La Liga de los cien puntos
Vilanova y Abidal levantaron el título tras una temporada muy dura para ambos - efe
Campeón de liga

La Liga de los cien puntos

En su primer año en el banquillo del Barça y pese a su lucha con el cáncer Vilanova igualó el récord de los cien puntos establecido la temporada anterior por el Real Madrid

Actualizado:

Tito Vilanova, concluyó su primera temporada como entrenador del Fútbol Club Barcelona con una nota altísima, al haber llevado a cabo una transición difícil tras la marcha de Josep Guardiola y acabar con el título de Liga en las manos.

Después de haber perdido la Liga el año anterior en un sprint espectacular con el Madrid hasta las últimas jornadas, el Barcelona regresó en un arranque de temporada que llevó a los más entusiastas a valorar a Vilanova muy por encima de las mejores expectativas, debido a una primera vuelta de cine, que colocó al equipo catalán con una ventaja que le encaraba hacia el título que ha obtenido este domingo.

A pesar de esta firmeza en la consecución del vigésimo segundo título de Liga en su historia, y el sexto en los últimos diez años, el tránsito hacia el éxito estuvo plagado de complicaciones por la salud del entrenador catalán. Poco antes de Navidad volvió a recaer de un tumor en la glándula parótida, que si bien le hizo pasar por el quirófano y posteriormente regresó al campo de entrenamiento, finalmente acabó con el técnico en Nueva York asistiendo a un largo tratamiento.

La marcha de Vilanova a los Estados Unidos el 21 de enero cogió al Barcelona bien situado en las competiciones (líder en la Liga, clasificado para las semifinales de la Copa del Rey y para octavos de final de la Liga de Campeones). Su galones pasaron a su asistente Jordi Roura, que junto a los recién renovados capitanes Carles Puyol y Xavi Hernández, y tras la también ampliación del crack del equipo, el argentino Lionel Messi, mantuvieron el tono del equipo.

El Barcelona había encontrado su mejor versión en el arranque de temporada con un entonado Cesc Fàbregas, había recuperado a David Villa tras un año lesionado y el chileno Alexis Sánchez apuntaba una clara adaptación, pero el conjunto azulgrana empezó a sumar actuaciones algo discutidas, algunas de la cuales le comprometieron su continuidad en la Copa del Rey (eliminado por el Madrid) y a punto estuvieron de condenarle en la Champions (ida de octavos en Milán).

A pesar de estos baches, en la Liga la superioridad azulgrana continuó siendo manifiesta, con sólo dos tropiezos (derrotas contra la Real y frente al Madrid) y tres empates, que no le impidieron mantener una cómoda ventaja por encima de los diez puntos.

Regresado ya Vilanova tras dos meses en Nueva York, llegó justo a tiempo para participar en la semifinal de la Copa de Europa, de nefasto final para el equipo catalán, que fue vapuleado en Múnich (4-0) y posteriormente en el Camp Nou volvió a padecer un nuevo revolcón a manos del Bayern (0-3), posterior campeón.

Su vuelta coincidió también con el esprint final de los azulgrana para sumar una nueva Liga y certificar unos números de escándalo. Los azulgranas igualaron los cien puntos logrados por el Real Madrid de José Mourinho la campaña anterior, sumaron la mayor ventaja de un campeón sobre el segundo clasificado y terminaron el campeonato invictos en su estadio.