Griezmann durante un partido del Atlético de Madrid
Griezmann durante un partido del Atlético de Madrid - EP
Fútbol

Los motivos por los que el Barça no perdona a Griezmann

El desplante del francés el año pasado y su alto precio descartan, de momento, su llegada

BarcelonaActualizado:

Antoine Griezmann y Bill Murray podrían haber rivalizado en el casting para protagonizar «El día de la Marmota», la famosa película de los años 90 en la que un arrogante meteorólogo queda atrapado en el tiempo. Siempre que llega el final del invierno y se encara el tramo final de temporada, el francés sale de hibernar para poner el ay en el cuerpo del Atlético y flirtear con otros clubes que le pretenden. Fue así el año pasado cuando se comprometió con el Barcelona y acabó rompiendo el acuerdo tras lograr una sustancial mejora contractual del club rojiblanco y parece que vuelve a repetirse ahora.

La eliminación del Atleti de la Champions League, la dificultad para optar al título de Liga y la amenaza de fuga de las estrellas que el pasado verano le convencieron para quedarse certifican la equivocación que cometió y su error al bajarse del vagón azulgrana en el último momento. Ahora es mas consciente que nunca que podría haber brillado más en el Barcelona, junto a Messi, optando a un triplete que podría certificarse en el mismísimo Wanda Metropolitano. Todo ello ha llevado a su entorno a tantear la posibilidad de reabrir la opción de fichar por el Barça.

No obstante, la hoja de ruta del club catalán no contempla en estos momentos el fichaje de Griezmann, a pesar que cuenta con el visto bueno del cuerpo técnico. Ernesto Valverde es en estos momentos el gran y único valedor del delantero francés para buscarle un sustituto a medio plazo a Luis Suárez. La calidad del galo está contrastada, conoce la Liga y las competiciones europeas y encajaría perfectamente en el sistema de juego culé.

Pero hay otros aspectos que le cierran las puertas completamente. El orgullo de la masa social azulgrana no perdona según qué actitudes y el desplante del atacante fue de tal magnitud el pasado verano que ni el mejor de los lavados de imagen podría subsanar. No le perdonan ni el fondo ni las formas. Su documental, producido por Piqué, en el que debía anunciar «la decisión», supuso una baladronada para una directiva que se enteró por la televisión que rompía el pacto alcanzado. Y Bartomeu no está dispuesto a olvidarlo. De hecho, periódicos afines al club azulgrana inciden en la «traición» del francés y en calificarlo como un fichaje caro e innecesario.

Las críticas y el sonrojo que le costó a la junta directiva pesan mucho. Además, hay otros factores que cuestionan la rentabilidad de un fichaje que costaría 120 millones de euros. Por un lado su edad (hoy cumple 28 años) y por otro las cifras de la operación, ya que hay que tener en cuenta la alta ficha que tiene en el Atlético, en torno a los 20 millones de euros, tras ampliar su contrato este pasado verano.

Los contras se completan con la hoja de ruta de la secretaría técnica, que contempla otras prioridades. Tras haberse gastado 86 millones de euros en el centrocampista del Ajax Frenkie de Jong, la siguiente prioridad es apuntalar la defensa con la contratación de Matthijs de Ligt, que podría costar en torno a los 60 millones de euros, y un lateral izquierdo que descargue de responsabilidades a Jordi Alba. Una inversión que dejaría tiritando la caja para acometer mas contrataciones. En este sentido, también surge el nombre de Luka Jovic, un joven delantero del Eintracht de Frankfurt, que tiene a su favor el precio que costaría su incorporacion (60 millones de euros), sus números en la Bundesliga y su juventud, aunque su rendimiento en un equipo como el Barcelona aún es una incógnita. El futbolista serbio, con el que el acuerdo sería un hecho a falta de negociar con su club, ha sido seguido muy de cerca por los ojeadores de la entidad catalana, al que han observado en directo hasta en 14 ocasiones, aunque no es el único que figura en la agenda de Abidal y de su equipo de colaboradores.

El entorno se mueve

La llegada de Griezmann solo se sustentaría económicamente con la venta de futbolistas que aportaran dinero y que aligeraran la masa salarial, aunque ello podría reportar un nuevo conflicto interno con Valverde, reacio a traspasar una serie de futbolistas con un gran cartel en Europa pero imprescindibles para él, como Rakitic o Umtiti. Además, el propio Griezmann debería rebajarse la ficha que cobra ahora en el Atlético.

El culebrón Griezmann proseguirá en los próximos días. La hermana del futbolista ya ha explicado en L’Equipe que, aunque «solo estamos en contacto con el Atlético de Madrid», deberán valorar el futuro próximamente, cuando regrese de sus compromisos internacionales con la selección de Francia. «Todos nos veremos para hacer un balance en nuestro regreso y Antoine tendrá la perspectiva necesaria», desveló Maud Griezmann, que mantuvo en el aire la siguiente decisión de su hermano.