Las dos obras de Fra Angelico que se incorporan al Prado, ayer en el Claustro de los Jerónimos
Las dos obras de Fra Angelico que se incorporan al Prado, ayer en el Claustro de los Jerónimos - ISABEL PERMUY

La compra del Fra Angelico para el Prado: una operación de Estado, no de mercado

El duque de Alba será nombrado patrono de honor del museo en reconocimiento a su labor de mecenazgo

MadridActualizado:

El Prado se siente como un niño el día de Reyes: ni siquiera ha podido esperar a que sean suyos para presumir de sus flamantes Fra Angelicos. Minutos después de que el Patronato del museo diera luz verde a la opción de compra del tesoro más preciado de la Casa de Alba («La Virgen de la granada», del maestro italiano) y aceptara la donación de «Funeral de San Antonio Abad» –una pequeña tabla de la misma colección y, según especialistas, del mismo artista–, las dos obras ya estaban expuestas sobre sendos caballetes en el Claustro de los Jerónimos.

José Pedro Pérez-Llorca y Miguel Zugaza agradecieron al duque de Alba que aceptara un «precio de mecenas, de caballero»

Junto a ellos, representantes del tripartito (aquí sí funcionan los pactos a tres bandas) que ha llevado a buen puerto este «sueño de operación», como la calificó el director del Prado, Miguel Zugaza, y de la que poco a poco vamos conociendo algunos detalles: el ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, en representación del Estado, que aportará un crédito extraordinario de diez millones de euros; el duque de Soria, presidente de la Fundación Amigos del Museo del Prado, entidad que aportará cuatro millones, y José Pedro Pérez-Llorca, presidente del Patronato del museo, por parte de la pinacoteca, que utilizará otros cuatro millones de su remanente de tesorería. En total, 18 millones a pagar en cuatro años sin intereses.

Tanto Pérez-Llorca como Zugaza agradecieron al duque de Alba que aceptara lo que el primero tildó de «precio de mecenas» y el segundo de «precio de caballeros». O, como lo llamaríamos la mayoría, una ganga, si tenemos en cuenta la calidad, belleza y estado de conservación de «La Virgen de la granada». En los tres casos, un único calificativo: extraordinario. ¿Cuánto podría alcanzar el cuadro en el mercado? Zugaza recordaba los 100 millones pagados por unas «Poesías» de Tiziano, los 170 millones por una pareja de Rembrandt... «No es una operación de mercado, se ha hecho con sentido de Estado. El Gobierno, el Ministerio de Hacienda, los Amigos del Prado, que ya son 29.080... Todos han remado, con sentido de la responsabilidad, a favor de esta compra, que era una oportunidad única», puntualizaba el director del museo. En este sentido, el ministro de Cultura añadía:«No ha sido un gasto, sino una inversión para siempre y para todos los españoles».

Institución de referencia

Para Laurence Kanter, máximo especialista en el pintor, «es una de las más bellas pinturas de toda la carrera de Fra Angelico». Considerada la compra más importante de la pinacoteca en los últimos 50 años, con ella, y con la donación de la tabla de la predela, el Prado, advierte Miguel Falomir, director adjunto del museo, se convierte en institución de referencia en la producción del artista en la década de 1420 y suple una de sus lagunas: la pintura del Quattrocento italiano. Las dos obras, adquiridas en Florencia en 1817 por Carlos Miguel Fitz-James Stuart, XIV duque de Alba, han sido estudiadas exhaustivamente en el Prado y restauradas por Rafael Alonso: «La Virgen de la Granada» en 1986 y «Funeral de San Antonio Abad» la pasada Navidad. Se advierten similitudes entre esta última y obras del artista de museos de Berlín y Houston.

A partir de marzo, abrirá al público Las Dueñas, palacio sevillano donde nació Antonio Machado y residencia favorita de Cayetana de Alba

En el acto, ni rastro del duque de Alba, que será nombrado patrono de honor del museo como reconocimiento a su labor de mecenazgo. Sus únicas palabras, de momento, sobre este tema las hemos tenido que leer en la nota de prensa facilitada por el museo:«La Fundación Casa de Alba se siente muy orgullosa de entregar al Prado estas auténticas joyas del arte europeo, reunidas y conservadas durante dos siglos por nuestra familia, para que a partir de ahora puedan ser disfrutadas por todos los españoles y los amantes del arte de todas las partes del mundo que se acercan con admiración a nuestro principal museo nacional». Sí se le espera el próximo martes, cuando el Prado exhiba al público juntos sus tres Fra Angelicos (ya atesora «La Anunciación»). Habrá que esperar a entonces para ver si Carlos Fitz-James Stuart desvela los motivos de la venta y si ésta, como en «Casablanca», es el principio de una hermosa amistad que en el futuro permita, por qué no, nuevas compras y donaciones.

Pero la relación entre la Casa de Alba y el Prado ha sido siempre muy estrecha. Sus dos colecciones sufrieron un exilio forzoso a Ginebra durante la Guerra Civil huyendo de las bombas. «La Virgen de la granada» ya estuvo en el Prado, mientras los Alba se afanaban en reconstruir el maltrecho Palacio de Liria. Además, el XVII duque de Alba, abuelo del actual, fue miembro del Patronato del Prado, proyectó crear una Sociedad de Amigos del museo y legó a la pinacoteca una partida económica con la que se adquirió una obra de Paret y Alcázar. Ahora, pues, se cierra el círculo de este mecenazgo familiar. Ayer mismo, en Fitur, se presentó otro proyecto impulsado por la Casa de Alba: la apertura al público, a partir de marzo, de Las Dueñas, palacio sevillano declarado Bien de Interés Cultural en 1931 y que ofrece una colección artística de más de 1.425 piezas. Residencia preferida de Cayetana de Alba, allí nació Antonio Machado.