Miguel Blesa, en 2010, en su despacho como presidente de Caja Madrid - ÁNGEL DE ANTONIO

Miguel Blesa, el banquero que bajó a los infiernos

El presidente que encumbró Caja Madrid, pasó los últimos años acosado por la Justicia por el escándalo de las participaciones preferentes o las tarjetas «black»

ABC.es
MADRIDActualizado:

Miguel Blesa de la Parra habría cumplido 70 años el próximo 8 de agosto. El exbanquero que encumbró Caja Madrid y que fue condenado por las tarjetas black, ha sido hallado hoy muerto en una finca de Córdoba con un disparo en el pecho, en lo que parece un suicidio.

Blesa aguardaba la decisión del Tribunal Supremo tras el recurso de casación presentado por la condena de la Audiencia Nacional a seis años de prisión por apropiación indebida del patrimonio de Caja Madrid al gastar casi medio millón de euros con una tarjeta opaca.

Afiliado del PP e íntimo amigo del expresidente del Gobierno José María Aznar, se convirtió en el primer banquero de la reciente crisis financiera que pisó la cárcel y lo hizo en 2013, hasta en dos ocasiones, por decisión del juez Elpidio Silva, que investigaba la compra del City National Bank de Miami por parte de Caja Madrid.

Aunque abandonó la prisión madrileña de Soto del Real tras abonar una fianza de 2,5 millones de euros, Blesa, que llevaba años acosado por el escándalo de las participaciones preferentes, volvió a estar en el foco mediático por el uso de las tarjetas black.

Nacido en Linares (Jaén), estudió Derecho en la Universidad de Granada y en 1978 ingresó en el Cuerpo de Inspectores Financiero y Tributarios del Estado, obteniendo el primer destino en la delegación de Hacienda de Logroño.

Allí compartió varios años de convivencia con José María Aznar, con quien forjó una estrecha amistad, que algunos consideraron clave para que Blesa llegara en 1996 a la presidencia de Caja Madrid, la segunda caja del país y la cuarta entidad financiera.

Pero antes de eso, en mayo de 1979 fue nombrado secretario del Gabinete Técnico del Ministerio de Hacienda, pasando posteriormente a ejercer el cargo de jefe del Servicio de Tributos de las Comunidades Autónomas (1981-1983).

Fue subdirector general de Estudios y Coordinación del ministerio de Economía y Hacienda desde febrero de 1983 a mayo de 1986. Por esta época fue también miembro del Comité de Expertos de Haciendas Locales del Consejo de Europa y profesor de diversos cursos sobre tributación.

En 1986 dejó la Inspección del Estado y abrió un despacho especializado en Derecho Tributario e «Blesa, Colmenar y Guío», con el que obtuvo notable éxito.

En 1993 entró en el Consejo de Administración de Caja Madrid y el 11 de septiembre de 1996, con 14 votos a favor y ninguno en contra, fue nombrado presidente de la caja en sustitución de Jaime Terceiro. Desde 1996 hasta 2003 dobló la dimensión de Caja de Madrid. Sin embargo, con la llegada de la crisis económica salió a la luz la cara oculta de la entidad, con unas pérdidas cuantiosas por el negocio inmobiliario.

A la situación de crisis general se sumó en 2008 la presión por el control político de la entidad entre la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, gobernados por Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón, respectivamente, que se saldó con un acuerdo para sustituirle por Rodrigo Rato el 28 de enero de 2010.

Tras su salida, Caja Madrid entró en un proceso crítico y de profunda reestructuración por el que se transformó en la actual Bankia tras un proceso de fusión con otras entidades. Su transformación que no evitó que fuera intervenida el 9 de mayo de 2012 y nacionalizada por el Estado mediante un rescate récord de 23.475 millones de euros.

Caída en desgracia

Un mes después comenzaron las demandas por la gestión de la crisis de la entidad en las que su nombre aparecía como imputado. Entre esas demandas, destaca la presentada contra él y el empresario Gerardo Díaz Ferrán en 2009 por la concesión supuestamente fraudulenta de un préstamo de 26,6 millones de euros a la aerolínea Air Comet.

También es significativa la demanda por supuestas irregularidades en la compra del City National Bank of Florida, por la que en mayo de 2013 el juez Elpidio José Silva ordenó su ingreso en prisión, de donde salió un día después tras pagar un fianza de 2,5 millones de euros.

El 5 de junio volvió a entrar en prisión por orden del mismo juez en base a nuevas pruebas, decisión que fue avalada por la Audiencia Provincial de Madrid el 14 de junio, aunque cinco días más tarde este tribunal anuló la investigación del juez Silva por convertir la concesión del crédito de 26,6 millones a Marsans en una «causa general» contra Blesa. El auto dejó sin efecto todas las actuaciones derivadas de la investigación llevada a cabo por Silva, incluyendo la causa de la compra del City National Bank de Florida.

Luego, esta causa recayó en el titular del Juzgado de Instrucción número 36 de Madrid, Juan Antonio Toro, tras inhibirse el juez Silva el 30 de diciembre de 2013.

Ese mismo mes diversos medios de comunicación informaron sobre unos correos electrónicos entre Blesa, el expresidente del Gobierno José María Aznar, el hijo mayor de éste y algún miembro de la familia política del expresidente de Caja Madrid que, según la oposición, podrían constituir un supuesto delito de tráfico de influencias.

