El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Congreso de los Diputados
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Congreso de los Diputados - ISABEL PERMUY

Sánchez se enronca en subir gasto e impuestos mientras las empresas piden reformas

El Gobierno socialista apenas ha anunciado medidas orientadas al crecimiento económico y la creación de empleo en sus primeros meses

MADRIDActualizado:

La actuación económica del Gobierno de Pedro Sánchez en sus tres primeros meses se ha limitado por ahora a prometer más gasto público y anunciar o lanzar globos sonda sobre subidas de impuestos. Esto, unido a que en este tiempo el BOE apenas ha recogido medidas de generación de riqueza y empleo, está generando incertidumbre en el tejido empresarial. Las compañías siguen reclamando reformas para aumentar la competitividad de la economía nacional y reducir el paro, así como mantener la disciplina fiscal.

«No hay un ambiente catastrófico, pero sí estamos en un momento de muchísima incertidumbre y a la espera de ver qué pasa. Tanto en fiscalidad como en el resto de asuntos no pasamos del titular», dice el director de Asuntos Económicos y Europeos de la CEOE, Bernardo Aguilera. «Entre el empresariado hay inquietud y preocupación. No se sabe cuál es la política económica y lo único que se conoce, que son globos sonda, es preocupante», coincide el vicepresidente de la patronal madrileña (CEIM), Francisco Aranda.

La primera preocupación de las empresas es la fiscalidad. El Gobierno ha anunciado que elevará el tipo mínimo del impuesto de Sociedades al 15% y fijará tasas al diésel, las transacciones financieras y las tecnológicas.

Fiscalidad

Hasta ahora, el único guiño fiscal a las empresas es una posible rebaja de Sociedades del 25% al 23% a las pymes que facturan hasta un millón de euros, medida que según los técnicos de Hacienda apenas beneficiará a 7.202 empresas, apenas el 0,5% de las micropymes, con un ahorro de 36 millones, cifra que el Ministerio de Hacienda eleva a 260 millones. La supresión del impuesto a la generación eléctrica, por otro lado, supondrá un ahorro mínimo en el recibo —en torno al 3%— y no acaba con los elevados costes energéticos que soportan las empresas.

«Se necesita una política fiscal orientada a la generación de riqueza y de empleo. Si ahora se suben los impuestos, esto restará competitividad a las empresas y afectará al empleo», dicen en CEIM. En CEOE apuntan a que lo necesario es coordinar la política fiscal entre todas las administraciones, dar estabilidad al sistema tributario y combatir la evasión.

Gasto público

«En una etapa de desaceleración creciente hace falta una política económica bien planteada, y esta normalmente no debería pasar por una expansión del gasto público ni por una subida de impuestos», dijo el presidente de BBVA, Francisco González, en una entrevista con ABC publicada el pasado lunes.

Frente a la política de más gasto anunciada por el Ejecutivo, empresas y economistas llaman a mantener la disciplina fiscal. «Con una deuda cercana al 100% del PIB y ante una previsible subida de tipos por parte del BCE, la vulnerabilidad del país es muy alta», explica Aguilera. «Debería haber un ajuste fiscal por si el BCE sube los tipos en 2019», dice el profesor del IE Business School Rafael Pampillón.

Empleo y competitividad

Junto con ese endurecimiento de la política monetaria, España se enfrenta a la desaceleración económica. «Dada la fragilidad del entorno actual, hay que evitar que la política añada más incertidumbre a la ya existente. Por el contrario, hay que reducirla con políticas adecuadas y reformas estructurales que den un nuevo impulso», dice el responsable de Análisis Macroeconómico de BBVA Research, Rafael Doménech. «Hay que retomar cuanto antes la agenda reformista», reclama CEIM, que apunta al desempleo como primer problema. En esta materia, lo único que ha puesto en marcha el Gobierno han sido un plan director por un trabajo digno y Sánchez viene de anunciar en un mitin en Asturias un plan contra el paro juvenil del que no detalló nada.

El Ministerio de Trabajo se comprometió a constituir mesas de trabajo con patronal y sindicatos para afrontar el desafío laboral. A día de hoy, esos trabajos están paralizados. «La reforma laboral y las medidas complementarias no han sido suficientes para corregir las ineficiencias del mercado de trabajo», dice Doménech, que insta a reducir el número de contratos, implantar un sistema mixto de indemnización para nuevos contratos que incorpore la mochila austriaca y mejorar la formación y educación y las políticas activas de empleo.

Otra preocupación del sector empresarial es la falta de medidas en materia de ganancia de competitividad. Desde CEOE lamentan que no se ha abordado la baja productividad; que sigue sin resolverse la fragmentación del mercado nacional; que la estrategia de crecimiento empresarial anunciada por el Gobierno de Rajoy sigue sin salir adelante, y que tampoco se ha reformado el sector público. Los representantes de los autónomos, por su parte, pidieron antes de verano una reunión con Sánchez para trasladarle sus propuestas; aún esperan su respuesta.