Encierro en San Fermín
Encierro en San Fermín - reuters

¿De dónde viene la expresión «ser más cabrón que Montoro»?

El lenguaje taurino lo usaba para referirse a aquello que ni era monte ni era toro

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Hay expresiones populares que se pierden en la noche de los tiempos. Y hay terminologías de distintos sectores que se han introducido en la sociedad de cada época. La taurina es una de las que con más fuerza ha calado, desde las palabras que hacen referencia a las condiciones de un toro a aquellas que se centran en las distintas suertes del toreo.

Las metáforas taurinas abundan en el lenguaje literario y se extienden como la alargada sombra de un miura en el terreno político. Son innúmeras las que se usan coloquialmente, como «coger el toro por los cuernos» para afrontar cualquier tarea o problema de la vida diaria. Y muchas más:

«Hablo el toro y dijo mu»: lo que se espera del necio.

«Huyendo del toro cayó en el arroyo»: salir de Herodes para entrar en Pilatos.

«¡Ciertos son los toros!»: indica la certeza de un suceso temido.

«¡Siéntese en las astas del toro!»: ponerse en un sitio inverosímil.

«Tener más sentido que un toro»: ser cauto y receloso.

«Tener un rejo como un toro»: en el sentido de resistencia, fuerza, salud.

Antología del Cossío

«El Cossío» incluye una antología de frases y modismo taurinos de uso corriente, donde destacan las referentes al tótem de lidia, como «haberle visto las orejas al toro», que significa conocer ya por experiencia el riesgo; «ponerse como un toro», en el sentido de furioso; o ser «como un cabestro», dócil y negado, «cuando no un cabrón». Pero una llama la atención y sobresale entre todas: «Ser más cabrón que Montoro».

Aviso para malpensados: no se refiere al ministro de Hacienda, nada tiene que ver, aunque el pasado año las redes sociales se revolucionaran con una inscripción en la lápida de José María Bejarano, un vecino de la localidad vallisoletana de San Pedro de Latarce. Antes de morir pidió a su familia dedicar su epitafio a Cristóbal Montoro: «Montoro, cabrón. Ahora ven y cobras», rezaba el texto de la lápida.

El Montoro que figura en el Cossío nada tiene que ver con el ministro. Así aparece la frase completa: «Ser más cabrón que Montoro, que era monte y era toro». Cuentan los viejos aficionados que en realidad se decía para referirse a aquello que no era «ni monte ni toro», a las cosas que se exageran y adornan en exceso. ¿Su significado textual? «Ponderación del más corriente equívoco ornamental».