La presidenta del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde
La presidenta del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde - EFE

Lagarde cree que los estímulos monetarios están «justificados» a largo plazo

La candidata a presidir el Banco Central Europeo ha advertido en el Parlamento Europeo de los desafíos actuales, entre ellos, el entorno de bajos tipos de interés y escasa inflación

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BruselasActualizado:

La candidata a presidir el Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha asegurado este miércoles en el Parlamento Europeo que la desaceleración económica y los desafíos a los que se enfrenta la zona euro justifican el mantenimiento de los estímulos monetarios «durante un periodo prolongado de tiempo», aunque también ha advertido de que el instituto emisor no debe perder de vista los posibles «efectos secundarios negativos» de esta estrategia.

La francesa ha intervenido ante la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios de la Eurocámara, que más tarde debe votar si cree que es la persona adecuada o no para suceder al italiano Mario Draghi a partir del 1 de noviembre.

En su discurso inicial, Lagarde ha remarcado que «los desafíos no han desaparecido» para la eurozona, porque se enfrenta a riesgos protagonizados principalmente por factores externos y la inflación «sigue siendo demasiado baja» y se encuentra «lejos del objetivo».

«Por tanto, comparto la opinión del Consejo de Gobierno de que la elevada política acomodaticia está justificada durante un periodo prolongado de tiempo para conseguir que la inflación llegue al famoso por debajo pero cerca del 2%», ha afirmado.

En este contexto, Lagarde ha confiado en no tener que repetir durante su mandato la frase que Draghi pronunció en 2012, cuando garantizó que haría «todo lo necesario» para salvar el euro. La candidata a presidir el BCE cree que esto «significaría que otros no están haciendo lo que deben», en referencia a la necesidad de completar la arquitectura de la moneda única para hacer frente en mejores condiciones a futuras crisis.

La hasta ahora directora gerente del FMI ha advertido, no obstante, de que hay «algunas cuestiones importantes en el horizonte» que el BCE debe abordar. La primera de ellas, ha explicado, es la necesidad de tener en cuenta los «efectos secundarios negativos» que puede tener la política monetaria no convencional. «Mientras seguimos comprometidos con nuestro mandato de estabilidad de precio, esto requiere una supervisión continua», ha destacado.

El segundo reto que ha nombrado es el entorno global de bajos tipos de interés e inflación, que plantea «cuestiones estratégicas» para todos los bancos centrales. «Tienen que entender mejor las dinámicas de la inflación, hacer balance de los nuevos instrumentos que se activaron para contener la crisis (...) y reflexionar sobre si sus marcos de política monetaria son suficientemente sólidos para futuros retos», ha expresado sobre las entidades bancarias.

También ha destacado el surgimiento de nuevos desafíos como el cambio climático, el impacto del cambio tecnológico y la fragmentación del orden internacional. El último que ha citado es la efectividad de la política monetaria para apoyar la solidez del sistema financiero.

Tareas pendientes

Lagarde ha prometido a los eurodiputados que si es nombrada finalmente presidenta del BCE guiará su actuación sobre la base de tres principios, que son el compromiso con el mandato de la entidad, la agilidad para responder a estos nuevos retos y la «inclusividad», dentro de la que ha destacado el concepto de «cooperación» con el resto de instituciones europeas.

El BCE «no opera en el vacío», ha expresado la francesa, para después defender que la efectividad de los estímulos monetarios «puede fortalecerse a través de políticas nacionales y europeas adecuadas». En este sentido, ha puesto el foco en la necesidad de completar la Unión Bancaria y la Unión para el mercado de Capitales con el objetivo de mejorar el acceso a la financiación y distribuir los riesgos en el sector privado.

Con respecto a las tareas pendientes de la UE, la futura jefa del BCE ha apuntado que concluir la reforma del fondo europeo de rescates (MEDE, por sus siglas en inglés) y crear un instrumento presupuestario de la eurozona para la convergencia y la competitividad son «avances útiles».

Sin embargo, también ha remarcado que añadir una función de estabilización a este presupuesto de la eurozona, algo a lo que se oponen muchos países del euro, sería «extremadamente útil», «deseable» y un «atributo necesario» para la solidez de la zona euro.

A nivel nacional, Lagarde ha indicado que hay países en la eurozona que cuentan con un espacio fiscal suficiente como para aumentar el gasto público para impulsar el crecimiento de la economía, mientras que otras capitales del euro deberían centrarse en sacar adelante reformas estructurales.