El usuario puede inscribirse en Runin y compartir toda la información que desee con la comunidad «runner»: desde el tipo de zapatilla hasta la marca personal
El usuario puede inscribirse en Runin y compartir toda la información que desee con la comunidad «runner»: desde el tipo de zapatilla hasta la marca personal - www.runin.es

Runin, el foro para acabar con la soledad del corredor de fondo

Álvaro Yturriaga es el alma de esta plataforma web que organiza carreras y fomenta una red social de aficionados al «running», una especie de LinkedIn que apela a los tres millones de personas que cada día se echan a las calles en España

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«He fracasado varias veces, y las que me quedan... Lo tengo clarísimo. En España hay una filosofía que a mí no me gusta. Parece que, muchas veces, el que emprende es un irracional, y que luego si fracasa hay que decirle: “Ves, te avisé”. No hay que tener miedo al fracaso. Yo soy de las personas que cree que, para tener éxito, hay que fracasar varias veces». Álvaro Yturriaga no puede correr. Desde los 15 años sufre una enfermedad que se lo impide, pero en su filosofía personal y empresarial hay un espíritu de superación muy similar al de los miles de corredores anónimos que, así salga el sol por Antequera o se desate la más implacable ciclogénesis explosiva imaginable, inundan la calle con su empeño de avanzar otro pasito, de llegar más lejos, de enseñar la espalda a esa línea donde se suponía que estaba el límite. A esos «locos» que sacan tiempo de la manga o de la nada y viajan por todo el mundo para participar en maratones y otras carreras populares ha dedicado Yturriaga su último proyecto empresarial, Runin.

A pesar de su juventud, 31 años, acumula un largo e intenso periplo en esa carrera de fondo que es la aventura empresarial. Apenas superada la adolescencia aprovechó su trabajo de verano como socorrista para montar una empresa de gestión integral de este tipo de servicios que rentabilizara el boom inmobiliario residencial de los tiempos dorados del ladrillo. Siempre vinculado con internet, tanteó después el mundo de la telefonía móvil, probó con éxito en la hostelería (la cadena Fuente Pizarro), apostó por el comercio eléctronico (Buy the face), montó una empresa de marketing y comunicación (Genera) y hasta puso en marcha un sorprendente proyecto, Siesta Airports, para desarrollar hoteles dentro de los aeropuertos. Algunas de sus ideas apenas cogieron altura, pero otras aún vuelan placenteramente, sin turbulencias. Bueno, malo o regular, cualquier final para el viaje siempre parece mejor que habitar por principio en la sala de espera.

La nueva aventura de Yturriaga es Runin, una plataforma web que combina un apartado de foro para aficionados y/o fanáticos «runners» con la gestión, organización y desarrollo de carreras populares. Un concepto global especialmente atractivo para las empresas patrocinadoras, que han visto en este deporte pujante una gigantesca herramienta de marketing repleta de posibilidades.

No deja de llamar la atención su apuesta por un mundo, el del «running», que podría parecerle muy ajeno por sus circunstancias personales. «La enfermedad que tengo me cambió la vida, me dijeron que fuera organizándome para estar en una silla de ruedas y adecuar mi entorno a esta situación. Y que descansara, que no trabajara mucho», explica. Su dolencia, distrofia muscular de cintura, afecta a piernas y espalda. Pero Yturriaga decidió que quedaba demasiado camino por andar.

«No hice mucho caso al consejo de que parado todo iría mejor, y quizás gracias a eso, hoy estoy andando», explica con la misma naturalidad con la que asegura que no sabe «hacer otra cosa» que no sea probar, emprender, avanzar... «Es cuestión de actitud, de imaginación, dedicación e ingenio [la I+D+i que ha aplicado también a Runin]», explica sonriente. Y se apropia de una frase que acaba de leer en una obra del doctor Mario Alonso Puig: «Una persona en su zona de confort jamás podrá ser complemtante feliz». «Jamás he estado en una zona de confort, llevo fuera de ella desde los 15 años, de haberlo estado, igual no hubiera salido de ella.. Pero yo me muevo por pura necesidad de crear». En suma, creer y crear, emprendimiento en estado puro.

