José Luis Gil, Rocío Calvo y Ana Ruiz, durante la función
José Luis Gil, Rocío Calvo y Ana Ruiz, durante la función - DOMINKI VALVO

«Si la cosa funciona», de Woody Allen, salta al teatro

José Luis Gil protagoniza junto a Ana Ruiz esta obra, que dirige Alberto Castrillo-Ferrer

Actualizado:

Interpretar a Woody Allen no supone ningún vértigo, aseguran Alberto Castrillo-Ferrer,José Luis Gil y Ana Ruiz, director y protagonistas, respectivamente, de «Si la cosa funciona», la función que hoy se estrena en el teatro Cofidis-Alcázar. Al contrario: supone una garantía y da confianza, dicen al unísono. «Woody Allen es un clásico -dice José Luis Gil-; todo el mundo tiene una imagen formada sobre él y su propia opinión. Hay que hacerlo con mucho respeto, con cariño y admiración. Es un autor que maneja la carpintería teatral y no da puntada sin hilo».

«Si la cosa funciona» es una adaptación de la película de 2009 escrita y dirigida por el cineasta neoyorquino, y en la que Larry David interpretaba a Boris, un misántropo malhumorado. De este personaje, Allen dijo que no era exactamente él, «quizás sea una extrema exageración de mis sentimientos; las similitudes son obvias». En el espectáculo que hoy sube a escena, acompañan a José Luis Gil y Ana Ruiz en el repartoRocío Calvo, Ricardo Joven y Beatriz Santana.

Castrillo-Ferrer asegura que «Si la cosa funciona habla de la existencia, de la montaña rusa de la vida, del paso del ser humano por este planeta, pero también habla de los prejuicios y los lugares comunes, del poder de cambio que tiene la civilización, nos cuenta un Nueva York dónde todo es posible, nos habla del amor... es casi un cuento contemporáneo, la excusa de un nuevo Pigmalión sirve para confrontar experiencia e inocencia, pensamiento e intuición, amargura y felicidad».

El miedo a la muerte, el destino, los temores, las fobias... nos llegan a través de los ojos de Woody Allen y, sobre todo, «a través del humor», insiste el director. «Y eso eleva al ser humano y nos lleva a seguir haciéndonos preguntas». «Los grandes trágicos -completa José Luis Gil- hablan de lo mismo: de la vida, de las relaciones humanas, del poder, del amor, del destino... Y también habla de ello Woody Allen, aunque desde otro lugar; podría ser un trágico maravilloso».

«Todos los personajes se van transformando en la función de alguna manera», cuenta Ana Ruiz, que interpreta a Melody, la chica de la que se enamora el sexagenario Boris-. «Woody Allen trata muy bien a la mujer como personaje», completa Castrillo-Ferrer. «Hacen un viaje que termina bien, por eso es una comedia».

Reconoce el director que la puesta en escena está influida por lo que significa y representa Woody Allen. «Tanto el envoltorio, desde la música hasta ciertos ambientes en los que se quiere recrear el mundo y la Nueva York del cineasta; hasta el ritmo. Él tiene una forma muy particular y de decir, pero también tiene un ritmo muy definido. La imagen de Woody Allen está presente en la puesta en escena, porque además el público que venga a ver la función espera eso». ¿Y qué tiene José Luis Gil de Woody Allen? «Por mi cabeza no ha pasado nunca parecerme a él», dice. Pero añade: «cuando alguien hace una versión suya, está un poco condenado a imitarle; no gestualmente sino, con su estilo, hacer algo parecido, aunque yo, en este caso, me he llevado el proceso al lado contario».