Enrique González Macho: «El cine no pertenece a ningún partido político»
Enrique González Macho, presidente de la Academia de Cine, en su despacho de Alta Films en Madrid - ISABEL PERMUY

Enrique González Macho: «El cine no pertenece a ningún partido político»

El presidente de la Academia de Cine contesta en ABC al comunicado de la Unión de Actores que buscaba politizar los Goya de esta noche

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Ha sido una semana muy dura para el presidente de la Academia de Cine. Enrique González Macho (Santander, 1947) afronta sus segundos Premios Goya con la incertidumbre de si un «pequeño grupo» del sector dinamita la gala de esta noche y hace saltar por los aires puentes que ha costado mucho trabajo construir.

La industria se encuentra en un momento delicado y González Macho lo sabe, de ahí que se muestre tajante y muy crítico con el sindicato de la Unión de Actores.

- ¿Cómo valora el comunicado de la Unión de Actores?

- Con el pleno respeto de que cada cual puede decir lo que quiera, es un documento un pelín demagógico. Por lo demás, pueden decir lo que quieran.

- ¿Por qué demagógico?

- Indudablemente, todos sabemos la situación que existe en el país, pero esa situación también existe en el cine. Hemos sufrido los mismos recortes o más fuertes que los demás sectores sociales. Somos todos conscientes de lo que pasa, pero ha de expresarse lo que se quiera en función de donde se esté. La gala de los Goya es la gala de los profesionales, que han sido votados como los mejores por los propios compañeros. Hay muchos eventos retransmitidos por televisión, pero nadie se debe apropiar de lo ajeno.

- Además, la Unión de Actores tiene sus propios premios.

- Ellos tienen sus propios premios, donde me parece muy bien que hagan o digan lo que quieran y no creo que les gustara demasiado que en sus premios se introdujeran otro tipo de cuestiones.

- ¿Le preocupa que la polémica perjudique el sector, tanto desde el punto de vista político como social?

- Cuando una persona anónima muy inteligente dice algo, no trasciende. Cuando una persona mediática dice algo, los medios lo reproducen y parece que esa opinión es generalizada, cuando muchas veces no es cierto. Entonces, se pasa a algo que es muy grave, que es de lo particular a lo general, y se cree que todos piensan lo mismo. No debe usarse el poder mediático de un sector para generalizar en determinadas posturas.

- ¿Cree que la reacción de la Unión de Actores tiene algo que ver con el hecho de que el Gobierno actual sea del PP?

- No lo sé. Eso lo sabrán los que han hecho el comunicado, que viene sin firmar. Yo sé lo que digo y todo el mundo sabe que yo hablo en función de la Academia de Cine. El comunicado habla solo de unas siglas, pero dudo mucho incluso que dentro de la Unión de Actores todo el mundo esté de acuerdo con eso, porque conozco mi profesión.

- El comunicado ha provocado malestar en la industria.

- Es que es una especie de manipulación. He estado con muchos actores y están indignados con esto. Lo que pido es un respeto, nada más. No estoy en contra de la libertad de expresión, faltaría más. Estoy de acuerdo en que cada cual haga lo que considere oportuno, pero tiene que haber un respeto a un colectivo que hace una fiesta anual y que puede salir muy perjudicado por un acto que viene de fuera. Es apropiarse de un esfuerzo enorme para otros fines, que pueden ser lícitos y respetables, pero no es el lugar y, sobre todo, apropiándoselo de una forma «violenta».

- ¿A quién teme más, al sector político duro o a los responsables del comunicado?

- A ambos por igual. Yo no soy partidario de los extremismos en absoluto. Soy muy conocido en el mundo del cine, llevo 45 años, todo el mundo sabe cuál es mi ideología. Pero tengo un principio básico que es elemental: el mismo respeto para todos los que forman parte de la Academia. No puedo permitir ningún tipo de discriminación dentro, en función de ideologías o de lo que sea, bajo ningún concepto.

- ¿Sabe si TVE está preocupada por lo que pueda suceder en la gala?

- No, no, la gente está preocupada porque quieren que sea una gala como la del año pasado. Además, en esa gala por supuesto que se van a decir las cosas como son. Pero esa es mi labor. Yo, como presidente voy a hacer un discurso, que ha sido aprobado por la Junta, y diré lo que tenga que decir, que creo que es el sentir mayoritario de la Academia, y a lo mejor es mucho más serio que lo que ellos pretenden.

- Hay temor a que le pase factura a la televisión pública.

