Javier Reverte es uno de los autores que encabezó las protestas contra la situación injusta de los autores que debían renunciar a la pensión para cobrar derechos de autor
Javier Reverte es uno de los autores que encabezó las protestas contra la situación injusta de los autores que debían renunciar a la pensión para cobrar derechos de autor - ABC

El Gobierno regula por fin la compatibilidad de la pensión y los derechos de autor

El Ejecutivo aprueba en el último viernes social antes de las elecciones una medida de justicia largamente reivindicada por los artistas

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«Es un acto de justicia, algo que clamaba al cielo». Con esta contundencia se expresaba ayer el escritor Javier Reverte después de que el Consejo de Ministros aprobara, a tan solo cuarenta y ocho horas de las Elecciones Generales, un Real Decreto «por el que se regula la compatibilidad de la pensión contributiva de jubilación con la actividad de creación artística, por la que perciben derechos de propiedad intelectual».

Reverte ha sido una de las cabezas visibles de un movimiento, impulsado por la plataforma «Seguir creando», en contra de la normativa que impedía a los creadores mayores de 65 años recibir una retribución por su actividad profesional -cursos, artículos, conferencias y derechos de autor de su obra- y al tiempo cobrar su pensión de jubilación. Con esta norma, que cumple con el mandato «recogido en el Real Decreto-Ley 26/2018, de 28 de diciembre, que marcaba un plazo de 6 meses para aprobar el reglamento de desarrollo», se corrige dicha incompatibilidad.

El Gobierno explicaba ayer que «en su artículo tres, la norma establece un régimen de compatibilidad de la actividad artística con el cien por cien de la jubilación, el complemento por maternidad y los porcentajes adicionales reconocidos por jubilación con edad superior a la ordinaria». Y añadía: «Las personas que se beneficien de esta compatibilidad mantendrán a todos los efectos su condición de pensionistas. Además contribuirán al sostenimiento del sistema con una cotización solidaria del 8 por ciento, así como la que corresponda por Incapacidad Temporal y contingencias profesionales». Más de 1.300 personas podrán beneficiarse de manera inmediata de la medida que, según la portavoz del Gobierno, Isabel Celáa, «da respuesta a la necesidad de cualquier sociedad de mantener el capital cultural».

A la satisfacción general y personal que expresaba ayer Javier Reverte se unía su perplejidad. El escritor interpuso una demanda cuando la Seguridad Social le reclamó el pago de una multa de 150.000 euros por considerar incompatible cobrar al tiempo sus derechos de autor y la pensión de jubilación. El juzgado de lo Social número 14 de Madrid dio la razón al autor, pero el organismo público recurrió la sentencia, con lo cual Reverte sigue pagando dos mil euros mensuales -según explicó ayer, le quedan todavía por pagar 50.000 euros-. «Yo comparo el caso con otro hipotético que terminara con la pena de muerte, pero la mantuviera para aquellos que ya estuvieran condenados de antemano», explicó a ABC. «Es incoherente que el Gobierno apruebe un Real Decreto al tiempo que tiene recurrida una sentencia que está en la línea de dicha norma», añadió. Con todo, no ocultaba su satisfacción por la aprobación de un Real Decreto que «supone una victoria para todos», al tiempo que «puede abrir las puertas a mucha gente». Espera Reverte que sean muchos los que sigan su ejemplo y reclamen ante la Justicia las cantidades que han dejado de recibir desde que, en 2015, se modificara el articulado de la Ley General de la Seguridad Social y se estableciera la incompatibilidad entre el cobro de los derechos de autor y las pensiones de jubilación.

Reverte se acordaba ayer de la exministra de Trabajo, Fátima Báñez, en quien personificaba al funcionariado que se ha resistido al cambio en la normativa. Y otro exministro del PP, Cristóbal Montoro, responsable del Departamento de Hacienda entre 2011 y 2018, era la diana sobre la que César Antonio de Molina, exministro socialista de Cultura, lanzaba un dardo: «Finalmente se hace justicia con los creadores, que son quienes dan la imagen de España en el mundo -decía ayer a ABC-. Era algo inconcebible en el espacio de la Unión europea que se mantuviera esta anomalía. A partir de hoy ya nadie se acordará de Montoro, el mayor inquisidor contra la cultura española. Descanse en paz».

Javier Reverte no cree que detrás de la decisión del Gobierno de Pedro Sánchez haya ninguna intención electoralista. «Es algo que llevaba mucho tiempo preparándose, y algo además en lo que todos los partidos políticos están de acuerdo»

Se acordaba Reverte también de Antonio Fraguas, «Forges», uno de los creadores de la plataforma «Seguir Creando», «y con el que peleé hombro con hombro contra esa injusticia manifiesta». Y también se oyó ayer la voz del poeta Antonio Colinas, también activamente combativo en este asunto, un atentado contra la cultura, según él mismo lo ha calificado. En declaraciones a Efe, Colinas decía ayer que «cuando cotizamos no sabíamos que nuestra pensión estaría sometida a recortes, en mi caso recortándoseme una cantidad que no deseo ni nombrar».

Colinas acudió al Defensor del Pueblo para tratar de solucionar lo que él consideraba una situación injusta que hizo que, solo dos años de jubilarse a los 65 años, empezara a sufrir unos recortes que, en sus propias palabras, le dejaron «prácticamente sin pensión».

«Lo que quisiera ahora es no solo recuperar la pensión, sino también todos los recortes que hemos padecido», puntualizó el autor, que a sus 73 años se ha mostrado «alegre» por la posibilidad de que se solvente «verdaderamente» este problema. «Lo que sucedía es algo que nadie se explica, una situación que atenta contra la cultura, en mi caso contra una persona que ha entregado 50 años de su vida a ella como escritor de profesión y vocación».