Ciclismo

Enric Mas, el heredero se pone en marcha

El balear, ciclista por azar y bendecido por Contador, prepara su debut en el Tour

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Es casi una ceremonia preceptiva, al bucear en los orígenes de los ciclistas españoles, descolgar a algún corredor profesional o aficionado de su árbol genealógico. Padres, tíos, primos o hermanos practicantes del saludable arte de la bicicleta que contribuyen a perpetuar la especie. Las coincidencias confluyen muy a menudo: un entorno rural, alejado del estrés de las grandes ciudades, y mayoría de progenitores sin licenciatura universitaria. Por algún motivo que el futuro deberá desgranar, Enric Mas parece distinto. No hay antecedentes ciclistas en su familia y sus padres ejercen profesiones liberales poco usuales en el pelotón. Su padre, Enric, es médico, y su madre, Paloma, es enfermera, ambos en la isla de Mallorca. Enric Mas convive desde hace un año y medio con una bendición colgada del cuello. Alberto Contador lo designó su heredero en la Vuelta de su retirada. El balear tocado por la varita se pone en marcha: debuta este año en el Tour. Antes estrenará el curso la próxima semana en el Vuelta al Algarve.

A Enric Mas lo rodea un perímetro de campeones, Contador y su vaticinio, Rafael Nadal y su vecina Manacor. Está bendecido. Mas siguió a un amigo a divertirse a una escuela de ciclismo en su localidad natal cuando tenía nueve años y a los catorce ya lucían sus datos fisiológicos en la Escuela de Tecnificación de Ciclismo de Baleares, allí donde conoció a su actual preparador personal, el excorredor balear Toni Colom. Mallorca es una tierra singular para el ciclismo, destino de globeros alemanes y cuna de campeones españoles de la pista, como Guillermo Timoner o Joan Llaneras. Enric Mas siguió la tradición cuando era un adolescente: practicó tanto velódromo como carretera.

«Cuando vino a la escuela era bastante gordete», recuerda Toni Colom a ABC. «Pesaba 72 kilos en un cuerpo de 1,77 metros. Cuando empecé a trabajar con él y le hice un chequeo exhaustivo, ya comprobé que su cuerpo está diseñado para el ciclismo. Tiene el corazón muy grande, su empuje vascular es extraordinario y la relación peso/potencia está a un nivel sensacional. Tiene unas condiciones únicas. Su peso ideal son 62 kilos».

A Mas le sedujo la bicicleta, la formación en la escuela de tecnificación, la disciplina del velódromo, el aprendizaje para la administración de esfuerzos... Ingresó en un equipo juvenil de Castellón, el Castillo de Onda, hasta que Fran Contador, el hermano del campeón, lo captó para el equipo de la Fundación Contador. «Desde el principio se veía que quería ser ciclista y que tenías las ideas claras», ha comentado Fran más de una vez.

Su rendimiento ya prometía algo. También su sensatez y una cabeza sin pájaros. Cosechó muy buenos resultados en el tramo de cadete y fue el único español escogido para un mundial en la selección española de la categoría. Fue entonces cuando Mas se decantó por la carretera y apartó la tradición mallorquina de la pista.

Contador y Sicilia

En constante progresión el joven cachorro, Alberto Contador se lo llevó a una concentración del Tinkoff en Sicilia. Al ganador del Tour le costó doblegar en las laderas del Etna a aquel espigado escalador que no daba su brazo a torcer en los entrenamientos.

A Josean Matxín, actual manager general del Team Emirates, le gustó siempre la inspección de talentos jóvenes. Fichó a Mas para el Klein Constantia, el filial del poderoso Quick Step. Nunca dejó de prosperar, crecer, aprender. «Es un alumno fantástico –lo describe Toni Colom–. Y es muy completo para el poco peso que tiene. Está bien aconsejado, pero es él quien toma sus propias decisiones».

Giovanni Lombardi, el exciclista italiano que tenía una zapatería en Chueca, es su manager. Enric Mas se quedó en el Quick Step, equipo de estrellas en las clásicas, multiganador, que no cuenta con un ciclista para el Tour. El balear deslumbró en la Vuelta, segundo en el podio, ganador en el Collado de la Gallina, solvente contrarrelojista, como ya sabía Colom.

«Tiene cabeza, no es derrochador, apenas sale de fiesta. Es un viejo en el cuerpo de un joven», describe su preparador. Acaba contrato este año y el pelotón ya se lo rifa. Es la futura esperanza del ciclismo español en el Tour.