- Es un programa de entretenimiento y es lógico que quieran que salga bien, que tenga audiencia. Estamos trabajando desde hace meses para que sea un programa en el que lo esencial sea premiar a unas personas por su trabajo, que sea divertido, entretenido, tenga mucha audiencia y vaya bien. Eso es lo que pretende TVE y lo que pretendemos todos.

- Pero que el programa no esté politizado.

- Que no lo esté. El cine no pertenece a ningún partido político. Los partidos son una parte de la sociedad. El cine solo pertenece a los partidos políticos de los países no democráticos. Pero en España, sea cual sea el partido que esté en el poder, nunca el cine pertenecerá a un partido. Pertenece a la sociedad, y la sociedad es diversa. Y es así dentro de la propia profesión, donde nunca ha habido discriminación ideológica, y ha sido así siempre.

- ¿Ha hablado con alguien del Gobierno a este respecto?

- No, no, para nada, con nadie. Yo no creo que se vaya de madre, porque alguien que intervenga allí de una forma mitinera va a ser muy mal recibido, porque la gente no quiere eso.

- ¿Y qué le diría al candidato que ahora está pensando en su casa qué hacer si tiene que subir al escenario?

- Si un nominado sale y quiere ser solidario, a lo mejor tiene que serlo con Siria, Afgnanistán, el problema de la mujer en los países islámicos, el Frente Polisario... Es que el espectro es muy amplio, no solo es España, tienes que ser solidario con muchas cosas. El problema no es que seas o no solidario, sino que lo manifiestes donde tengas que manifestarlo. Por supuesto que estoy de acuerdo con muchas cosas que dice el comunicado, porque soy el primer afectado, igual que lo es la prensa y todo el mundo en este país, pero no es el momento, ni el lugar. Así que, le diría algo tan sencillo como: “Es tu día, has ganado, di lo que quieras, aunque sea una animalada”... Allá él. Bajo ningún concepto, nadie podrá decir que yo, pública o privadamente, le he dicho lo que tiene que hacer.

- Desde ese punto de vista, ¿se siente juzgado o incomprendido por el sector?

- No, en absoluto. Hombre, comprendido nunca lo estás al 100%, sería también un error muy grave. Hay un grupo que se ha equivocado en unas acciones, nada más.

- Además, el sector está en un momento muy delicado de negociación con el Gobierno.

- Exactamente. Yo estoy en la Academia para cohesionar y que nos vaya lo mejor posible, esa es mi obligación. Yo creo que la Academia es respetable y respetada, y eso es lo que hemos conseguido. Lo mío es trabajar por el bien del cine español.

- En función de lo que suceda hoy, puede ser que se dinamiten puentes de difícil reconstrucción.

- Yo creo que el Gobierno actual no se va a dejar influenciar porque un grupito haga algo. Allá ellos, sería muy triste políticamente, no tendría mucho sentido. Lo que tienen que ver es cuál es el sentir mayoritario de la gente. No son tan tontos, tienen claras las cosas... Espero que las tengan. No es el momento de hacer la ola a nadie, ni a estos ni a los anteriores.

- ¿La industria es consciente del precio que pagó al cine español por la gala de los Goya de 2003?

- La inmensa mayoría lo es. Este comunicado, que es muy demagógico y oportunista, lo han sacado porque no han tenido apoyo suficiente. Si no, no hubieran sacado un comunicado, hubieran actuado y ya está.

- Imagínese que, debido a la polémica, TVE decide no volver a emitir la gala.

- No se va a montar, pero de ser así, pagaremos las consecuencias. Quiero que sea TVE la que retransmita la gala porque, teóricamente, es la televisión del Estado y ha de ser la más neutra.

- ¿Qué mensaje quiere transmitir el presidente de la Academia a la profesión?

- Que es una fiesta y que vayan a disfrutar, a aplaudir a los que han ganado y a pasárselo bien. Porque tienen derecho. Este problema no se plantearía en ninguna parte del mundo, ni con los Bafta, ni con nada.

- Parece que a los actores españoles solo les sale la vena reivindicativa cuando están en España. Bardem se acordó de los cómicos al recoger su Oscar, pero no habló de política.

- Porque no se lo permiten, le cortan y no vuelve a hacer nada en su vida. No quiero que colectivamente se desvirtúe lo que es una gala de entrega de unos premios con un mitin sectario. El cine no puede ser tutelado ni capitaneado por ninguna opción política, sea del signo que sea. Eso solo ocurre en Irán, en Cuba... Pero es que estamos en una democracia y el cine es de la sociedad española. Sin coartar la libertad de expresión, en absoluto, pero que nadie se apropie de él.