La talla de San Jorge de la iglesia San Miguel de Estella, tras la desgraciada intervención - ARTUS

Los restauradores piden «consecuencias penales» por la degradación de la talla de San Jorge de Estella

El presidente de ACRE insta al Gobierno de Navarra, la Institución Príncipe de Viana y el Arzobispo de Pamplona a que se revierta en la medida de lo posible la desgraciada intervención y se investigue el caso

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Los daños ocasionados en la talla de San Jorge de la iglesia de San Miguel de Estella son tan graves que la Asociación Profesional de Conservadores-Restauradores de Bienes Culturales de España ( ACRE) cree que la desgraciada intervención «parece merecedora de consecuencias penales». Así se lo ha hecho saber el presidente de ACRE, Fernando Carrera Ramírez, al Gobierno de Navarra, el Servicio de Patrimonio Histórico, la Institución Príncipe de Viana, el Consejo Navarro de Cultura y el Arzobispo de Pamplona en sendas cartas en las que ruega que se tomen las medidas oportunas para que se revierta en la medida de lo posible el repintado de esta valiosa escultura y se investigue «por qué una obra del S. XVI de la importancia de la que tratamos, no ha sido protegida e intervenida por los procedimientos habituales».

En las misivas, a las que ha tenido acceso ABC, la asociación de restauradores denuncia que la pieza «ha sido gravemente alterada bajo el pretexto de una presunta “restauración”» llevada a cabo por la dueña de Karmacolor, una pequeña tienda de manualidades de Estella. El presidente de ACRE expresa además su «preocupación y malestar» porque «un bien cultural tan relevante, no sólo para los navarros sino para todo amante del arte en general, no haya recibido atención profesional».

«No pueden abordarse intervenciones sobre Bienes Culturales sin un detallado conocimiento de los materiales y técnicas de ejecución, sin un diagnóstico preciso y sin el dominio de los criterios y procedimientos de la disciplina de la Conservación Restauración» y «desde luego, no se pueden realizar sustituciones de elementos originales, así como cualquier modificación o alteración, sin que exista una justificación científica para ello», recuerda Carrera Ramírez.

Los restauradores censuran que la intervención en la talla de San Jorge de Estella «ha estado desprovista de los procedimientos más elementales» que deben guiar una restauración profesional y se han eliminado «elementos originales realizados por su autor y con ello, aquello que aportaba singularidad y valor a la obra, desgradándola en su integridad cultural original».

Desde ACRE consideran que con ello se han incumplido las mínimas exigencias del artículo 46.2 de la Ley Foral del Patrimonio Cultural de Navarra (14/2005), así como el principio contenido en el artículo 46 de la Constitución y en el artículo 39 de la Ley de Patrimonio Histórico Español 16/1985, por lo que «esta actuación parece merecedora de consecuencias penales».