El partido de los «hijos del 15-M» nace sin rostro y rodeado de incógnitas
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El partido de los «hijos del 15-M» nace sin rostro y rodeado de incógnitas

El «Partido X-Partido del Futuro» asegura estar «cómodo con la desconfianza» que suscita «porque todos los partidos deberían suscitar desconfianza»

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Por teléfono y sin mayor identificación que la de «miembro del Partido X». Una voz femenina explica a ABC, apenas diez días después de su puesta de largo, en qué consiste la nueva formación política «Partido X-Partido del Futuro», que en el primer día de su lanzamiento ya tenía 13.000 seguidores en Twitter, 7.000 en Facebook y 100.000 visitas en YouTube.

Dicen ser «hijos del 15-M», pero no su partido—«el 15-M no quiere ser representado. Lo ha dicho bien claro. ¿No lo habéis escuchado?» indica en su web—. Nacen tras una incógnita en la que dicen moverse a gusto, pese a que la transparencia es uno de sus pilares fundamentales. Aseguran ser alrededor de 90 personas «muy implicadas» de entre 19 y 86 años, aunque no quieren que se conozcan sus rostros. Aunque aún están en fase «de hibernación» —algo así como una fase experimental— y sus métodos de comunicación son susceptibles de ser cambiados, añaden.

El Partido X-Partido del Futuro se presentó a los medios el día 8 de enero, a través de un vídeo colgado en Internet. En dicho vídeo, dos actores —en un momento de la grabación revelan tal condición— aseguran hablar en nombre del partido político que ha ganado en el futuro y que «como está en el futuro, no puede asistir a sus propias ruedas de prensa».

Cuando se le pregunta a la voz femenina que representa al partido sobre esta cuestión —que no parece banal en un sistema democrático— afirma que, de momento, pretenden trabajar de forma online, con plataformas a través de internet donde plantearían sus borradores «bien trabajados, alejados de meras ilusiones». Nada de ruedas de prensa. «Entendemos que esto tiene sus inconvenientes», reconocen, aunque añaden que nada es inamovible y que en el futuro, ese en el que ya han ganado las elecciones, podrían plantear ruedas de prensa.

Un método antes que un rostro

«Método» es la palabra que la voz repite insistentemente. «Queremos presentar nuestro método», «tenemos un método muy bien estudiado», «lo primero es el método, luego llegarán los rostros», insiste. Ese método consiste en un programa que consta de un único apartado: «La democracia y punto», para lo que habrá que instaurar cuatro mecanismos: «referéndum, wikigobierno, voto permanente y transparencia».

Cuando el Partido X tenga que buscar nombres y apellidos para presentarse a las elecciones, buscará a expertos en cada materia y los propondrá a la ciudadanía. «La idea no es un método asambleario, sino una federación de competencias. Que no todo el mundo opine de cualquier manera, sino colocar a personas capaces de enfrentar un problema a trabajar bajo nuestra vigilancia».

«Ahora queremos que la atención se centre sobre los hechos y no sobre las personas», insiste la voz. Pero la falta de rostros provoca justamente lo contrario. E incluso apunta a una falta de transparencia. «Somos un partido impersonal. No queremos ser personas, de momento, sino un espacio donde se pueda llevar a cabo la voluntad de la ciudadanía», responde la voz. «La ciudadanía ha confiado en personas, en Gobiernos, que los han traicionado. Por eso nosotros agradecemos la desconfianza que suscitamos, porque sería una ciudadanía muy ciega si se fiara de nosotros», insiste, «todos los partidos deberían suscitar desconfianza».

¿Desalojar el hemiciclo?

«Posiblemente sea chocante la forma», reconoce la voz. «Pero Einstein decía que para obtener un resultado diferente al acostumbrado tenemos que probar cosas diferentes», se justifica.

Pero, ¿qué resultados ansían? «Una operación ciudadana del desalojo del hemiciclo», según plantean tanto en su vídeo promocional como en su página web. ¿Desalojar el hemicilo, para pasar a ocuparlo ellos? «Queremos sacar del hemiciclo esa forma de hacer las cosas, cambiando el método de hacer política. Desalojar de la costumbre, nada respetuosa de la voluntad popular. Ni diputados, ni señorías, empleados públicos elegidos al servicio del bien común», relata.

El Partido X-Partido del Futuro quiere «jugar» a hacer política, respetar las reglas del juego vigentes, para, de alcanzar el poder, romper el tablero y cambiar las normas. E imponer su método: «que la ciudadanía recupere la soberanía».

Vinculación con el 15M

«Somos hijos de una época, del 15-M, de la fuerza de Internet», asegura la voz a ABC. Pero rápidamente matiza: «No somos el 15-M. Hay gente que ha estado visible en el 15-M que nos odia, otra que nos ama, otra que está indecisa. En nuestras filas hay gente que estuvo en la gesta del 15-M; otros no». La voz asegura que el movimiento indignado es tan variado que es imposible abarcarlo con un solo partido.

Aunque es difícil saber más de una formación que quiere ocultarse tras la incógnita, la voz femenina me explica que son «personas muy involucradas, en sus ámbitos laborales o de acción, en intentar cambiar las cosas». Se pusieron en contacto a través de la Red, puesto que cada uno procede de un lugar diferente de España.

Hace año y medio aproximadamente, decidieron poner en marcha el Partido X-Partido del Futuro. En el registro de Partidos Políticos en el Ministerio del Interior, figura como presidente —o quizás presidenta, puesto que es difícil deducirlo sólo por su nombre— un desconocido/a Greer Margaret Thurlow Sanders. La voz indica que su aparición es anecdótica, que no es él (o ella) ese rostro visible que colocar tras este nuevo partido. Pero, como la propia voz insiste, «para obtener un resultado diferente al acostumbrado tenemos que probar cosas diferentes». La pregunta es, ¿cuál será la diferencia?