Enrique Ponce - EFE | Vídeo: Enrique Ponce llega a Madrid en ambulancia al lado de Paloma Cuevas (EP)

Enrique Ponce será sometido esta tarde a «una larga y compleja operación»

El maestro de Chiva será intervenido por el doctor Villamor en una intervención de unas cuatro horas

MadridActualizado:

El viaje de Valencia a Madrid fue un infierno. Los fuertes dolores de Enrique Ponce por sus gravísimas lesiones y la cornada se agudizaban más en la carretera. Su mujer, Paloma Cuevas, fue testigo del sufrimiento en la ambulancia que trasladaba al maestro de Chiva a la capital, donde hoy será operado por el doctor Ángel Villamor. Detrás, en un coche, su suegro y apoderado, Victoriano Valencia.

Su pesadumbre se nota en la voz: «Tiene unos dolores fortísimos, el viaje fue muy malo y ha pasado una noche mala. Esta mañana siguen realizándole pruebas para comprobar el verdadero alcance de todo y ver qué intervención es la más conveniente. En principio, le operarán a última hora de la tarde y se alargará hasta la noche. Al parecer, puede durar tres o cuatro horas. Es larga y compleja», explica Valencia.

Enrique Ponce sufrió el pasado lunes rotura del ligamento lateral interno y del ligamento cruzado de la rodilla izquierda, además de fractura de la meseta tibial y de una costilla. Sin olvidar la cornada de dos trayectorias en el glúteo. Aunque «eso» sea lo que menos preocupe en este caso. «Aquí se teme más una lesión que una cornada. Y con la temporada tan bonita que estaba haciendo y que tenía planificada», dice su mentor, que intenta aferrarse a lo positivo: «Aun así, debemos dar gracias a Dios. Le lanzó un pitonazo a la cara que, si no es por el quite (de Jocho), le hubiese abierto la cabeza. Pudo ser trágico».

Enrique Ponce
Enrique Ponce - SCP

Victoriano Valencia se aferra ahora a la fe, a los médicos y «a la propia naturaleza de Enrique». «Ahí ha estado toreando y triunfando con la lesión del cruzado, con un sacrificio enorme, de tres horas de rehabilitación y entrenamiento por la mañana y por la tarde para no faltar a sus compromisos con América y para iniciar la temporada española. Con lo bien qué iba todo...»

Empresas y aficionados miran hacia San Isidro, donde Ponce es una de las piezas clave de la Feria. El torero valenciano, pese a la gravedad de la lesión, ratificó ayer su «voluntad» de estar. Difícil parece según las previsiones médicas, que, según explicó ayer a ABC Villamor, pueden oscilar de los dos meses a los seis para que el «cruzado esté resistente». «Los médicos y la naturaleza lo dirán. Lo imporante ahora es que todo salga bien», remata Valencia