El primer dígito (que va del 0 al 3) revela información sobre cómo ha sido criada el ave
El primer dígito (que va del 0 al 3) revela información sobre cómo ha sido criada el ave - ABC

¿Qué tipos de huevos se pueden comprar? Todo depende de la crianza de las gallinas

Para distinguir qué clase de producto estás a punto de comprar basta con consultar el código marcado y comprobar su significado

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Camperos, ecológicos, de gallinas de jaula... Los huevos que se ofertan en los supermercados se dividen en diferentes tipos en función de cómo se ha criado la gallina ponedora. Para distinguir qué clase de producto estás a punto de comprar basta con consultar el código marcado y comprobar su significado. El código marcado en la cáscara debe de ser visible y tener una altura mínima de dos milímetros e identifica en este orden los datos siguientes: la forma de cría de la gallina, el código del país (en España es ES) y por último, el número que identifica a la granja, la provincia y el municipio donde está situada.

De este modo, el primer dígito (que va del 0 al 3) revela información sobre cómo ha sido criada el ave. El 0 corresponde a gallinas de granjas ecológicas y alimentadas con pienso procedente de la agricultura ecológica. En estos casos se tiene que cumplir una normativa comunitaria específica sobre el origen de las aves y el tamaño de las granja,s entre otros aspectos. Por su parte, los productos procedentes de gallinas camperas están catalogadas con el número 1. Estas aves también ponen los huevos en suelo y tiene acceso al aire libre durante el día. El siguiente tipo de huevos -número 2- corresponde a los que proceden de las gallinas criadas en granjas sin jaulas pero dentro de un gallinero cubierto con ponederos delimitados. El último número, el 3, identifica a los huevos de aves criadas en granjas con jaulas para facilitar la recogida tras la puesta.

Asimismo, conviene remarcar que los consumidores solo pueden encontrar huevos de categoría A (frescos) a la venta ya que los clasificados dentro de la categoría B (con defectos, rotos, con residuos de medicamentos o con más de 28 días de vida, entre otros) se usan solo dentro de la industria alimentaria o no alimentaria. «Los huevos de categoría B en ningún caso podrán ir destinados sin transformar a restauración colectiva, distribución, detallista o consumidor final, ni a industrias alimentarias que no sean de elaboraciónde ovoproductos», tal y como se indica en la «Guía de etiquetado del huevo» de Inprovo. Estos huevos de categoría B se dividen por otro lado y en función de la tara u origen en aptos o no aptos para consumo humano.

Además, en función del peso y tamaño, los huevos se clasifican en talla XL (más de 73 gramos), talla L (de 63 a 73 gramos), talla M (de 53 a 63 gramos) y P (menos de 53 gramos).

También se puede clasificar a los huevos en el envase con la etiqueta de «extrafresco» cuando no hayan pasado nueve días desde la fecha de puesta. A partir del noveno día desde la fecha de puesta se deben retirar todas las indicaciones referidas a la «calidad extra» o «extra frescos», según se recuerda en guía anteriormente mencionada.

Los huevos que se venden directamente en la granja al consumidor final no tienen obligación de ir marcados o etiquetados.

La alimentación es la clave

En la Asociación española de productos de huevos (Aseprhu) consideran que la forma de criar a la gallina «no implica diferencias en la composición nutritiva del huevo». Desde esta asociación tampoco consideran que haya «un sistema mejor o peor que otro en cuanto a bienestar de las aves» ya que argumentan que «todos tienen ventajas e inconvenientes».

A este respecto, desde la Organización de Consumidores OCU recalcan que «no hay evidencias científicas concluyentes que permitan asociar por sistema un determinado tipo de producción a más bienestar o mejor calidad». No obstante, sí admiten los valores nutricionales del huevo están relacionados en parte con cómo se alimente el ave. «El contenido lipídico y de oligoelementos (minerales) puede variar según el pienso que reciban, así como la composición en ácidos grasos y vitaminas liposolubles, especialmente la vitamina D3», aseguran en la página web de la OCU.

Desde la OCU también subrayan que el precio de los huevos ecológicos pueden superar los 0,50 euros por unidad y los de corral, los 0,30 euros. No obstante, los productos que proceden de gallinas criadas en jaulas pueden encontrarse en los lineales po solo 0.10 euros. Es decir, las diferencias entre unas categorías y otras pueden alcanzar el 500%. En base a la información aportada, corresponde al consumidor decidir si merece la pena comprarlos o no.