Imagen de la sede de Unicaja Banco en Málaga
Imagen de la sede de Unicaja Banco en Málaga - FRANCIS SILVA

Unicaja y Liberbank rompen su fusión

Las dos entidades cancelan sus negociaciones al no ponerse de acuerdo en el reparto accionarial

MadridActualizado:

La fusión entre Unicaja y Liberbank ha saltado finalmente por los aires. Los equipos directivos de ambas entidades, que desde el año pasado negociaban su integración, no han llegado a un acuerdo respecto al reparto accionarial del grupo financiero que iba a resultar de la operación, y según han informado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) han cancelado las conversaciones para la creación del sexto mayor banco del país.

Las negociaciones entre la caja malagueña y el grupo formado por las antiguas Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura llevaban tiempo enquistadas en torno a la ecuación de canje, es decir, el precio o valoración que se iba a dar a cada una de las entidades y que determinaría el porcentaje del capital social del banco conjunto que controlaría cada una. Las posturas de Unicaja y Liberbank, según fuentes del mercado, estaban muy alejadas y no se vislumbraba una posibilidad de acercarlas. El grupo asturiano, según otras fuentes consultadas, rechazó la propuesta final de Unicaja.

Cuestión de precio

Unicaja, con más de 57.500 millones de euros en activos, exigía controlar al menos el 60% del capital social del banco fusionado y que Liberbank, con 39.227 millones, se quedase con el 40%. En su favor alegaba no solo su tamaño, sino también sus resultados y volumen de capital. Ese equilibrio de propiedad fue rechazado por Liberb, que reclamaba un peso mayor, próximo al 45%, esgrimiendo su saneamiento de activos y pulso comercial, entre otras cosas.

Con las «due diligence» de ambos bancos hechas por los asesores externos ya en las manos, las cúpulas de Unicaja y Liberbank llevaban semanas de tira y afloja respecto a esa ecuación de canje, pero con las posturas muy enfrentadas, según las fuentes. Prueba de ello es que el calendario inicialmente previsto para la aprobación de la integración se fue demorando constantemente. Otras cuestiones bajo negociación, aunque en esto parecía haber más entendimiento, era en la ubicación de la nueva sede social del grupo resultante y el reparto de poder entre el presidente de Manuel Azuaga, que se postulaba como presidente ejecutivo de ese nuevo banco, y el consejero delegado de Liberbank, Manuel Menéndez, que sería también el número dos de la futura entidad.

Vía libre para Abanca

Teniendo en cuenta que la operación llevaba en boca del mercado ya muchos meses, las dos entidades entendieron además que no se podía mantener abierta durante más tiempo sin anunciar un acuerdo que no llegaba. Unicaja y Liberbank explican que fracasado el proyecto de fusión, ahora cada una seguirá adelante en solitario con sus actuales planes estratégico.

Ahora bien, en el mercado no se descarta que esto deje la puerta abierta para que Abanca, que a finales de febrero irrumpió en las conversaciones comunicando al mercado una oferta de 1.700 millones de euros por Liberbank, lance finalmente una oferta pública de adquisición (opa) por la entidad asturiana.