Messi, carneado por Muslera
el bar de mou

Messi, carneado por Muslera

ignacio ruiz quintano
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Lo había avisado el Loco Abreu: «Hay que carnear a Messi». Pero, lejos del oasis catalán y sus charcas mediáticas, donde todas las ranas croan el hosanna a la perfección culé, Messi se carnea solo, lo cual no quita para que le sigan dando Balones de Oro del Todo a Cien.

—¡Balones altos al Kun!

Esa fue la táctica argentina ante Uruguay, que a mí me recordaba mucho, dentro de lo que a las tres de la madrugada puede recordar uno, a la táctica de Miguel Muñoz en México, gritando, que yo lo oí: «¡Balones altos a Eloy

Y nos echaron, claro. Fue cuando Goicoechea, «aizkolari» de Maradona y Schuster, se negaba a volar con el nombre de Antonio.

—Mire, señor... Si cambio Antonio por Andoni, usted no vuela, porque la cómputer...

Para que luego digan que el fútbol es universal y no entiende de nacionalidades.

De la misma escuela filosófica de Goicoechea viene Guardiola, que aplaude, el hombre, el planteamiento de Ómnium Cultural: España expolia a Cataluña. Esto está bien, porque así, si Rosell no puede comprar a Neymar, la culpa será de los españoles, que no les han dejado dinero de bolsillo para el gasto. La solución, al término de la Copa de América.

La Copa de América es como esos mercadillos hippies que ponen los pueblos en fiestas en las noches del verano. Se trasnocha no por ver fútbol, que no lo hay, sino porque tampoco hay otra cosa mejor que hacer. Y los compradores van fijándose en las piezas que necesitan. Por vender, se vende hasta un spray arbitral para marcar las líneas de las barreras en las faltas, lo que convierte al árbitro en una especie de sastre a lo José Tomás tomando al jaboncillo las medidas de una fila de tíos en calzoncillos.

Argentina tiene la mejor plantilla y el peor equipo. Sus entrenadores (Bielsa aparte) pertenecen al mundo camp. En cuartos y en casa fueron eliminados por Uruguay, cuyo portero tiene nombre de vaca famosa de Alcurrucén, Muslera, madre de Muslero, estoqueado en Nimes por Julián López y cuya cabeza ejerce de tótem en una bodega de Chinchón. Penalti de Tévez, ese tipo al que todos los intermediarios quieren colocar en el Madrid, y parada de Muslera. Bueno, ahora Messi dispone de un tiempo precioso para leer, aunque sea a Guardiola traducido por Juan Cruz.

¿Neymar o el Kun? Esa es la pregunta que mantiene a los madridistas toda la noche despiertos ante el televisor. Yo empiezo a inclinarme por Neymar porque parece el hijo del Actor Secundario Bob. Neymar, más Hamit Altintop, que es como Antonio Gades «El Sardina» con Marisol, colmarían mi viaje de regreso a la infancia este invierno. Las alcahueterías de Rosell que tanto enojan a Wenger quieren evitar que la cresta mohicana corone al Bernabéu, pero Florentino Pérez es un Ser Superior, y Mou, el Más Grande, objeto, encima, de la obsesión freudiana de Luís André de Pina Cabral de Villas-Boas. ¡Qué gran novela para Eça de Queiroz!