Oficina de una entidad bancaria en Madrid
Oficina de una entidad bancaria en Madrid - ABC

Los tipos bajos y la volatilidad penalizan el ahorro tradicional de las familias

La rentabilidad de los depósitos a un año cae al 0,33% y los fondos acumulan pérdidas del 4,3%

MADRIDActualizado:

La distorsión creada por la política monetaria expansiva con la que el Banco Central Europeo (BCE) trata de reanimar la economía podría llegar a generar una situación carente de toda lógica económica: que las entidades financieras paguen por prestar dinero y cobren por captarlo. Con los tipos de interés en el 0% y el sistema anegado de liquidez, la remuneración de los depósitos está prácticamente en cero, y otras fórmulas de ahorro para los clientes más conservadores también están siendo penalizadas. Por si fuese poco, la volatilidad que viven los mercados financieros hace que las familias sean hoy más reacias a asumir algo más de riesgo para que su dinero les rinda.

Los bancos llegaron a ofrecer en 2008 rentabilidades superiores al 5% por depósitos a un plazo fijo de un año. La remuneración media a la que se está suscribiendo ese producto se situó al cierre del pasado enero en el 0,33%, según los últimos datos disponibles del Eurosistema. Las subastas de liquidez con las que el BCE ha inyectado liquidez abundante y barata en el sistema y el recorte de los tipos de interés hasta el 0% hace que a la banca ya le resulte gratis financiarse a través del instituto emisor, y por tanto no necesite pagar para captar el dinero de los depositantes.

Prueba de ello es que desde que el organismo presidido por Mario Draghi anunció en 2012 que haría todo lo necesario para atajar la crisis de deuda soberana y relanzar la economía de la Eurozona, la retribución media de los depósitos en España ha caído más de un 88%, desde el 2,90% que se abonaba entonces.

A ello hay que sumar que la reducción del coste de los depósitos es una de las fórmulas elegidas por las entidades para dar lustre a sus resultados. Con el precio oficial del dinero en cero, también el interés de los créditos se reduce, mermando la principal fuente de ingresos de los bancos. Así, para que su margen de intereses –lo que cobran por los préstamos menos lo que pagan por los depósitos– crezca, una de las soluciones es recortar la remuneración del pasivo.

Cada año vencen miles de millones de euros en depósitos en España. La gran duda es qué pueden ofrecer ahora las entidades a esos ahorradores más conservadores en este contexto de bajas rentabilidades de los productos seguros y garantizados. Más aún cuando, tras la nueva bajada de los tipos, los analistas confirman que este escenario de dinero barato se prolongará durante varios años.

«Los tipos bajos dañan a los ahorradores, además los márgenes se deterioran y se incrementa el riesgo de crear nuevas burbujas en el precio de los activos», advirtió esta misma semana el presidente de Caixabank y de la patronal europea de las cajas de ahorros (ESBG), Isidro Fainé.

Cuentas remuneradas

Aprovechando ese escenario y ante la necesidad de incrementar la rentabilidad, los bancos están desplazando el ahorro de esos clientes hacia cuentas remuneradas con rentabilidades más altas a cambio de una mayor vinculación con el banco. Es decir, como contrapartida a un rendimiento más alto, se exige al cliente domiciliar la nómina, contratar determinados productos –seguros, por ejemplo– y una mayor operativa. Es el caso de la «Cuenta 1, 2, 3» de Banco Santander, la cuenta «Expansión Plus» del Sabadell y el depósito «Nómina Gasol» del Popular.

Los bancos también están optando por el lanzamiento de fondos de inversión garantizados: aunque ofrecen poco más que los depósitos, el capital se recupera al 100% y los clientes lo ven como un producto refugio para estos tiempos. Los tipos de interés en el 0% están penalizando también gravemente la rentabilidad de los seguros de ahorro y otros similares comercializados por las aseguradoras. De hecho, Mapfre ha lanzado tres nuevos productos con los que retener y captar ese ahorro indeciso.

Otro activo recurrente para los ahorradores conservadores han sido tradicionalmente los títulos del Tesoro público, pero con las compras masivas de deuda del BCE también han perdido rentabilidad y tanto España como otros países están incluso cobrando por colocar algunos de sus bonos. Sólo los títulos a más de diez años superan el 1% anual de rentabilidad. Esa escasa remuneración tanto de los títulos soberanos como de la deuda corporativa de mayor calidad está afectando a la rentabilidad de productos propios de pensionistas, como los planes de pensiones y otros comercializados por aseguradores y que suelen basarse en inversiones en renta fija a largo plazo.

«En esta situación, asumir más riesgo es la única posibilidad de obtener rendimientos positivos», explica Alejandro Vidal, director de estrategia de mercados de Banca March, para quien la alternativa es elevar la inversión en renta fija de más riesgo o, preferiblemente, en renta variable.

De hecho, y como alternativa a la inversión directa en Bolsa, el producto hacia el que los clientes han migrado su dinero en masa en los últimos años han sido los fondos de inversión. Desde que tocaron suelo a finales de 2012, estos vehículos de inversión colectiva casi han duplicado su patrimonio, hasta los 213.347 millones que acumulaban el pasado febrero, según datos de, Inverco.

Sin embargo, en junio del año pasado rompieron con 30 meses consecutivos de crecimiento de los saldos debido a la volatilidad que desataron en las Bolsas las crecientes dudas sobre la recuperación económica global. Es incertidumbre ha situado la rentabilidad media de los fondos de inversión en el último en el -4,3%, pérdidas que sólo en lo que va de año ascienden al 2,23%, según datos de Inverco.

Las bolsas lastran los fondos

Así las cosas, desde el citado mes de junio de 2015, los fondos de inversión nacionales han perdido 5.064 millones de euros, en gran parte por esa caída de las rentabilidades, pero las suscripciones netas se han reducido notablemente, y en lo que va de año ya se ha registrado un reembolso neto de 1.440 millones de euros.

Las Bolsas en «números rojos» presentan oportunidades de ganancias por el esperado rebote del precio de los valores. Eso sí, los analistas avisan de que el riesgo que implica invertir en el parqué en un entorno de volatilidad como el actual hace que sea desaconsejable para los ahorradores más cautos, la mayoría en España.

El 62% de las familias españolas se consideran inversores conservadores. Por eso, ante esta penalización del ahorro financiero que suponen los bajos tipos y la volatilidad del mercado, algunos expertos creen que muchos hogares podrían volver a recurrir a una inversión inmobilaria que, como ha demostrado la crisis, tampoco está libre de riesgos.