Ernesto Valverde, en rueda de prensa
Ernesto Valverde, en rueda de prensa - AFP

FC BarcelonaValverde se rebela contra Bartomeu por Rakitic

El plante del técnico en la previa del partido en Valladolid frustró la venta del croata

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Ernesto Valverde tomó nota el día de la final de Copa en el Wanda Metropolitano de la calaña de la junta directiva del Barça, que filtró que si perdía ante el Sevilla, sería fulminado. Desde entonces su actitud ha cambiado y ha pasado de ser un entrenador dócil y conciliador a plantar cara a unos directivos sin ningún proyecto deportivo y con demasiados intereses ocultos. Es cierto que tanto Rakitic como el madridista Modric, envalentonados por haber sido subcampeones del mundo con su pequeña selección de Croacia, usaron al PSG y al Inter, respectivamente, para tratar de mejorar su contrato, y no es ajeno a esta añagaza que el blanco chupe banquillo desde su regreso vacacional.

El caso de Rakitic tiene de diferente que el jugador no buscó al PSG, simplemente se aprovechó de la ficha que ocultamente había movido el Barça para venderle con el objetivo de tapar su desastre financiero. Pero un Valverde decepcionado y escarmentado por las malas artes de los directivos de su club, se plantó el viernes en la previa del partido contra el Valladolid y sentenció que Rakitic no estaba para comerciar sino para ganar títulos. La maniobra Bartomeu-Cardoner para vender al croata quedaba abortada.

El presidente quiere irse

Más de fondo está la incertidumbre de Bartomeu como presidente. Hace tiempo que quiere marcharse, pero el entorno del encarcelado Sandro Rosell le presiona para que se quede y cubra los trapicheos de cuando fue presidente, que sin duda añadirían gravedad a la situación procesal del reo. Por su parte, el vicepresidente Jordi Cardoner aspira a la presidencia cuando Bartomeu se marche, pero pocos en la junta confían en él como persona y todavía menos como candidato.

En cualquier caso, Bartomeu, con prisas para dejarlo, habría pactado con el vicepresidente convocar elecciones si el Barça ganaba el triplete la pasada temporada, seguro de que sería aval suficiente para que hasta Cardoner ganara en las urnas, pero, al caer vergonzosamente en Roma, el plan quedó anulado. Cardoner lo seguirá intentando, Bartomeu continuará tapando los trapicheos del preso Rosell y el Barça seguirá acumulando un déficit de 150 millones al año, provocado por la nefasta gestión, por el inexistente proyecto deportivo convincente, y por la necesidad de «comprar» a los jugadores de la plantilla para que se queden, pagándoles muy por encima de lo que incluso un club como el Barça puede permitirse para mantener su equilibrio presupuestario.

Por mucho que la prensa deportiva comprada -que en Cataluña es casi toda- insista en la propaganda con que Bartomeu intenta justificar lo injustificable, presentando como reportajes de investigación lo que son burdas mentiras al dictado, la verdad es que el club que propició el mejor fútbol de todos los tiempos es ahora una gacela enferma devorada por las leonas, justo antes de que lleguen los buitres.

Valverde ha salvado el «match ball» deportivo consiguiendo que Rakitic se quede contra las oscuras argucias de la directiva, pero el club sigue a la deriva y puede que aún no esté todo dicho en el mercadeo azulgrana, que intentará vender alguna pieza importante antes de que expire el plazo.