Destatis ha informado que las exportaciones alemanas cayeron en junio un 8% en términos interanuales
Destatis ha informado que las exportaciones alemanas cayeron en junio un 8% en términos interanuales - REUTERS

Alemania queda al borde de la recesión tras no crecer en el segundo trimestre

El producto interior bruto de Alemania cae entre abril y junio un 0,1 % con respecto al primero por segunda vez en los últimos 12 meses, según informa la Oficina Federal de Estadística (Destatis)

Corresponsal en BerlínActualizado:

El PIB alemán aparece ya tocado por la coyuntura. El producto interior bruto de Alemania se contrajo en el segundo trimestre de este año un 0,1% con respecto al primero, según informa la Oficina Federal de Estadística (Destatis). Se trata del segundo trimestre en un año que la mayor economía europea registra un crecimiento negativo, lastrada por la guerra comercial y problemas en el sector del automóvil. Oficialmente, entraría en recesión con un tercer descenso consecutivo. Pero los empresarios alemanes no ven la necesidad de esperar a que ese dato técnico quede registrado y exigen ya medidas al gobierno de la gran coalición.

El ministro de Finanzas, Olf Scholz, continúa considerando la debilidad de la producción alemana como fruto de una coyuntura y no ve la conveniencia de prescindir de la sacrosanta política fiscal del déficit cero, implantada por el anterior ministro conservador, Wolfgang Schäuble, y que el socialdemócrata Scholz sigue a pies juntillas desde que puso un pie en el cargo.

«Después de una década económica fuerte con un nivel muy alto de empleo y presupuestos públicos sólidamente financiados, Alemania tiene espacio para dar ímpetu a su economía», escribe hoy el director ejecutivo de la Federación de Industrias Alemanas, Joachim Lang, en un artículo publicado por el diario salmón «Handelsblatt». «En contraste con el freno de la deuda, que está consagrado en la Constitución, la política de déficit cero se encuentra en una situación cíclicamente frágil y a prueba. (...) es hora de cambiar la política fiscal alemana».

La industria alemana ve cómo se tambalean sus dos mayores pilares, la producción industrial y las exportaciones. El indicador de la confianza de los inversores alemanes (ZEW) se ha desplomado ya a su nivel más bajo desde diciembre de 2011, debido según los encuestados al empeoramiento de las perspectivas, a las disputas comerciales internacionales y a las mayores posibilidades de un Brexit sin acuerdo. El gobierno no espera ya que el PIB crezca sino un escaso 0,5% en el conjunto de este año. El indicador mide la valoración de los inversores sobre las condiciones actuales de la economía ha caído desde -1,1 en julio hasta -13,5 en agosto, allí donde los analistas habían pronosticado una lectura de -7.0. «Estamos en una zona poco definida entre la desaceleración económica y una recesión», ha calibrado el economista Joerg Kraemer de Commerzbank. «Es otra clara señal de advertencia de recesión para la economía alemana», ha augurado por su parte Uwe Burkert, economista jefe de LBBW Research.

El prestigioso instituto alemán Ifo, en su sondeo trimestral entre 1.200 analistas en más de 110 naciones sobre expectativas y condiciones económicas, muestra un serio empeoramiento en el tercer trimestre. «Los expertos esperan un crecimiento significativamente débil del comercio mundial», ha dicho en la presentación el presidente de Ifo, Clements Fuest, que añadió que «los encuestados también esperan un menor consumo privado y actividad de inversión, así como un declive de las tasas de interés de corto y largo plazo». Destatis ha informado que las exportaciones alemanas cayeron en junio un 8% en términos interanuales, la mayor caída de este indicador en los últimos tres años. El superávit hasta junio es un 10% inferior al acumulado el año pasado y esa comparación ayuda a empezar a calcular la altura del precipicio por el que la economía alemana parece destinada a deslizarse. Todos estos datos llevan a muchos expertos a solicitar ese cambio de política fiscal que pide la patronal de la industria y a emprender un amplio programa público de inversiones.