Tramo de la R-2, una de las autopistas de peaje en quiebra
Tramo de la R-2, una de las autopistas de peaje en quiebra - EFE

Las claves del rescate de las autopistas de peaje

El Estado se prepara para asumir la titularidad y gestión de las carreteras en quiebra, que se producirá durante el mes de enero

MadridActualizado:

El Estado se prepara para asumir la titularidad y gestión de las autopistas en quiebra. Las nueve vías de peaje revertirán a la empresa pública Sociedad Estatal de Infraestructuras Terrestres (Seittsa) el próximo 15 de enero, a excepción de la que une Madrid y Toledo, que lo hará el 1 de abril. Así consta en el convenio entre el Ministerio de Fomento y Seittsa, publicado ayer en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y en el que se recogen también las previsiones de resultados de estas infraestructuras para 2018. La empresa pública espera que esas autopistas generen durante ese ejercicio un beneficio neto de 34,362 millones de euros.

Esta cuantía permitiría al Estado rebajar ligeramente la factura que asumirá al rescatar estas autopistas: las radiales madrileñas (R-2, R-3, R-4 y R-5), la AP-41 entre Madrid y Toledo, el eje del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, la AP-36 entre Ocaña y La Roda, la circunvalación de Alicante y la AP-7 entre Cartagena y Vera. Estas son las claves de este procedimiento.

¿Por qué quebraron y por qué se rescatan?

Las autopistas fueron a concurso por una deuda inasumible derivada de altos costes de expropiación y unos planes de negocio demasiado optimistas El Estado asume su titularidad para garantizar el servicio y conservar el 100% de los puestos de trabajo.

¿Qué coste tendrá para las arcas públicas?

El Estado debe compensar a las concesionarias con hasta 5.000 millones -Fomento dice que será menos de 3.700- y perderá 550 en créditos. Recuperará una parte con su explotación y su reprivatización.

¿Cuándo volverán a manos públicas?

El Gobierno tiene previsto adjudicar de nuevo la titularidad y explotación vía concurso a finales de 2018.