«La tecnología permite causar un daño tremendo para la seguridad con poco esfuerzo»
El cuartel de Retamares (Madrid) será la sede del Mando de Ciberdefensa, operativo a partir de septiembre - abc
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«La tecnología permite causar un daño tremendo para la seguridad con poco esfuerzo»

El general responsable del Mando de Ciberdefensa cree que el ciberespacio jugará un papel fundamental en cualquier conflicto

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El comandante jefe del Mando Conjunto de Ciberdefensa de las Fuerzas Armadas, general Carlos Gómez López de Medina, justifica la necesidad de este órgano por que ahora, por obra y gracia de las nueva tecnologías, «con poco esfuerzo se puede causar un daño tremendo» a la seguridad de un país.

En una entrevista que concedió a Servimedia, el general explicó que un ciberataque pretende que «un sistema de información deje de funcionar o lo haga de forma limitada, provocando fallos, o que el usuario no se pueda fiar» de él. Y ahora, constató, el trabajo de todas las organizaciones públicas y privadas se basa en estos sistemas de información. «No sabemos vivir sin ellos», certificó. «Pongámosle imaginación a lo que puede pasar si fallan».

Para el jefe del Mando de Ciberdefensa, «este proceso es irreversible y ya no vamos a volver atrás», y por eso hay que poner todas las medidas preventivas para evitar que los enemigos aprovechen las vulnerabilidades para la seguridad que suponen tal dependencia de los sistemas de información. La diferencia con la época anterior a las nuevas tecnologías, explicó, «es que ahora los sistemas manejan tal cantidad de información que con poco esfuerzo (los enemigos) pueden causar un daño tremendo, por la cantidad y la calidad de la información revelada».

El cambio de formato

Hace 30 años, razonó, esto no era sí porque la información, en soporte papel o fotográfico, estaba mucho más dispersa y deslavazada. «Era muy difícil obtener una gran cantidad de información en poco tiempo, cosa que ahora sí se puede». El general Medina quiere que la sociedad española se dé cuenta de la importancia fundamental de esta tarea. «Parece complicado que se pueda ganar una guerra con enfrentamientos sólo en el ciberespacio, por lo menos visto desde ahora», reconoció, «pero las actividades en el ciberespacio van a estar presentes siempre en cualquier conflicto, incluso serán previas al conflicto, y sólo o en combinacion con la guerra convencional tienen unos efectos tremendamente importantes».

Por el momento, los enemigos concretos que se vislumbran, como grupos de terrorismo internacional que tienen poca infraestructura, alcanzan máxima rentabilidad atacando, para lo que no hace falta una gran inversión, y su táctica de guerrilla les hace también difíciles de golpear. Por eso, explicó el jefe del Mando de Ciberdefensa, lo prioritario es articular una buena capacidad de defensa frente a esos sabotajes. Paralelamente, pero con menor urgencia, se irán preparando las otras dos facetas de la ciberdefensa: la explotación, o detección de información en sistemas enemigos, y la reacción, o capacidad de atacarlos.

Libertad y seguridad

En cuanto al debate entre la seguridad y la libertad abierto por las filtraciones del ciberespionaje de la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense, considera que «en muchos casos se puede admitir perder un poquito de libertad si mejoramos todos en seguridad», siempre que «se haga con una aprobación judicial; ésa es la clave de todo». En cualquier caso, dijo no tener datos sobre si es una práctica habitual el espionaje entre países incluso aliados, ni sobre si EEUU ha espiado a España o España hace lo propio con otros Estados.

Sobre el fondo de la cuestión, comentó que el principio de la libertad le parece más importante que el de la seguridad, y que, de hecho, los ejércitos occidentales han librado muchas guerras por defender la primera y olvidándose de la segunda, porque de lo contrario no habrían asumido esos riesgos. No obstante, el general Medina puntualizó que, «cuando la libertad de uno vulnera la seguridad de muchos, a eso hay que encontrarle una solución». Esa solución ha de ser, en su opinión, vulnerar las libertades de presuntos delincuentes «persiguiendo un bien superior de una mayoría de gente» y sólo «con un árbitro que esté por encima de las circunstancias»; es decir, mediando una orden judicial, como cuando se decide pinchar un teléfono. Lo mismo ocurriría ahora que, gracias al ciberespionaje, se pueden revisar correos electrónicos o información personal publicada en internet.

Operaciones sobre el terreno

El Mando Conjunto de Ciberdefensa de las Fuerzas Armadas tendrá su sede en el cuartel de Retamares (Madrid), pero se prevé desplegar también agentes sobre el terreno en las misiones internacionales. «Tendremos a la gente donde haga falta», anunció el comandante jefe del Mando. «Si todo se pudiera resolver desde Retamares, es lo más simple, lo más barato, para qué ir a otro sitio. Pero no será así, porque en las operaciones en el exterior tendremos que apoyar esas actividades enviando gente donde estén nuestras tropas».

El Mando Conjunto no tiene previsto colaborar con agentes o «hackers» privados: «Tenemos la intención de utilizar nuestros recursos propios, vamos a intentar que sean suficientemente solventes», dijo el general. Tampoco espera colaborar con los sistemas de ciberseguridad de empresas privadas con las que no haya «comunalidad de intereses», aunque sí con aquellas que, por encargarse de abastecer a los españoles de servicios básicos como la electricidad o por colaborar con el Ministerio de Defensa, puedan representar intereses nacionales.

Pero eso no quiere decir que el personal del Mando Conjunto, que se compondrá en principio de 70 efectivos (49 militares y 21 civiles), se limite al que permanezca en el cuartel de Retamares, una antigua dependencia de la OTAN que estará disponible el 2 de septiembre; una fecha que determina el que el plazo para la adquisición de la capacidad operativa inicial se haya fijado para el día 27, último día hábil de ese mes.