Alonso: «No es lo que se espera de Ferrari»

Alonso: «No es lo que se espera de Ferrari»

J. C. J. C. | ESTAMBUL
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Alonso vio pegarse a los toros desde la barrera. Poco tenía que decir cuando quedó claro el sábado que los Ferrari patinaban en Turquía. Acudió al quite con la calculadora en la mano, en ese tono paciente que no malgasta una bala. Fue capturando piezas a ritmo de crucero (Kobayashi y Sutil en las paradas de garaje, Petrov en la pista y a última hora para cuidar los neumáticos) y llegó a meta en un aparente insípido octavo puesto. Papel secundario en Estambul. Mientras Vettel y Webber discutían en los micrófonos, el asturiano se midió a la talla de un Ferrari que no ha seducido en Turquía. «Sebastián y yo hablaremos como adultos y seguiremos adelante», dijo Webber. «Estaba muy pegado a Webber y lo adelanté por la izquierda», resumió Vettel, al tiempo que el jefe de ambos, Chris Horner, trataba de poner paz con diplomacia: «Webber no se abrió suficiente y Vettel entró demasiado rápido. Hoy hablamos y mañana se ha acabado la historia».

Alonso tenía el gesto torcido aunque trató de insuflar optimismo a sus declaraciones: «Se pueden hacer varias lecturas de la carrera. A pesar de que estamos bastante lejos de Red Bull y McLaren, seguimos ahí, en la pelea. Somos el cuarto coche, pero necesitamos mejorar más para poder pelear de tú a tú».

Metido en harina, el asturiano dijo lo que pensaba: «Lo más preocupante del fin de semana es que no hemos suficientemente rápidos. Un séptimo puesto para Massa y un octavo para mí no es lo que se espera de Ferrari. Las evoluciones que vamos a tener más adelante no nos van a dar para las siete u ocho décimas que necesitamos para estar cerca de Red Bull y McLaren».

Cuestionado sobre el presunto bajón del coche, el español aseguró que «la Fórmula 1 es un mundo complejo en el que no interviene una sola variable. Después de Barcelona sabíamos que no tenemos el coche que queremos todavía. No es normal que estemos séptimo y octavo. Lo aceptamos, pero ya sabemos que tenemos que mejorar».

Puestas las cartas boca arriba, se le preguntó si tenía dudas sobre la capacidad de Ferrari en su fábrica de Maranello: «No -respondió Alonso-. Estoy muy tranquilo. Somos cuatro escuadras grandes muy igualados, pero tenemos al mejor equipo. No estoy preocupado por esto». Alonso estrechó lazos con los suyos: «Esto no se ha acabado, desde luego. Cuanto más unidos estemos, más trabajemos y menos se hable de Felipe y de mí, mejor será para todos».