Solo en el primer trimestre del año los dividendos en España han subido un 2,9%, hasta los 4.252 millones de euros
Solo en el primer trimestre del año los dividendos en España han subido un 2,9%, hasta los 4.252 millones de euros - EFE

Los cinco dividendos más rentables del Ibex 35

En lo que llevamos de año 29 empresas del selectivo español han remunerado a sus accionistas, entre las de mayor rentabilidad valores como Dia (8,6%), Endesa (6,93%), Enagás (5,99%) o Mapfre (5,53%)

MadridActualizado:

Lluvia de euros para los accionistas de las principales compañías que forman parte del Ibex 35. Según el Janus Henderson Global Dividend Index, en España los dividendos han experimentado solo en el primer trimestre del año un incremento del 2,9%, hasta los 4.252 millones de euros. A nivel mundial, las retribuciones que dan las compañías a sus accionistas han escalado hasta los casi 209.000 millones de euros, un 10,2% más que hace un año.

En lo que llevamos de año, 29 empresas del Ibex 35 han repartido dividendos. Entre ellas, las principales entidades bancarias como Caixabank que ha dado luz verde a un dividendo ordinario de 0,08 euros por 0,15 euros de otro complementario de BBVA, Bankinter (0,065 euros a cuenta) o Banco Santander (0,06 euros por título). Además, de conocidas energéticas como Naturgy (antigua Gas Natural), Endesa, Repsol o Iberdrola. También han recompensado a sus accionistas gigantes como Telefónica que hace un mes aprobó un dividendo a cuenta de resultados de 0,20 euros por acción y, próximamente, Inditex, cuya Junta Ordinaria de Accionistas acaba de dar luz verde a la distribución de otro dividendo de 0,375 euros a entregar el próximo 2 de noviembre. Ya en mayo repartió 0,75 euros por título equivalente a 2.334 millones de euros en función del número actual de acciones con derecho a ello (unas 3.113 millones).

Tradicionalmente, el sector energético es uno de los que más dividendos otorga. Y este año no es una excepción. Por ejemplo, Endesa ha repartido entre sus accionistas el pasado 2 de julio 0,6820 euros a cargo de los beneficios de 2017. O Iberdrola, que dio luz verde a un dividendo a cuenta - independientemente de los resultados- de 0,14 euros por título, que ofrece al accionista cobrarlo en metálico, en acciones o vender los derechos de suscripción. Un caso idéntico al de Repsol, que ha aprobado en la primera mitad de este año un dividendo opción complementario de 0,4850 euros por título.

Top 5

Si tomamos como criterio la rentabilidad por dividendo en las 52 semanas que llevamos de año, según portales especializados como Invertia o Infobolsa, el top 5 estaría compuesto por: Mediaset (8,79% de rentabilidad), Dia (8,6%), Endesa (6,93%), Enagás (5,99%) y Mapfre (5,53%). En el extremo contrario, destacarían ArcelorMittal (0,28%), Cellnex (0,41%), Meliá Hotels (1,47%) o Grifols (1,5%). Por ejemplo, en el caso de Dia en un pago único ha repartido este lunes un dividendo ordinario de 0,18 euros por acción. En el caso de Enagás, el pasado 5 de julio repartió un dividendo ordinario y complementario a los resultados de 0,87 euros. Mediaset repartió dos dividendos, uno ordinario y otro extraordinario el pasado 5 de mayo, el primero de 0,50 euros por título y el segundo de 0,10 euros. O en el de Mapfre 0,0,85 euros después de impuestos. En el otro extremo, por ejemplo, Meliá Hotels en lo que llevamos del año ha repartido el pasado 10 de julio un dividendo ordinario único de 0,16 euros por acción. Grifols ha repartido tres dividendos, dos por sus acciones B de 0,20 y 0,010 euros y el resto por su primer tipo de títulos también a 0,20 euros una vez conocidos los beneficios.

Los expertos del mercado recomiendan a los pequeños ahorradores tener una estrategia respecto a estas retribuciones. Y es que los dividendos pueden suponer una renta periódica con la que completar el salario, pero para ello hay que tener una estrategia a largo plazo. No hay que olvidar que cuando se recibe un divididendo hay que rendir cuentas con Hacienda.

Además, también hay que valorar hasta que punto esta retribución es un «cebo» que lanza la compañía en cuestión a sus inversores. Es decir, es necesario estar al tanto de la situación financiera de la compañía, ya que solo tiene sentido que esta proponga una alta retribución si cuenta con una deuda baja ni existe un plan de crecimiento a corto plazo. Si no, la situación financiera de la compañía podría verse afectada por esta medida. Y con ella, el valor de su acción.