Fernando Santos, seleccionador portugués, durante una concentración
Fernando Santos, seleccionador portugués, durante una concentración

Mundial Rusia 2018Portugal, algo más que Cristiano

Fernando Santos ha logrado equilibrar la selección rojiverde, gran rival de España

FRANCISCO CHACÓN
LisboaActualizado:

Portugal sueña con levantar la Copa del Mundo, de manera que es consciente de la gran dificultad que entraña toparse con España en la fase de grupos. Alto voltaje a las primeras de cambio, con un choque entre las selecciones de estos dos países vecinos ( Los grupos del Mundial).

El combinado que dirige el ecuánime Fernando Santos se aferra al carisma y a la dimensión estratosférica de Cristiano Ronaldo, su buque insignia a sus 32 años, pero puede presumir ya de un ramillete de talentos de gran proyección internacional, especialmente en la línea central y en las posiciones de ataque. ( Calendario de la fase de grupos)

Gonçalo Guedes está mostrando esta temporada un portentoso nivel, cedido por el PSG el nuevo Valencia de Marcelino, único equipo que discute por ahora el liderazgo del Barcelona post-Neymar. También André Silva, uno de los socios favoritos de CR7 en el terreno de juego, está que se sale en el Milan, aunque al histórico club italiano todavía le falta más regularidad para codearse directamente con el Nápoles, el Inter y la Juventus.

El veterano Ricardo Quaresma aporta igualmente calidad en los minutos de refresco de los que suele disfrutar, reciclado en su devenir en el Besiktas turco.

Portugal demostró en la final de la Eurocopa que es capaz de sobreponerse incluso a la ausencia de Ronaldo, con aquellas imágenes que dieron la vuelta al mundo cuando se rompió y no pudo evitar las lágrimas de impotencia. Ahí no le dolieron prendas para colocarse al lado del mismísimo entrenador, y acertó cuando le ‘dio la alternativa’ a su compañero Éder, autor a la postre del gol que tumbó a Francia en su domicilio parisino.

Tal vez quedó sembrada entonces la semilla de una selección más madura, que cree en sus talentos individuales, ensamblados por Santos con maestría. El ex madridista Pepe apuntala la defensa, mientras que William Carvalho otorga solvencia y capacidad de recuperación de balones en el centro del campo, algo que equilibra el conjunto y le ha puesto en punto de mira de varios gigantes ingleses.

Por su parte, su compañero en el Sporting lisboeta Rui Patrício se ha adueñado de la portería, base desde la cual avanza la creación de juego no ya con ínfulas sino con bastón de mando.

La Liga portuguesa se reduce a los tres grandes (Benfica, Oporto, Sporting) y no puede compararse a la española, en absoluto, pero se ha afianzado como una factoría de súperdotados.