El trofeo de la Copa junto a las cuatro Torres
El trofeo de la Copa junto a las cuatro Torres - ACB PHOTO
Copa del Rey

La fiesta de la Copa aterriza en Madrid

El torneo regresa tras ocho años a la capital, transformada estos días en una cancha gigante de baloncesto

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Si uno camina estos días por el corazón de Madrid no tarda en darse cuenta de que la fiesta del baloncesto ha aterrizado en la capital. Las calles del Barrio de las Letras, uno de los más visitados de la ciudad, se han transformado de manera literal. Una revolución que pasa por la «Plaza de la Defensa en Zona», la calle «Era campo atrás» o el Paseo «Creemos en el baloncesto». La Copa del Rey regresa a Madrid ocho años después y lo hace a lo grande, con un evento que se expande desde esa zona histórica hasta el WiZink Center, epicentro del torneo de donde saldrá el campeón el próximo domingo. Ganador incierto en una de las ediciones más abiertas de los últimos tiempos.

«Ya era hora. Creo que ya nos tocaba a nosotros. Llevo ocho años aquí y nunca había jugado la Copa en casa. Eso sí, en la última que se disputó en Madrid vine con el Gran Canaria y lo hice muy bien». Las palabras de Jaycee Carroll, jugador del Real Madrid, explican bien las ganas con las que se espera el torneo en el conjunto blanco, que deberá cargar con la maldición del anfitrión si quiere emular al Baskonia, el último en ganar el título ante su afición, allá por 2002. En todos estos años de bonanza madridista, el único título que no han podido alzar delante de su público es la Copa. «Nos hace especial ilusión, claro. No solo por jugar ante nuestro público, sino por poder volver a ganar tras la decepción del año pasado», reconoce Felipe Reyes, el capitán, que disputará su vigésima edición de este torneo. Nadie supera una leyenda que sigue creciendo y que aspira a lograr su séptimo entorchado el próximo domingo.

El Barça, líder y favorito

Para ello, los blancos tendrán que batir en cuartos a un combativo Movistar Estudiantes, el otro anfitrión de esta Copa que arrastrará hasta Madrid a más de 7.000 nuevos visitantes durante todo el fin de semana. Aficionados de todos los rincones de España se darán cita en la capital con el único pretexto de disfrutar del baloncesto y ver ganar a su equipo.

El favorito, por su trayectoria esta temporada y por haber levantado el trofeo en 2018, es el Barcelona. Cincelados de manera exprés por Pesic hace un año, los azulgranas se han renovado casi por completo para mostrar una versión mucho más afinada. Ya sin Navarro –que será homenajeado en el descanso del partido que esta noche les enfrentará al Valencia Basket–, los catalanes han encontrado el equilibrio en todas sus líneas. «El año pasado, el equipo había perdido muchos partidos y, si pierdes mucho, pierdes también confianza y no puedes demostrar tu calidad. Había mucho talento individual, pero también muchas críticas y, con una motivación adicional como la Copa del Rey, los jugadores sacaron el orgullo. Ahora tenemos un año más de experiencia y también más calidad», recordaba Pesic antes de viajar a Madrid, donde hoy se medirán al Valencia Basket (21.30 horas, #Vamos) por un puesto en semifinales.

Aspirantes sin complejos

Real Madrid y Barcelona han ganado las últimas nueve ediciones. Un monólogo que quieren romper los otros seis aspirantes a reinar en la Copa. Los primeros en entrar en acción serán hoy el Iberostar Tenerife y el Unicaja (19.00 horas, #Vamos) que abrirán fuego en el torneo en un choque muy abierto. Javi Beirán y Jaime Fernández, dos de los destacados en la «selección de las ventanas FIBA» lideran a dos equipos con desparpajo y sin complejos. «No nos hemos clasificado solo para estar, sino para ganar», reconoce un Beirán ambicioso, aunque consciente de la dificultad del objetivo.

Dos clásicos frente a frente

De hecho, el último equipo que logró romper la hegemonía de los dos grandes fue el Baskonia en 2009, precisamente en el mismo escenario en el que se jugará este año la Copa. «Es un título que el Baskonia hace tiempo que no gana y en su momento ganó unas cuantas seguidas. «Vamos con ilusión, es un reto para todos los que participan, y sabemos de la dificultad de ganar una Copa. Son tres días para estar perfectos, sin margen de error», afirma Huertas, base del equipo vasco que se medirá el viernes al Joventut, otro de los clásicos que vuelve y que quiere brillar en el torneo.

Los verdinegros, a punto de desaparecer hace unos meses, han recuperado la alegría y regresan a la Copa cuatro años después de su última participación. «Tenemos que jugar sin miedo y con valentía», asume López Aróstegui, uno de los jóvenes que lideran al nuevo Joventut.