Los 8.777 correos electrónicos de Blesa fueron declarados nulos por la Audiencia Provincial de Madrid a la que la Fiscalía solicitó a principios de 2014 que investigará el posible delito respecto a la difusión de estos correos, dado que se obtuvieron de manera ilícita. Sin embargo, el 3 de diciembre la Audiencia Nacional avaló investigar los correos del expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa dentro de la causa de las preferentes al considerar que se cumplían los requisitos de proporcionalidad y «evidente repercusión social» que exige el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

La Audiencia Nacional también abrió un sumario contra Blesa y a otros directivos del grupo BFA-Bankia, en relación con la planificación de la emisión de participaciones preferentes, por la que tuvo que comparecer el 3 de marzo de 2014 ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu.

El 20 de marzo también tuvo que comparecer ante el juez que le investiga por la compra del City National Bank de Florida, causa que fue abierta por el Magistrado Elpidio José Silva, quien fue acusado de los delitos de prevaricación, contra la libertad individual y de retardo malicioso en la administración de Justicia, por los que el 7 de octubre fue apartado de la carrera judicial tras ser condenado por la Audiencia Nacional a 17 años y medio de inhabilitación.

Tarjetas «black»

Blesa también compareció el 16 de octubre de 2014 ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu para declarar como imputado, junto a Rodrigo Rato y el ex director general de la entidad Ildefonso Sánchez Barcoj, en relación con el escándalo de las tarjetas “opacas” por las que 86 ex directivos y consejeros de Caja Madrid gastaron 15,25 millones en 13 años, cantidad de la que él gastó 436.700 euros. El juez le impuso una fianza de 16 millones de euros para asegurar las responsabilidades pecuniarias. Al no disponer de esa cantidad solicitó sin éxito a la aseguradora Mapfre que se hiciera cargo de la fianza, por lo que final el magistrado ordenó el embargo de sus bienes.

El 27 de enero de 2015 el juez Andreu incorporó al caso de las tarjetas opacas los correos que Blesa cruzó con los miembros de la Comisión Ejecutiva y del Consejo de Administración desde su cuenta corporativa en 2009, año de emisión de estos productos. El juez Andreu terminó la instrucción del caso el 6 de diciembre de 2015.

La Audiencia Nacional abrió contra él un nuevo frente el 30 de marzo de 2016 tras dar a conocer que había admitido una querella para investigarle por la concesión sistemática de hipotecas sobrevaloradas entre 2003 y 2009, coincidiendo con la burbuja inmobiliaria.

Tras dos años de diligencias, el juicio por el uso de tarjetas opacas de Caja Madrid comenzó el 23 de septiembre de 2016 y el 2 de febrero de 2017 quedó listo para sentencia. La Fiscalía Anticorrupción solicitó para él una pena de 4 años de prisión y el pago de 4,25 millones de euros en concepto de responsabilidad civil por un delito de administración desleal continuada en relación con sobresueldos en la extinta entidad financiera.

El 3 de febrero de 2017 debía comparecer ante la comisión de investigación de corrupción del Parlamento regional de Madrid para informar de la compra de los derechos del fútbol por Telemadrid para las temporadas 2009-2013, cuya presencia excusó por la proximidad de fechas con el juicio por las tarjetas «black».

Blesa, cuyo nombre también aparece en los denominados «papeles de Panamá», se enfrentaba a otra investigación ordenada por la Audiencia Nacional a mediados de febrero de 2017 para esclarecer si cometió un delito fiscal a través de la empresa Danforth Investments, con sede en Islas Vírgenes Británicas. Esta empresa le apoderó del 15 de julio de 1992 al 20 de diciembre de 1993 para crear en España la filial Danforth Ibérica y llevar a cabo una inversión inmobiliaria. La Unidad de Delitos Económicos y Financieros (UDEF) cree que Danforth Investment pudo servir como sociedad pantalla para evitar el pago de impuestos y blanquear beneficios.

La Justicia no le dio tregua. El 22 de febrero de 2017 el Juzgado de Instrucción número 45 de Madrid decretó la apertura de juicio oral contra él y otros directivos de Caja, por un delito de administración desleal continuada en relación con sobresueldos en la entidad entre 2007 y 2010, por los que el fiscal anticorrupción Conrado Saiz pidió para Blesa cuatro años de cárcel y 4,28 millones de euros en concepto de responsabilidad civil.

A lo largo de su carrera, integró numerosos consejos e instituciones, fue consejero independiente de ACS (2003-2005), de FCC, de Telemadrid, de Endesa, de Antena 3 tv, de Grupo Dragados y vicepresidente de Iberia, Asimismo, fue presidente de la Fundación Caja de Madrid, de la Fundación General de la Universidad Complutense, y miembro del patronato del Museo Thyssen.

Fue coautor de varias obras sobre impuestos y tributación. Entre otras, publicó «El impuesto sobre sociedades. Estudio teórico y práctico»; «Comentarios al reglamento del impuesto sobre sociedades» y «El impuesto sobre la renta de las personas físicas».

Entre otros galardones, estaba en posesión de la Medalla de Oro de la Real Academia de la Historia y del premio al Mejor Presidente de Entidad Financiera 2005, concedido por la revista económica Banca 15. Miguel Blesa estaba casado y tenía una hija.