Bob Dylan
Bob Dylan - ANGEL DE ANTONIO
Música

Bob Dylan y el discurso de los 819.000 euros

Con un texto en el que describe las influencias de su formación, accedió ayer a la dotación económica que corresponde al Nobel

MadridActualizado:

Bob Dylan sumó ayer 819.000 euros a su cuenta bancaria. A cinco días de que el plazo para entregar el discurso de aceptación del premio Nobel de Literatura que se le exigía a Bob Dylan para recibir la dotación expirase, el cantautor estadounidense envío su texto a la Academia sueca.

La institución rehusó alimentar la polémica surgida en torno a la posibilidad de que Dylan declinase aceptar el dinero, acrecentada después de que no acudiese a la ceremonia de entrega de los Nobel, y se limitó a calificar el texto como «extraordinario».

En un alegato que huye de imbuir a sus canciones de una trascendencia humanística excesiva, el artista norteamericano deja clara una idea: «Mis canciones solo tienen que calar en la gente, no que tener un sentido».

«Las canciones son diferentes a la literatura. Están destinadas a ser cantadas, no leídas. Las palabras en las obras de Shakespeare estaban destinadas a ser interpretadas en el escenario. Así como las letras de canciones están destinadas a ser cantadas, no se leen en una página», sintetiza Dylan.

Su influencia más temprana, según apunta en el escrito –disponible en su página web y en Youtube–, fue Buddy Holly. «Desde el primer momento que lo escuché, me sentí ligado a él, como si fuera mi hermano mayor», escribe. «Era todo lo que yo no era, y todo lo que quería ser», remata.

Otro con gran ascendencia sobre sus creaciones musicales fue el músico afroamericano conocido como Leadbelly, concretamente por su canción «Cotton fields». Cuenta que cuando un desconocido le dio un disco con el tema fue como si «todo lo que antes era oscuridad se iluminase». «La habré tocado cien veces», apostilla.

El vocabulario exiguo de su juventud, que no excedía «la jerga popular», lo disimulaba con una visión del mundo moldeada a través de clásicos de la literatura como «El Quijote» o «Los viajes de Gulliver». Pero si hay que remitirse al selecto grupo de obras que cinceló no solo su obra, sino la persona que hoy es Bob Dylan, «Moby Dick», «Sin novedad en el frente» y «La Odisea» son sus tres destacadas.

A la novela de Herman Melville atribuye el haberle ayudado a desprenderse de la candidez viendo cómo un hombre es capaz de dejar todo atrás para lograr rajar con su cuchillo el lomo de una ballena. Algo similar le ocurre ante lo cruento de la historia de Erich Maria Remarque, de la cual subraya que es «un libro donde pierdes la infancia, tu fe en un mundo significativo y tu preocupación por los demás; estás atrapado en una pesadilla». El clásico de Homero le sirvió para comprender que el camino siempre estará plagado de dificultades, sea cual sea el elegido.

El suyo, con canciones como «Like a Rolling Stone» o «Tangled up in blue», fue un poco más llevadero.