«Para tener éxito, hay que fracasar varias veces y salir de la zona cómoda»

La idea de Runin, que lleva un año en marcha, se gestó después de que Álvaro organizara una carrera benéfica en favor de la Fundación para la investigación de distrofias musculares y otras enfermedades raras. que comanda Isabel Gemio, de la que él es vicepresidente. ¿Qué es Runin? El lema que ha contagiado Álvaro a su equipo de doce personas especializado en programación, gestión, marketing y comunicación escondido detrás de www.runin.es es el de «porque llegar al límite es solo la mitad del camino».

Se trata de un modelo que compagina una parte de negocio para las empresas que quieren organizar carreras entre sus empleados o con vertiente altruista y para las que se disponen todos los medios hábiles en aras de su organización y comunicación. Les brindan desde servicios de «ticketing» para disponer los tickets, que la empresa inserte publicidad y el «branding» para las marcas, hasta miniwebs o «sites» personalizados sobre el evento que auspicia una determinada compañía.

Runin tiene, de un lado, esta clientela empresarial: todas las compañías que quieran organizar su propia carrera y le dediquen un presupuesto de marketing necesitan una gestión profesionalizada que dé sentido a su inversión. «Para ellas hemos creado un sistema muy avanzado que es capaz de gestionar toda la información que se deriva de la carrera (quienes corren, si es hombre o mujer, qué zapatillas usa...); antes estas marcas interesadas -desde una gran compañía de seguros, a un banco o una farmacéutica- solo podían poner el nombre a la carrera, ahora con todas las herramientas que les facilitamos pueden monitorizar a cada participante». Runin cuenta en estos momentos con entre 500 y 700 organizadores de carreras.

El LinkedIn de los atletas

Pero los usuarios de Runin no son solo profesionales. Álvaro ha inspirado una segunda pata a este proyecto, lo que él llama una «capa social» destinada a un nicho definido que es la comunidad «runner», en la que todo corredor que lo desee puede poner en conjunción su perfil y datos. No llega a ser una red social como Facebook, poero se asemeja a una suerte de LinkedIn de aquellos atletas, deportistas y usuarios «amateurs» a los que les gusta ponerse a correr diariamente en las calles de cualquier ciudad. No es insípida la idea, sobre todo cuando se advierte que hay una comunidad estimada en nada menos que unos 2,5 a 3 millones de personas que tienen este hábito en nuestro país, de acuerdo con los datos que facilita la empresa Runin, aunque por supuesto se carece de un censo oficial.

El número se ha disparado exponencialmente: ha crecido un 44% entre 2005 y 2010, comenta Álvaro Yturriaga, y se ha pasado de un puñado de carreras populares, como la San Silvestre vallecana que este año ha reunido a 40.000 personas, a 3.000 competiciones al año, mientras aumenta de forma gradual el grueso de participantes en maratones y otros eventos de este tipo. «El Maratón de Sevilla, en sus últimas ediciones, ha visto cómo se sextuplicaba el número de corredores», cuenta este joven. Así, la carrera a pie y el atletismo han escalado hasta convertirse en el tercer y el cuarto deporte más practicado en España. «Para toda esta red social de "runners" o corredores, lo único común es la zapatilla; la satisfacción que te da correr y haberlo conseguido hacer en un tiempo determinado, que vas superando con el paso de los días tu propia marca y te engancha. La gente necesita hacerlo, está cansada de trabajar, de su rutina y necesita hacer algo mejor que el día anterior. Y se siente sano. Hay gente que cuanto peores son las condiciones meteorológicas o más temprano es, más cómoda se siente. Si les preguntas por qué lo hacen, te dirán que solo por la enorme satisfacción de haberlo hecho», detalla Álvaro.

