La banca representa dentro del Ibex 35 el 30% aproximadamente de todo el índice, por lo que las fuertes caídas han tirado hacia abajo
La banca representa dentro del Ibex 35 el 30% aproximadamente de todo el índice, por lo que las fuertes caídas han tirado hacia abajo - EFE

El Ibex 35 cierra su tercera semana consecutiva en negativo por la banca y los malos datos en China

El selectivo lidera las caídas en el Viejo Continente y se agarra a los 9.100 puntos a pesar de caer este viernes un 1,30%, y sumar en la semana un retroceso del 1,5%

MadridActualizado:

Después de la jornada nefasta en Bolsa que vivieron ayer los bancos al conocer el movimiento de Draghi, este viernes no hubo rebote y los valores bancarios volvieron a caer en números rojos. Bankia, quizá la entidad con una cartera crediticia más dependiente del Euribor, ha perdido hoy en Bolsa un 4,76% de su valor, tras el 5,33% perdido un día antes. Le han seguido el Sabadell (-3,19%), Caixabank (-2,68%), el Santander (-2,03%), BBVA (-1,59%), Liberbank (-1,37%), Bankinter (-0,78%) y Unicaja (-0,35%). La sesión bursátil ha sido igual de negativa para el resto de bancos europeos, entre ellos Detusche Bank, que se ha dejado un 0,95%, Commerzbank (-1,75%), Unicredit (-2,53%), Intensa Sanpaolo (-0,68%), BNP Paribas (-1,93%) y Société Générale (-2,47%).

La fuerte caída en Bolsa de las acciones de las entidades financieras europeas está reflejando no solo el temor a la desaceleración económica de la Eurozona, sino sobre todo la resignación ante la situación crónica de tipos de interés bajos e incluso negativos en que llevan tres años operando y lo harán, al menos, doce meses más. Esto está lastrando los ingresos de los bancos y por tanto su rentabilidad, que no es que no haya recuperado los niveles previos a la crisis, sino que ni siquiera cubre el coste del capital.

Hace tres años que el BCE redujo al 0% el precio oficial del dinero, lo que a su vez provocó que el Euribor, índice al que se referencia el precio de la mayoría de las hipotecas a tipo de interés variable, cayese a tasas negativas, de las que no ha salido todavía. Los tipos de interés en esos niveles han abaratado los préstamos que conceden las entidades financieras, mermando su facturación por esta vía y estrechando sus márgenes de negocio. Porque, además, los bancos ya han reducido al entorno del 0,1% la remuneración de los depósitos y apenas tienen capacidad para recortar costes por esta vía.

De ahí que la banca siga reduciendo gastos mediante el cierre de oficinas y despidos, entre otras medidas, y buscando vías alternativas de ingresos en negocios menos dependientes de los tipos, como los fondos de inversión y los seguros, que generan más comisiones. De hecho, y según las entidades financieras consultadas, los bancos ya trabajaban con planes estratégicos conservadores que no contemplan subidas de los tipos de interés en todo el año.

Draghi y China

Para Joaquín Robles analista de XTB, hay varios factores que explican el mal desempeño de la Bolsa este viernes y, entre ellos, menciona los malos datos las exportaciones chinas (el peor dato desde febrero de 2016, tras caer un 38% en febrero de este año respecto al de 2017 quedándose en apenas 135.240 millones de dólares en el segundo mes del año), a lo que cabe sumar «que el gobierno chino estaría dejando de comprar renta variable para evitar la caída de la Bolsa». Además, Robles ha mencionado la ralentización en la creación de empleo en Estados Unidos que en febrero fue del 3,8% - cerca de mínimo histórico del 3,7% en 1969- pero con una generación de empleo más débil, de apenas 20.000 empleos frente a 311.000 de enero.

«Pero lo que más preocupan a los inversores son las previsiones económicas», comenta este experto quien constata que «el temor real a una desaceleración» en los parqués. En este sentido, preguntado por las medidas adoptadas por el BCE ayer ha constatado que «el sucesor de Draghi- que termina su mandato en octubre de este año- no podrá hacer mucho ya que el camino esta marcado» y ha dado un dato relevante: el balance del BCE ya representa el 46% del PIB de la Eurozona.

Como comenta Robles, «el BCE continúa comprando 20.000 millones de euros al mes en títulos, recomprando vencimientos: todo para que el balance quede intacto». Además, ha recordado que Draghi ha dado luz verde a otra inyección masiva de liquidez para la banca (TLTRO, por sus siglas inglesas), la tercera desde que comenzó la última crisis.

A todo ello, hay que sumarle el peso en el selectivo español de la banca - que representa entorno al 30% de la capitalización del mismo- y que se ve arrastrado por «el negativismo», en palabrfas de Robles que solo menciona un asidero para el optimismo: un acuerdo comercial entre Estados Unidos y China. «Esperamos que pueda reactivar un poco los mercados, pero con unos datos tan malos empezamos a penasar que vamos a tener un segundo semestre del año negativo». En esta línea, Pablo Fernández de Mosteyrín (Renta 4) ha constatado el peso de la banca en el selectivo y recordado el mejor desempeño de «unas empresas menos cíclicas como las compañías de telecomunicaciones o las energéticas como Naturgy o Endesa que lo están haciendo relativamente mejor». Sin embargo, para este experto no es suficiente para tirar del mercado.

«Hay poca visibilidad de que haya algún catalizador que haga que la banca suba» y apunta a la posibilidad de que estos valores solo registre «subidas puntuales».

Como ha recordado Fernández de Mosteyrín (Renta 4), quien ha apuntado que aunque «se descontaba una nueva ronda de liquidez (TLTRO), el mensaje de Mario Draghi sobre la perspectiva de una política monetaria acomodaticia» que penaliza aún más a la banca sigue alimentando la caída de la banca tanto española como europea en los parqués. Por ejemplo, en el Eurostoxx 50, el BNP Paribas se ha desplomado un 1,93% por un 2,47% de ING y Société Générale. Para este analista, también ha influido decisivamente «la mala perspectiva sobre el ejercicio económico con revisiones a la baja de las previsiones por parte de organismos internacionales como el FMI, el Banco Mundial o la OCDE».

También ha mencionado los malos datos de la balanza comercial china, los PMI de Servicios y el Brexit con tres decisivas votaciones la semana que viene. «Se está hablando de una prórroga hasta junio, ya que hay interés por ambas parte en llegar a un entendimiento: una salida pactada evitará un mayor problema a las empresas», ha apuntado Fernández de Mosteyrín. Incluso, ha añadido, que los mercados comienzan a contemplar la posibilidad remota una rebaja de tipos por parte del BCE.