La remuneración media de los depósitos a un año ha caído en España al 0,05%
La remuneración media de los depósitos a un año ha caído en España al 0,05% - ROBER SOLSONA
VOLATILIDAD EN LOS MERCADOS E INCERTIDUMBRE

El ahorro familiar en depósitos está en máximos pese a su nula remuneración

Los hogares renuncian a asumir más riesgo para obtener rentabilidades mayores y se resignan a perder capacidad adquisitiva

MadridActualizado:

Los ahorradores conservadores no saben qué hacer con su dinero. La exigua remuneración de los depósitos como consecuencia de la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) de tipos de interés cero y negativos debería animar a buscar rentabilidades mayores en productos de más riesgo como fondos de inversión. Sin embargo, ante la volatilidad de los mercados financieros y en plena incertidumbre económica, los ahorradores optan cada vez más por dejar su dinero en cuentas.

El dinero acumulado en depósitos bancarios por familias y empresas del país crece mes a mes y el pasado febrero alcanzó 1,054 billones de euros, máximo histórico, según datos del Banco de España. Los de los hogares superaron por primera vez los 811.000 millones, y los de las sociedades no financieras acumulan 243.200 millones.

Pero junto al volumen de ahorro acumulado en depósitos, lo llamativo es el ritmo al que está aumentando esa cifra. Hace un año el saldo de los depósitos de los hogares crecía a menos de un 1% interanual; pues bien, el pasado febrero, último dato disponible, se incrementó un 5,5% y encadena ya dos meses creciendo a más del 5%, según las cifras del supervisor. La situación es semejante en el caso de los depósitos de las empresas, que crecen ya al 7,5%.

«Para las familias y muchas empresas, los depósitos en los bancos ofrecen seguridad y garantía en un entorno de incertidumbre y volatilidad en los mercados financieros», explica el portavoz de la Asociación Española de Banca (AEB), José Luis Martínez Campuzano, quien recuerda que es una tendencia que también se está viendo en toda la Eurozona, donde los depósitos de los hogares crecieron en febrero un 5,6%, y contando las empresas un 4,3%. En Alemania los depósitos de las familias crecen al 5%; en Francia un 5,7%, un 2,8% en Italia y un 4% en Portugal.

Represión financiera

Esta tendencia se antoja un sinsentido teniendo en cuenta la baja rentabilidad de estos productos. Las entidades financieras, que deben pagar al BCE un 0,4% por la liquidez que depositan en el banco central y compensar la caída del margen crediticio reduciendo la rentabilidad de los depósitos, están pagando a las familias españolas un raquítico 0,05% de media por un depósito a un año, y a las empresas un 0,25%.

Esto se ha traducido en una notable pérdida de ingresos financieros para los hogares. Como ya informó ABC, desde 2008 los hogares han dejado de ingresar 23.801 millones por sus depósitos, el 3,3% de la renta bruta disponible, por esa reducción de la remuneración de los depósitos, según cálculos de BBVA Research. Y eso que en los últimos diez años el volumen de los depósitos españoles se ha incrementado en un 20%.

Además, teniendo en cuenta que la remuneración de las cuentas roza el 0% y que la inflación está en el 1,3% -el consenso de analistas la sitúa en el 1,4% en el conjunto del año-, al dejar la mayor parte de su ahorro en esos depósitos, familias y empresas están asumiendo perder capacidad adquisitiva.

Es lo que se llama la represión financiera, y que va a acentuarse con la decisión tomada hace un mes por el BCE de prolongar al menos un año más los tipos de interés en el 0%. Ayer mismo, el organismo con sede en Fráncfort publicó las actas del consejo de gobierno en que se adoptó esa medida, y durante la cual algunos de los consejeros plantearon extender los tipos cero no solo hasta final de año, sino al menos hasta marzo de 2020. Y aunque el banco central descarta una recesión, admite que el crecimiento de la Eurozona «probablemente estará por debajo de su potencial durante varios trimestres».

Aversión al riesgo

¿A qué se debe esta creciente prudencia de los ahorradores? El motivo es que para obtener rentabilidades algo más atractivas en ese entorno monetario, las familias deben asumir cada vez más riesgos, invirtiendo en productos más complejos como fondos de inversión, «unit linked» y Bolsa. Y lo cierto es que ante la baja rentabilidad de los depósitos, muchos movieron su dinero de imposiciones a plazo fijo hacia fondos de inversión, principalmente.

Sin embargo, la volatilidad de los mercados —el Ibex cayó en 2018 un 15%, su peor registro desde 2010—, coincidiendo con el inicio de la desaceleración económica, llevaron a los fondos de inversión a registrar en el año fortísimos números rojos. Más del 95% de los fondos cerraron con pérdidas: en conjunto se dejaron de media un 4,81%.

Eso supuso pérdidas para la inmensa mayoría de los partícipes e hizo que buena parte de los ahorradores conservadores que se animaron a asumir algo más de riesgo salieran escarmentados de esa experiencia. Aunque el pasado febrero lograron atajar la sangría, los fondos llegaron a encadenar cinco meses de suscripciones netas y entre septiembre de 2018 y enero de este año perdieron más de 4.948 millones de euros netos de patrimonio, pues las familias optaron por volver a refugiarse en sus cuentas a la vista y depósitos a plazo.