5,5 puntos menos). En los cinco años de crisis, se destruyeron más de 700.000 puestos de trabajo y la tasa de paro se situó por encima del 36,3% (hoy ha bajado al 34%, con 1.300.000 desempleados). En cualquier caso, es la más alta de España, diez puntos por encima de la media. El paro es un problema estructural por la excesiva dependencia de la economía andaluza del sector agrario (que es muy estacional) y de la construcción, que ha expulsado del mercado de trabajo a miles de andaluces sin la cualificación necesaria para buscar otro empleo distinto.

Sanidad

El último informe anual del Sistema Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad revela que Andalucía es la comunidad con menos inversión por habitante en Sanidad. Tampoco el número de profesionales sanitarios, médicos y enfermería, es el adecuado a los parámetros recomendados por la Organización Mundial de la Salud. Andalucía tenía en 2013 la peor ratio de camas por habitante, 1,7 por cada 1.000 usuarios, frente a las 2,3 camas de media del resto del territorio nacional. La diferencia, según los colectivos profesionales, ha aumentado en el último año. Mientras, numerosos proyectos de nuevas instalaciones sanitarias, como el Hospital Militar de Sevilla o el Parque Tecnológico de la Salud de Granada, llevan años paralizados.

Educación

Las cifras de abandono escolar son muy elocuentes. Durante el pasado curso superaban el 28 por ciento. Los profesionales advierten además de un importante déficit de profesores y el compromiso de contratar a 15.000 docentes en la legislatura se salda con el reciente anuncio de una oferta de empleo de 1.231 plazas a todas luces insuficiente para las carencias del sector. Además, entre 6.500 y 8.000 escolares andaluces reciben clases en aulas prefabricadas o «caracolas».

Debilidad del tejido productivo

Uno de los principales problemas de la comunidad autónoma es la relativa debilidad de su tejido empresarial, ya que faltan grandes compañías de capital andaluz. Salvo Abengoa (con unos ingresos de 7.100 millones de euros), no hay ninguna empresa con accionistas mayoritarios andaluces que supere los 1.000 millones. Hay firmas destacadas como la distribuidora farmacéutica Cecofar (en torno a 840 millones), las aceitera Migasa (con un negocio cercano a los 800 millones), la cooperativa de distribución alimentaria Covirán (más de 600 millones), la almeriense Cosentino (famosa por su marca de encimeras Silestone y que ronda os 500 millones) o el fabricante de detergentes Persán (unos 400 millones de euros). Pero son casos contados, y esta falta de dimensión del empresariado andaluz es la base de otros problemas, como la escasa inversión privada en I+D+i (dos tercios de la inversión en innovación procede del sector público).

Demografía

Con 8,4 millones de habitantes, Andalucía no es solo la región más poblada de España (18% del total nacional), sino que casi iguala en número de ciudadanos a Austria y por sí sola tiene más habitantes que una docena de países de la Unión Europea, como Dinamarca, Finlandia, Irlanda o Croacia. Además, el grado de concentración urbana en Andalucía es bastante alto: más de la mitad de la población andaluza vive en treinta ciudades de más de cincuenta mil habitantes (junto a las ocho capitales de provincia, hay otras cinco ciudades con más de 100.000 habitantes). El dinamismo natural de la población andaluza -el saldo entre nacimientos y defunciones- es netamente superior al del resto de España, lo que deriva en una pirámide demográfica menos envejecida.

Corrupción

Miles de millones de euros, que en su mayoría deberían haber tenido como destino la creación de empleo o la formación profesional, se utilizaron de forma fraudulenta. Un solo caso, el de los ERE irregulares, mantiene abierta una macrocausa judicial con casi trescientos imputados, entre los que figuran exaltos cargos, como Chaves y Griñán. Varias causas siguen abiertas con sucesivas intervenciones de la Policía y la Guardia Civil. Y todas relacionadas con la falta de control de la Junta de Andalucía durante años. El daño en cuestión de imagen es irreparable.

Burocracia

Según el Barómetro de PwC y ABC de Andalucía -que recoge la opinión de los principales empresarios y directivos de la región- tanto el peso de la burocracia en esta comunidad como la presión fiscal son las dos grandes amenazas al crecimiento económico. Un estudio del Observatorio Económico de Andalucía (OEA) denuncia de que no existe propósito de enmienda en la Junta de Andalucía para mitigar este problema, ya que las medidas de simplificación que se han puesto en marcha hasta el momento son claramente insuficientes. «Es urgente impulsar soluciones efectivas que reduzcan el peso atosigante que tienen las cargas administrativas en Andalucía», apunta.