Contenedores de mercancías en el Puerto de Barcelona
Contenedores de mercancías en el Puerto de Barcelona - YOLANDA CARDO

El aumento del déficit comercial eleva la deuda externa de España al 169% del PIB

A cierre del primer trimestre del año nuestro país debe al exterior 2,058 billones de euros, su máximo histórico y 43.000 millones más que en 2018

MADRIDActualizado:

La crisis disparó la deuda de España con el exterior, una situación que los últimos años de recuperación solo han conseguido corregir modestamente y que ahora parece que puede volver a repuntar. La deuda externa bruta de España ascendió en el primer trimestre del año a 2,058 billones de euros, un 169% del PIB, que contrasta con el 167% en el que cerró 2018, unos 43.000 millones menos según ha publicado el Banco de España. Este pasivo marca la dependencia de España con el resto del mundo, en un síntoma de vulnerabilidad ante futuras crisis. Como ocurre cada tres meses, en términos absolutos estos 2,058 billones marcan el récord de deuda externa, si bien en términos relativos no es la primera vez que alcanza el 169% del PIB en un trimestre: así ocurrió ya en el primer y segundo trimestre de 2017, en 2016 así como de enero a septiembre de 2015, cuando llegó a superar el 174% del PIB.

En 2007, el porcentaje llegó a estar en el 144% del PIB, pero desde entonces no ha dejado de escalar. Una tendencia que se interrumpió durante la recuperación: la generación de superávit por cuenta corriente y de capital provocó que el pasivo se redujera escuetamente. Aunque este proceso podría estar tocando a su fin.

De esta forma, la Posición de Inversión Internacional Neta (es decir, la deuda de España con el exterior restando los activos de agentes nacionales fuera de nuestras fronteras) también repuntó en los tres primeros meses del año hasta el 77,7% del PIB, frente al 77,1% de 2018. Ello supone una reducción frente al 98% que llegó a marcar en 2014, lo que muestra la generación de excedentes de financiación con el resto del mundo desde 2012 por el músculo exportador y el récord turístico.

Cuarto país de la UE con más deuda exterior neta

Pese a todo, España acabó 2018 como el cuarto país de la UE con una peor posición de inversión internacional neta, frente a Grecia (125,5%), Chipre (105,8%) y Portugal (89%). Italia va después de España con una deuda exterior del 51,6% y después le sigue Francia, con un 39,6%. Alemania tiene una posición de acreedor con el resto del mundo equivalente al 14,4% del PIB.

Esta deuda exterior neta es un medidor de la competitividad de un país: si va reduciéndola como España es porque tiene superávits frente al resto del mundo y está ganando competitividad. Al repasar el stock de deuda exterior neta, algo más de la mitad es de la Administración, contraída en forma de pasivo público, y el resto procede del sector privado.

El deterioro de España en el primer trimestre se debió a las menores exportaciones y al aumento de las importaciones, debido sobre todo al encarecimiento del petróleo. El superávit exterior acumulados de los últimos doce meses a marzo de 2019 alcanzó los 13.800 millones de euros, un 1,1% del PIB, algo menos del 1,4% que registró en todo 2018.

La balanza por cuenta corriente en bienes, que recoge los datos de comercio exterior, es una de las que más se deteriora frente al primer trimestre de 2018: el déficit aumenta de 6.300 millones a 8.900. También se contrae el saldo turístico y de viajes ligeramente, de 9.000 millones a 8.800, además de los servicios no turísticos, que mengua de 2.200 a 1.900 millones. Cogiendo todos los intercambios de nuestro país con el resto del mundo, la balanza por cuenta corriente y de capital arrojó un déficit de enero a marzo de 4.900 millones, cuatro veces mayor a los 1.200 millones del mismo periodo de 2018.