Así se encaja el deseado puzle de la diversidad empresarial

La comunicación y la información que ofrece tecnología son claves para cohesionar equipos diversos

BELÉN RODRIGO
MADRIDActualizado:

Tratar a cada empleado según sus necesidades es uno de los grandes retos para las empresas. La diversidad de género, generacional y funcional son claves para que una compañía sea fiel reflejo de la sociedad, cada vez más diferente, y las compañías deben encontrar la fórmula para que cada empleado sea más productivo. Es decir, las organizaciones deben gestionar y conciliar las necesidades y comportamientos de una fuerza laboral demandante, multigeneracional y muy diferente entre sí. Trabajar en la mejora de la experiencia del empleado tiene un retorno que va más allá de su satisfacción.

Cuando hablamos de diversidad generacional hay que tener en cuenta que en las empresas conviven tres generaciones diferentes, la de más de 45 años, otra entre 30 y 45 y la de menos de 30. «Todos ellos han adquirido conocimientos de forma diferente y su forma de trabajar también es distinta», resalta María Viver, directora de Fundación Randstad y responsable de RSE. Por ejemplo, «los mayores de 45 años están acostumbrados a una metodología de trabajo en las empresas y las nuevas generaciones se encuentran con proyectos compartidos, soluciones diversas». Otra gran diferencia la encontramos a la hora de comunicar, «para los mayores sigue predominando la comunicación personal, para los jóvenes es una comunicación más abierta, a través de redes sociales, con mensajes cortos». Tal y como subraya María Viver, «todo tiene múltiples ventajas, se debe extraer lo mejor de cada uno de ellos».

Para la directora de la Fundación Randstad es muy importante también tener en cuenta la diversidad funcional. «Gracias a la tecnología tenemos la capacidad de extraer talento donde hace unos años no había. Por ejemplo, si hablamos de discapacidad, la tecnología ha diluido esa diversidad». Lo que se pretende es que «las organizaciones se nutran de toda la tipología para incorporarla dentro. Ahí está la riqueza», puntualiza. Una empresa más diversa y más integradora es siempre más atractiva para los trabajadores, su experiencia como empleado va a ser más satisfactoria «y es algo que las nuevas generaciones solicitan».

Potenciar la diversidad

«La diversidad se puede potenciar desde una visión integradora, en la que la edad no sea un aspecto discriminatorio», indica Jorge Guelbenzu, director general de Infoempleo. «Poniendo como prioridad los conocimientos, la experiencia, las habilidades y la trayectoria profesional frente a contar con una edad u otra. Desde que arranca un proceso de selección publicando una oferta e incluyendo su descripción, el profesional de RR.HH. debería hacerlo sin ningún tipo de prejuicio para que a ella puedan acceder todo tipo de profesionales», añade. Subraya el hecho de que las empresas son ahora más conscientes de la importancia de tener equipos diversos «si bien todavía hace falta mucho trabajo para que sea una auténtica realidad». El envejecimiento de la población, el aumento de la esperanza de vida y la ampliación de la vida laboral son realidades a las que hacer frente «y sin esa visión de equipos multigeneracionales, será muy difícil afrontar retos futuros».

Jorge Guelbenzu señala varios factores para tener una estrategia ganadora: «Tener muy presente la tecnología, como herramienta que puede aportar información acerca de los equipos; fomentar la comunicación y las relaciones entre equipos, y apostar por experiencias memorables que resulten significativas para las personas. Ocuparse y preocuparse por el talento de la empresa».

Recientemente se presentó BEX 2018, el primer estudio que mide y analiza los sentimientos y expectativas de los empleados para ayudar a las empresas a mejorar la experiencia de sus trabajadores. Una iniciativa del HR Center de IE Business School y de las consultoras enEvolution y Buljan & Partners. Participaron cerca de 8.000 empleados de 51 entidades de diferentes sectores. «Gestionar lo que necesita el empleado puede aumentar un 22% su desempeño», comienza por recordar Elena Méndez Díaz-Villabella, directora de Red enEvolución. Asegura que «es necesario no poner solo el esfuerzo en la captación de los empleados sino en el día a día. Ellos lo agradecen». Este barómetro permite identificar lo que está pasando en cada empresa, a las personas, saber cómo se sienten y qué es lo más importante para los trabajadores. «Los datos pueden ayudar a diseñar intervenciones más eficientes, donde es más importante, para trabajar mejor, conseguir mejor compromiso, fidelización y mejores resultados», subraya.

Los resultados del BEX 2018 indican que el 40% de los empleados son promotores y recomiendan activamente su compañía. Por otro lado, más del 90% de los trabajadores consideran muy importante las relaciones y las condiciones laborales y retributivas. La experiencia laboral se deteriora más con la edad que con la antigüedad.

Las mujeres son más exigentes

Uno de los datos que se desprenden del BEX 2018 es que las mujeres son más exigentes «y dan más importancia a las iniciativas de sus empresas», indica la directora de enEvolución. «El índice de recomendación de la mujer es más bajo, un 14% frente al 21% de los hombres», añade. En su opinión las empresas deben trabajar más para mejorar la experiencia de las mujeres, «es sobre todo un reto para las compañías pequeñas», indica. En términos generales, la mujer es más activa opinando en el trabajo y necesita sentirse más escuchada. «Valora más la parte racional, la parte social, el trato que reciben. Necesita más reconocimiento», explica Elena Méndez. Otro punto a tener en cuenta es que la mujer se muestra más estresasa «fruto de las condiciones personales que la acompañan».