Eurocopa 2016

Eurocopa2016

Eurocopa Francia 2016

España se funde y recorrerá el camino de los campeones

Del Bosque repitió equipo por tercer partido consecutivo en una primera fase, algo que no había pasado nunca antes, y perdió el liderato tras bajar de intensidad después de ponerse por delante

De Gea (i), Busquets (c) y Jordi Alba (i) después del partido.
De Gea (i), Busquets (c) y Jordi Alba (i) después del partido. - afp

Vicente del Bosque pensó que era mejor no tocar lo que estaba funcionando. Con esos mismos hombres, se adelantó pero después se relajó, por momentos pareció agotada y lo pagó muy caro. Ahora deberá buscar una tercera corona por el lado complicado del cuadro. No le benefició marcar en su primera llegada, en una acción de puro toque entre Ramos, Iniesta, Busquets, Cesc y Silva, que inventó un precioso pase a la irrupción de Fàbregas, al que Morata robó la gloria sobre la línea. Pese a que gracias a verse por delante en algunos momentos completó ratos maravillosos entre Fábregas, Silva e Iniesta perdió constancia e intensidad quizá pensando ya en el viaje a Lens.

Esa relajación le originó demasiados despistes defensivos hasta acabar perdiendo todo: primero el orden, después su condición de imbatida tras 951 minutos de competición oficial y finalmente el partido junto al liderato de grupo. La victoria croata fue merecida, dispuso de ocasiones, su portero detuvo una pena máxima y logró el triunfo al final ante sus bulliciosos hinchas, que se comportaron mejor de lo temido en las horas previas.

La derrota deja confundido a Del Bosque, que anunció pocos cambios, recordando que a veces lo mejor es competir y pese a todas las especulaciones apostó por los mismos que los otros dos días ante República Checa y Turquía. Algo insólito no sólo con el salmantino, que sólo en Sudáfrica 2010 repitió tres veces equipo pero no fueron en la primera fase (en el tercero ante Chile, en octavos y cuartos) sino con cualquier otro técnico, ya que sólo Luis Suárez 20 años antes en Italia'90 fue el que lo hizo, con mal recuerdo ya que cayó en octavos ante Yugoslavia por dos goles de Stojkovic.

Mirándolo con perspectiva, Del Bosque cambió incluso poco sobre la alineación que en 2012 sufrió hasta el último momento para vencer a los arlequinados en Gdansk. Un duelo resuelto con un postrero gol de Jesús Navas, suplente aquel día. Cinco modificaciones respecto a los elegidos de aquel 18 de junio en Polonia: De Gea, Juanfran, Fábregas, Nolito y Morata en los lugares de Casillas, Arbeloa, Alonso y Torres. El lateral atlético y el centrocampista del Chelsea estaban en ese equipo. De hecho Cesc también fue clave en la jugada del gol, pero estaban en el banquillo. Mientras aquellos días De Gea se preparaba para los Juegos de Londres, Nolito disfrutaba de sus vacaciones en Sanlúcar tras su campaña con el Benfica en la que se destapó con 11 goles y Morata, que venía de hacer 15 con el Castilla, negociaba su primer contrato con el Real Madrid, que firmaría a principio de aquel julio.

Mal día de los 'nuevos'

El delantero marcó un gol pero tuvo una mala tarde, ya que estuvo fallón y nervioso por la agresividad de sus marcadores. Incluso soltó una patada a Jedvaj en un forcejeo pero Kuipers templó gaitas para evitar que el ya otra vez jugador del Real Madrid se fuese la ducha antes de tiempo. Su tanto tuvo un efecto contagio en defensa, que cerró mal a balón parado, concecidendo casi siempre remates en los balones al área. España se relajó y cometió dos errores casi consecutivos. En el primero, de entrega de Ramos, que De Gea despejó firme a córner para después ser el mismo el que se liase en una cesión de Piqué. Quiso controlar la bola, peros e la robó Kalinic que se la dejó a un Rakitic cuya vaselina pegó en el larguero y el poste sin pasar la línea de gol.

Un susto del que no aprendió España, donde Silva era el más entonado. Dejó una bola enorme para Nolito, que la pierna de Jedvaj evitó terminase en la red, y después estuvo cerca de encontrar el arco desde fuera. Viendo el panorama seguro que al cuerpo técnico se le pasó por la cabeza que quizá lo mejor quizá era reservar a Ramos, que tuvo el 2-0 en un córner que recordó al de Lisboa con otro final, y a Morata para evitar que tuvieran más opción de recibir una sanción disciplinaria. El delantero, más allá de remachar la pelota sobre la red completó un primer acto nervioso. En sus botas tuvo el 2-0 tras un pase filtrado medido de Cesc pero falló en el control antes del mano a mano.

Errores decisivos ante Subasic

Una acción con mayor trascendencia de lo esperado, ya que segundos después Perisic se fue de Juanfran, la colgó al área donde Piqué no la rechazó por poco, peinó hacia atrás Rakitic superando a Busquets y en el área chica sólo Kalinic se adelantó a Ramos para marcar de tacón en el área chica. España tocaba más, tenía la pelota pero no supo generar más peligro que un rival que le provocó más remates en un tiempo que nadie desde 2004 en Portugal. La campeona no carburaba, pasaba más apuros que nunca desde aquel duelo en Zilina ante Eslovaquia. Quizá porque no fue el día de Iniesta, que saludó a la grada antes incluso de que corearan su nombre pidiendo para él un Balón de Oro, mucho menos determinante que en las dos citas anteriores.

En la segunda mitad, viendo que España seguía amodorrada, Croacia dio otro paso adelante y empezó a rondar la meta española. De Gea salió a despejar en una colgada al área y casi marca de chilena Pjaca. Del Bosque vio claro que España perdía el control del partido y rescató el doble pivote vigente hasta 2014 al meter a Bruno por Nolito para la media hora final. Compareció también Aduriz, mientras llegaban las noticias de un segundo tanto de Turquía que mantenía como segundo a los croatas con el empate e incluso con la derrota.

Su presencia se notó porque provocó un penalti casi sin querer. Desequilibró en una pugna en carrera a Vrsaljko, que tropezó y se llevó por delante a Silva. Kuipers pitó penalti pero Ramos, que había rozado el gol en un córner, lo desperdició al lanzarlo centrado. El camero, demasiado obsesionado con marcar un gol en una fase final con España y jugando algo condicionado por una tarjeta que le dejaba sin octavos, confirmó que esta selección sigue sin encontrar un especialista desde los once metros, más aun después de la marcha de Alonso. Lanzó al medio, demasiado fácil para Subasic.

La presencia de Thiago por Cesc fue buscando el mayor control del balón, pero los balcánicos no querían el empate, tenían fe en el triunfo porque aquella derrota de 2012 les dejó fuera cuando un empate les servía a ambos. Así, un rechace tras disparo de Aduriz se convirtió en una veloz contra lanzada por Pjaca, sujetada por Kalinic y terminada por Perisic que aprovechó el hueco dejado por De Gea en el palo corto. Un gol que le manda por la parte complicada del cuadro, con duelos ante Italia y posiblemente Alemania. Las dos selecciones ante las que conquistó su corona.

Toda la actualidad en portada

comentarios