Barcelona-AtléticoLa decisión es de Griezmann

El niño al que repudiaron los clubes franceses por flaco y bajo se mide al equipo que rechazó y a un Camp Nou que será hostil

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Vuelve a reencontrarse Griezmann con lo que pudo ser y no fue, con el club gigante al que rechazó para convertirse en adalid de un plan. De nuevo el delantero francés en el Camp Nou, donde nunca ha marcado y nunca ha ganado al Barcelona, la entidad que estuvo dispuesta a romper la hucha para contratarlo el año pasado, ponerlo al servicio del Messi Team y convertirlo en el sustituto de Neymar. Pero Griezmann renegó de ese estatus en connivencia con la productora de Piqué y se agenció un sueldo galáctico que ha alterado la masa salarial del Atlético. Retorna como campeón del mundo, una escarapela de la que pocos futbolistas pueden presumir. A él se agarra el Atlético para intentar reanimar la Liga.

Griezmann apenas concede entrevistas desde que está en el Atlético y tampoco es muy proclive a asomar la cabeza por las zonas mixtas de los estadios. Prefiere el guión audiovisual para establecer sus principios. Lo hizo en el documental «La decisión», producido por la empresa Kosmos, propiedad de su posible compañero no consumado Gerard Piqué. A Griezmann, que es un devoto de la NBA y tiene en su casa de La Finca una cancha de baloncesto, le seducía reeditar el programa «The Decision», en el que la estrella LeBron James anunció en la ESPN que se quedaba en Miami junto a Dwyane Wade y Chris Bosh en vez de regresar a sus Cleveland Cavaliers.

Griezmann le dijo no al Barcelona. Esto se desveló el 15 de junio de 2018 para disgusto de los culés, que ya lo imaginaban vestido de azulgrana junto a Messi y Suárez. Ha transcurrido menos de un año y la estrella del Atlético ya va por su segundo reportaje televisado. Dirigido por Netflix, el colchonero protagoniza «Antoine Griezmann, campeón del mundo».

Se trata de un serial de magnífica factura en el que repasa su infancia y sus orígenes enrevesados en el fútbol desde que nació en Maçon, una localidad de 33.000 habitantes en la Borgoña, hasta su condición actual de estrella mundial.

El nexo de unión del reportaje reside en las dificultades que encontró el pequeño Griezmann para ser aceptado como futurible futbolista por su talla presuntamente escasa (1,76 metros) y su físico liviano (73 kilos actualmente) como factores en contra de su técnica innata. A Griezmann lo repudiaron los principales clubes de Francia, siempre rechazado en las pruebas de selección. También fue eliminado en el proceso por el equipo del que era incondicional: la academia de formación del Olympique de Lyon.

En aquella vida itinerante de Griezmann, además de su incombustible padre Alaine, su madre Isabelle que lo consolaba después de cada portazo, y sus hermanos Maud y Theo, asomó como pieza clave Eric Olhats, ojeador de la Real Sociedad en Francia que lo llevó a San Sebastián para un prueba y lo puso a entrenarse de noche en un frontón con las luces de una camioneta el día antes del casting definitivo. La Real lo eligió cuando tenía 14 años y la historia continuó feliz para él hasta hoy.

Proyecto para él

Triunfador en la Real Sociedad, fichaje estelar del Atlético por 30 millones en 2014, campeón de la Supercopa de España, la Europa League, la Supercopa de Europa, internacional por Francia y campeón del mundo el pasado verano en Rusia. Eric Olhats es ahora ojeador del Atlético. Y Griezmann se ha convertido en el jugador mejor pagado de la historia del Atlético (ronda los 20 millones anuales), en el segundo mejor de la Liga detrás de Messi y en uno de los primeros del mundo.

El Atlético ha construido un proyecto en torno a él por deseo de Simeone, que hizo lo imposible porque Griezmann permaneciese en el club. El Barcelona y su hinchada se sintieron heridos por un desplante al que no están acostumbrados, siempre superlativa la billetera. «Antoine se quedó en el Atlético porque entendió que aquí iba a ser el número uno», ha dicho Eric Olhats.

Vuelve el runrún con la primavera. Esta vez con menos fuerza. Y de nuevo la decisión es de Griezmann, el niño al que no quisieron en Francia.