El Rey junto al premio Cervantes de 2018, Sergio Ramírez
El Rey junto al premio Cervantes de 2018, Sergio Ramírez - EFE

El Rey: «La cultura en español abraza por encima de las diferencias»

Don Felipe brindó «con un bojazo» en el almuerzo que ofreció en el Palacio Real al mundo de las Letras

MADRIDActualizado:

«La cultura en español opera como un vínculo que abraza, que amplía horizontes, que acerca a las personas buscando aquello que comparten y por encima de sus diferencias». Así lo ha afirmado el Rey este viernes en el Palacio Real, donde ha ofrecido un almuerzo al mundo de las Letras con motivo de la entrega del premio Cervantes al escritor nicaragüense Sergio Ramírez. Un galardón que se entregará el próximo lunes en la Universidad de Alcalá de Henares.

Este premio Cervantes que viaja a la América Hispana, dijo Don Felipe, «nos recuerda también la importancia de apelar a aquello que nos une por encima de toda frontera». Y agregó: «La diversidad es una riqueza aún mayor cuando guarda también en su interior una cultura y unos valores compartidos».

El Rey pronunció estas palabras ante el centenar de invitados que asistieron al almuerzo entre escritores, editores, libreros y personas vinculadas con la cultura en español. Don Felipe estuvo acompañado por la Reina, que eligió un vestido color verde agua. Al almuerzo asistió la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. Entre los invitados, se encontraban los directores de las Reales Academias de la Lengua y la Historia, y del Instituto Cervantes, así como Jorge Edwards, Javier Gomá, Dolores Redondo, Espido Freire, Sonsoles Ónega, César Antonio Molina y Carmen Caffarel.

«Los libros son un bálsamo de paz, una invitación a la reflexión frente a la trivialidad, aunque algunos puedan precisamente caer en esto último», añadió, «pero los buenos libros son sin duda un revulsivo para las conciencias y un pasaporte hacia lo universal. Lo sabemos bien los millones de hispanohablantes que constituimos una inmensa patria cultural y social de alcance global».

Don Felipe manifestó que «España está y estará siempre del lado de aquellos que quieran abrir sus horizontes a un mundo mejor, más próximo, más comprometido, más humano en definitiva. Un mundo presidido por la cultura, una cultura que no desdeña la sabiduría atesorada durante siglos y que no se cierra a los talentos venideros».

Al terminar sus palabras, el Rey levantó su copa e hizo un guiño al español que se habla en Nicaragua: «Ya que voy terminando, les invito a pararse y brindar hoy con un bojazo por nuestra común patria Cervantina y por uno de los mayores representantes de ese mundo presidido por la cultura, el ilustre premio Cervantes 2017».