Pescadores en el puerto de Dajla
Pescadores en el puerto de Dajla - EFE
Sentencia acuerdo pesquero UE-Marruecos

La UE busca una salida al vacío legal para no dañar a Marruecos

Los saharauis prometen ofrecer sus propias licencias a los pescadores

BruselasActualizado:

La Unión Europea busca soluciones para el vacío legal en que ha quedado la flota pesquera después de la sentencia del Tribunal de Luxemburgo, que declara que el acuerdo pesquero con Marruecos no es aplicable en el territorio y las aguas jurisdiccionales del Sahara Occidental. La portavoz de la Comisión Europea, Catherine Ray, insistió al conocer la opinión de los jueces que Marruecos ha sido y seguirá siendo «un socio clave» para la UE. Sin embargo, el abogado que presenta los intereses de la República Saharaui, el francés Gilles Devers, considera que el Tribunal «ha dado la razón a todos nuestros argumentos» y que a partir de ahora los representantes del territorio que fue colonia española pondrán en marcha un sistema para conceder por su cuenta los derechos de pesca que hasta ahora ha administrado Marruecos.

La sentencia, según queda meridianamente claro en su redacción, considera que si bien el acuerdo es legal, Marruecos no tiene potestad para tomar decisiones que afecten al Sahara, por más que oficialmente lo considere una parte integrante de su territorio. Los jueces han dictaminado que el acuerdo es válido mientras se limite al territorio marroquí reconocido, pero que si la Unión Europea lo aplicase en el territorio del Sahara «violaría numerosas reglas del derecho internacional», incluyendo el derecho de autodeterminación reconocido por la ONU a los saharauis. Hasta ahora la redacción de los sucesivos acuerdos con Marruecos utilizaba una fórmula ambigua en la que se eludía mencionar expresamente al Sahara. El tribunal afirma categóricamente principios que pueden irritar claramente a las autoridades de Rabat, como que «el concepto de territorio marroquí no se puede aplicar al Sahara Occidental». También le niega cualquier validez a la fórmula que hasta ahora solía utilizar la UE al referirse a aguas y territorios «bajo administración marroquí» puesto que Marruecos «niega ser potencia ocupante o potencia administradora».

Por ello, Devers considera que a partir de la publicación de la sentencia, los barcos pesqueros españoles o de cualquier otra nacionalidad que están operando en aguas saharauis «se encuentran sin ningún respaldo legal y deberían abandonarlas inmediatamente. Serán bienvenidos de vuelta cuando hayamos establecido una administración a nombre del Frente Polisario». Este jueves se espera que los representantes saharauis anuncien en Bruselas la creación de este nuevo mecanismo de concesiones pesqueras a su nombre, que probablemente será gestionado por una empresa francesa.

El actual acuerdo de pesca entre la UE y Marruecos vence el 14 de julio y la sentencia actual sigue la misma línea que la que se pronunció en diciembre de 2016 en relación a los intercambios preferentes de productos agrícolas, que también excluía al Sahara Occidental del ámbito de actuación. Los procedimientos para renovar el acuerdo de pesca estaban paralizados a la espera de esta sentencia.

Además de España, en aguas saharauis pescan actualmente amparados por este acuerdo buques de Francia, Portugal, Polonia, Holanda, Letonia y Lituania. Es muy probable que a falta de una solución jurídica, solo puedan pescar ahora barcos con bandera marroquí, teniendo en cuenta que en los hechos la marina de guerra de este país controla esas aguas.

La sentencia se ha pronunciado a instancias de un juez británico ante el que había presentado una demanda una organización de apoyo al Frente Polisario. La cuestión prejudicial sienta, no obstante, jurisprudencia en toda la UE.