El jugador armenio durante un partido de la presente temporada - REUTERS

El origen del conflicto que ha provocado que Mkhitaryan no juegue la final de la Europa League

Es la tercera vez que, por el conflicto entre Armenia y Azerbaiyán, no dispute un encuentro de fútbol

MadridActualizado:

Problemas para el Arsenal de Unai Emery. El extremo Henrikh Mkhitaryan se perderá la final de la Europa League que le enfrenta el próximo miércoles al Chelsea debido a las tensiones políticas que existen entre Azerbaiyán, anfitrión del partido, y Armenia, país de origen del jugador.

«Hemos explorado a fondo todas las opciones para que "Micki" forme parte de la plantilla, pero, después de discutirlo con el jugador y con su familia, hemos decidido que no forme parte de la expedición», explicó el Arsenal en un comunicado. No es la primera vez que Mkhitaryan se pierde un partido por causas políticas. Esta temporada, tampoco disputó otro encuentro de Europa League en la ciudad de Agdam.

El origen de la guerra

El origen del conflicto entre Armenia y Azerbaiyán se remonta a un periodo comprendido entre 1988 y 1994, con la Guerra de Nagorno-Karabaj. El objetivo de esta disputa era el enclave armenio del mismo nombre, situado en la zona del sureste caucásico, que tenía la peculiaridad de que era una provincia soviética donde habitaba una minoría azerí y una mayoría de armenios. La postura del parlamento armenio fue votar a favor de anexionarse este territorio, a lo que Azerbaiyán respondió negándose. Fue ese el detonante de la guerra entre ambos países que duró hasta mediados de los años noventa.

Aunque terminase en 1994, este conflicto armado tuvo una tregua en 1991, cuando este enclave decidió autoproclamarse como estado independiente: la llamada República del Alto Karabaj o República de Artsakh, un lugar que ningún estado de la ONU ha reconocido jamás. A partir de entonces, esta región pertenece a Azerbaiyán pero el control es de los armenios. El saldo de la guerra fue de aproximadamente 30.000 muertos, más de medio millón de refugiados y la negativa de las autoridades azeríes a que ningún armenio pueda entrar en el país salvo permisos especiales. Aun así, las tensiones volvieron a iniciarse en abril de 2016 cuando Azerbaiyán y Armenia se bombardearon durante cuatro días.

La cancillería armenia aseguró que no se opondría a la participación de su jugador en la final de Bakú si la seguridad estaba garantizada, pero acto seguido acusó a Azerbaiyán de «racismo y xenofobia» por prohibir a los aficionados de origen armenio la asistencia a torneos deportivos.

«Si hay una amenaza a su seguridad y allí la hay, entonces, creo que no debe volar. Los demás problemas se pueden solucionar, pero cuando hablamos de la seguridad personal, ¿de qué fútbol estamos hablando?» explicó Vardán Minasián, antiguo seleccionador de la selección de Armenia.

«Estamos decepcionados al mismo tiempo que reconocemos el derecho a tomar una decisión personal de no viajar, nos gustaría reiterar que, como país anfitrión, Azerbaiyán ofreció todas las garantías necesarias exigidas por la UEFA para garantizar la seguridad personal de Mkhitaryan», apuntó la federación azerbaiyana en el día de ayer al anunciarse la baja del atacante. Además, también se encargó de recordar que en los últimos años un «gran número» de deportistas de nacionalidad armenia han participado en territorio azerí sin ningún problema.

En las últimas semanas el jugador del Arsenal ha estado sometido a muchas presiones por parte de su país para que no disputara este partido, que de celebrarse sin ningún incidente sería un apoyo diplomático para Azerbaiyán y podría provocar que las tensiones entre estos dos países se reactiven.

El deporte siempre ha sido utilizado como escaparate para reivindicar causas políticas. En un partido de clasificación para la Eurocopa de 2016 entre Albania y Serbia fue suspendido por culpa de un dron que sobrevolaba el estadio de Belgrado con la bandera de Albania. En ese momento, el jugador serbio Aleksandar Mitrovic retiró la enseña, generando una polémica que terminó con el enfrentamiento de los jugadores de ambos equipos.