El presidente del Sabadell, José Oliu
El presidente del Sabadell, José Oliu - ABC

El Sabadell no rechaza una futura fusión con Bankia

La entidad prepara ajustes en su filial británica, TSB, y reclama certidumbre judicial a raz de los litigios hipotecarios

AlicanteActualizado:

La decisión del BCE de prorrogar su política monetaria, perjudicial para las cuentas de los bancos, ha reavivado los rumores de fusiones. Y la del Sabadell y Bankia es una recurrente. "A día de hoy no hay nada sobre la mesa", dijo hoy el presidente de la entidad catalana, José Oliu, en un encuentro en Alicante con medios de comunicación previo a la junta de accionistas, que se celebra este jueves, y en el que aseguró que la participación del Sabadell en el proceso de consolidación está ahora mismo en "standby". Ahora bien, el banquero no cerró la puerta una operación en el futuro con Bankia. "Lo que hoy está bajo la mesa pudiera estarlo encima en otro momento y plantearse", matizó.

Oliu ha reconocido que la débil valoración bursátil del Sabadell, en un contexto en que todos los bancos europeos cotizan bajísimo por ese efecto de los tipos de interés cero y la incertidumbre regulatoria, entre otros factores, "puede ser una oportunidad para otro que quiera comprar", apuntando a una situación en la que las entidades del área euro están a tiro de opa. En este sentido, el alto ejecutivo ha criticado la incertidumbre que han generado los reguladores sobre los niveles de capital exigibles a las entidades financieras.

La gran tarea ahora del Sabadell es ahora relanzar y poner de nuevo en beneficios su filial británica, TSB, tras las pérdidas millonarias que le ocasionó el año pasado por su caótica integración tecnológica. La nueva consejera delegada de la división, Debbie Crosbie, asumirá el cargo el próximo mayo con el primer mandato de elaborar un plan de eficiencia y crecimiento para la marca, según ha detallado Oliu. Dentro de ese plan, el banco no descarta el cierre de oficinas en Reino Unido. El objetivo de la dirección es que TSB ya no reste este año en las cuentas de resultados y en 2020 contribuya positivamente. "TSB tiene una estructura pesada y costosa y tiene que ponerse en estado de revista y dar la rentabilidad adecuada en tres años", ha explicado Oliu, quien informó que al final de ese periodo la filial británica "será candidata a la consolidación porque tendrá valor", apuntando así a fusionarlo con otro grupo o incluso a su venta.

En el plano político Oliu ha planteado que de las elecciones del próximo 28 de abril salga de las urnas un gobierno estable que pueda abordar tareas pendientes como reducir el paro y la deuda pública, ha cuestionado que se prohíba a los bancos conceder créditos a los partidos políticos para financiarse –"es fácil de decir y tiene elementos partidistas", ha señalado- e instado a todo el sector financiero a actuar siempre con la máxima rectitud para "cubrirse de los populismos que ven en la banca la culpa de todo". Oliu ha reclamado además mayor certidumbre judicial a nivel de España y de la Unión Europea a raíz de los litigios por el IRPH de las hipotecas "más que por el impacto económico para la banca, por el sistema judicial en sí".