Las redes sociales se han convertido en un arma política
Las redes sociales se han convertido en un arma política
elecciones andaluzas

Los candidatos se vuelcan en el caladero de votos de las redes sociales

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Hubo un tiempo en que una campaña política sin pegada de carteles no se imaginaba. Ahora, sin embargo, este es un ritual que se ha convertido casi en una curiosidad arqueológica. En pleno siglo XXI, mandan las redes sociales, sobre todo para captar el voto de los más jóvenes. Los partidos han entendido que son un auténtico caladero, y por eso los principales candidatos se han lanzado a bucear por la red. Y ahí, Podemos gana de largo.

Sólo hay que echarle un vistazo a los perfiles en twitter de los principales cabezas de cartel de las elecciones andaluzas para ver que la carrera electoral no está sólo en las vallas publicitarias ni en los debates televisivos, sino que también vive en los «gorjeos» de twitter.

Comenzando por la que tiene un perfil más fuerte y consolidado, es la candidata de Podemos la que gana de largo esta batalla: Teresa Rodríguez cuenta con nada menos que 95.570 seguidores, una cifra escandalosamente alta. Y eso que su actividad tampoco es que sea apabullante: 3.065 tweets ha producido.

Le sigue en apoyo la candidata socialista, Susana Díaz, con 60.300 seguidores y, eso sí, muy poquitos mensajes en twitter: ni llegan a 400. El tercero es Juanma Moreno Bonilla, el candidato del PP, que ha alcanzado la nada despreciable cifra de 20.800 seguidores y se acerca a los 3.000 tweets.

Antonio Maíllo, cabeza de lista de Izquierda Unida para Andalucía, tiene algo más de 13.000 seguidores, y unso 2.300 tweets han salido de su cuenta desde que la abrió. El más rezagado en el uso de twitter está resultando el número uno de la lista de Ciudadanos por Andalucía, Juan Marín: apenas 4.206 seguidores, pese a ser más activo que los demás en cuanto al número de mensajes que ha enviado, que pasan de los 4.000. Qué influencia puede tener esto en sus respectivos resultados electorales es algo que aún está por estudiarse.