Lo ambiguo para inscribirte en un foro social y compartir experiencias deviene en que correr no deja de ser un acto solitario e individual, si bien cada vez se practica más en comunidad. «Es un deporte barato, accesible, pero también se puede practicar en cualquier lugar, su éxito estriba en que lo puedo practicar donde quiero, cuando quiero y como quiero, también con quien quiero y con el material que quiero», recoge Álvaro el sentir de quienes lo expresan en su web.

«El running es más que una moda, es una forma de vida y un vicio saludable»«Algunos comienzan por moda o porque se pican con algún amigo, pero la mayoría decide intentar mejorar cada vez más», enfatiza y al tiempo que esto ocurre, se propala como la pólvora el negocio de la venta de artículos deportivos y tecnología implementada al corredor: «Es un negocio en alza -agrega el fundador de Runin-, que atrapa a cada vez más personas y además el mercado está en un momento muy bueno. Una firma como la japonesa Asics, por ejemplo, que es la segunda en cuota de mercado, no deja de despachar artículos y abrir tiendas en el país». El límite de gasto es personal, pero Álvaro relata casos en que el corredor se gasta 50 euros en unas buenas zapatillas para salir a la calle y otros hasta 6.000 euros. «El "running" es algo más que una moda, es una forma de vida, un vicio saludable...», arenga precisamente él, que no puede compartir esta adicción tan recomendable.

En la carrera digital...

Álvaro es todo un ejemplo de superación: debido a su distrofia, no puede correrRunin coge esa maraña de currículos deportivos e intereses de los usuarios y genera un perfil público (aunque también tienen derecho a la privacidad), que contiene desde la marca de zapatilla que usa cada registrado, el tiempo en que corre una distancia determinada, hasta el reloj y la tecnología que usa para sus marcas de medición. Todo al servicio de unas personas que responden al siguiente retrato robot: jóvenes de 32 a 35 años con poco tiempo, con necesidad de practicar deporte y que se enganchan a esto que ha evolucionado de llamarse «footing» a «jogging» y en la actualidad al consagrado «running».

En poco tiempo, Runin ha congregado a más de 15.000 personas en esta red. Se han inscrito en esta plataforma que tiene algo de revolucionaria para la comunidad de corredores del país, ya que por primera vez brinda toda la información necesaria sobre las carreras que se organizan, facilita hasta los dorsales para automatizar el proceso de las colas, resume los hitos deportivos sea cual sea el lugar donde se celebren y abre la posibilidad de incluir una fotografía, actualizar los datos de descripción personal (altura, peso), de la distancia que corren, los mejores lugares para correr, las pruebas en las que han participado, los resultados obtenidos, la evolución de sus entrenamientos... En resumen, toda la información que como corredores quieren compartir.

Rivalizan en tiempos y kilómetros

Según la empresa de Álvaro, «curiosamente los atletas del "running" con independencia del país donde practican deporte persiguen los mismos objetivos de superación y el gusto por comprobar medias y marcas personales. También se pueden crear alertas sobre determinados eventos, la participación de corredores «amigos» o de la misma empresa, avisos sobre nuevas y próximas convocatorias... Además de la información que cada «runner» pone a nivel personal y voluntaria, Runin sincroniza este perfil con aplicaciones de uso general, como Nike Plus y otras que la gente está utilizando cuando sale a correr. Desgrana el fundador que las aplicaciones cada vez más evolucionadas en los móviles y la tecnología han dado el paso definitivo para los corredores. Es una mirilla directa al resto de personas: «A la gente le gusta competir, compararse con el resto, y no estar el último. Hasta ahora no había un espacio que posicionara a las personas, o que te permita cotillear la marca y carreras de otra, por qué zona corre o el kilometraje y el tiempo promedio», incita Yturriaga.

En poco tiempo, Runin ha congregado a 15.000 personas en su directorio Álvaro también comenta la vocación de las empresas en organizar, cada vez con más afluencia, carreras entre sus empleados y «picarlos» con sus marcas:«Normalmente, sucede en entidades en que su CEO corre o porque se quiere gestionar una carrera con fines solidarios, por ejemplo, para recaudar fondos para el hijo enfermo de un trabajador», detalla Yturriaga. Para complementar: «A las carreras solidarias les damos muchas facilidades. El "crowfounding" es la vía para muchas de estas carreras, tenemos un sistema único que no tiene ninguna otra plataforma que permite que, además de comprar los dorsales, puedas hacer microdonaciones a una causa y hay casos maravillosos de empresas que se montan a nivel "amateur" y te encuentras a 500 personas».

Cuando correr supone algo más

En este plano de emotividad, Álvaro expresa, a continuación, su admiración por personas que tienen su perfil en Runin y una bella historia por contar. «En este mundo hay muchos niveles, y es lo bueno del "running". Hay gente que corre 5 kilómetros al día de Pascuas a Ramos y otros que corren eso varias veces al día. Tenemos padres y madres en Runin que a las cinco de la mañana salen a correr, a mediodía se van a nadar y por la noche montan en bici. Otros casos de ancianos que corren con 78 años, y una mujer que corrió embarazada de ocho meses y medio y dio a luz después de concluir el Maratón de Boston. Correr es siempre una vía de escape».

También atrapa el caso de Sonia López Aguirregabiria, triatleta y bloguera de la plataforma. Reconoce: «Cada prueba o competición, cada 10.000 al que me enfrento, duatlón o triatlón, me hace aumentar mi autoestima, me da fortaleza para afrontar el día a día, mirar a la cara a las dificultades, me da energía y me hace sonreír. Detrás de todo ello está el esfuerzo de conciliarlo con la vida familiar y laboral». No en balde, Sonia es madre de tres niños de 4, 6 y 8 años y se desayuna todas las mañanas un entrenamiento de madrugada antes de iniciar el maratón diario de trabajo y familia que aguarda. Alejandro Santamaría es triatleta profesional. El hábito de correr le transformó del «gamberro de instituto» a campeón de España, Europa y mundial de duatlón y triatlón. También ha finalizado 16 campeonatos del hombre de hierro o «Ironman», casi todos entre los diez primeros puestos y por dos veces entre los tres primeros. «Lo bueno que tiene correr es que tanto das, tanto recibes. Es un deporte agradecido, y si te sacrificas, mejoras. La satisfacción de mejorar no se puede comparar con nada», dice, recordando la supuesta «euforia del corredor» o descarga de adrenalina que registra cada participante y de la que dan fe los internautas en Runin.

Nuevo caso. El de Ricardo Abad, navarro al que apodan «Riki» y que también comparte sus experiencias en el «site» de Yturriaga, después de haber pasado a engrosar en 2012 las líneas del Libro Guiness, ya que ha concluido 607 maratones en 607 días consecutivos. Este año, uno de los hitos previstos por Álvaro es que Runin organice con «Riki» 50 Ironman en 50 días concatenados. Un desafío solo al alcance de un recordman como este ultrafondista. Y no será la única prueba de elite que convoque Runin, que no descarta verse en unos años fomentando la más numerosa carrera del país, la San Silvestre de Vallecas.

En Runin han creado un «runking o ránking» para que todos aquellos a los que les guste salir a correr se motiven, unos a otros, y reten con sus carreras. Al mismo tiempo que compiten, esta comunidad goza de una comunión sin par. «Igual que la gente viaja por turismo gastronómico, otros se gastan 3.000 euros para irse una vez al año a Nueva York y competir en el afamado maratón. Aspiramos a inspirar un turismo del "running", un turismo alrededor de las carreras. No hay límite para que el dinero pueda parar el reto de una persona. Tendrá más o menos recursos, pero ahorrará todos los años que sea necesario para correr esa prueba», completa Álvaro.