Fotografía de la superficie de Marte
Fotografía de la superficie de Marte - NASA/JPL/University of Arizona

Marte tiene el potencial de albergar el oxígeno suficiente para microbios y esponjas

Un estudio sugiere que la concentración de este gas en el subsuelo puede ser sorprendentemente alta, gracias a la presencia de reservas de agua salada

MADRIDActualizado:

Marte es un planeta frío y reseco cuya superficie está arrasada por la radiación solar. Nada conocido por el hombre puede sobrevivir a esas duras condiciones. Sin embargo, un poco más abajo, en el regolito marciano, existe agua en abundancia. La alta concentración de varias sales permite la existencia del preciado líquido en ciertas condiciones. Las últimas investigaciones sugieren que Marte es un planeta que podría albergar enormes reservas de agua helada en el subsuelo, a salvo de la radiación solar. Las observaciones han mostrado indicios de la presencia de un lago subsuperficial de agua salobre y de unos 20 kilómetros de diámetro.

¿Quiere esto decir que Marte alberga vida parecida a la terrestre en sus profundidades? Los científicos no lo saben todavía, pero tratan de estudiar la habitabilidad del planeta rojo, para averiguar si este planeta tiene la capacidad de hacerlo. Por este motivo, Vlada Stamenkovic, investigador del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL), Estados Unidos, ha dirigido una investigación cuya finalidad ha sido estudiar la presencia de otro importante ingrediente para la vida, aparte del agua: el oxígeno. Por primera vez, los científicos han analizado en profundidad la pregunta de si el subsuelo marciano tiene realmente la capacidad de albergar esta molécula.

En un estudio que se acaba de publicar en Nature Geoscience, los autores han concluido que el oxígeno puede ser abundante bajo la superficie y que puede alcanzar concentraciones suficientes como para permitir la supervivencia de microorganismos aerobios (que son aquellos que respiran este gas). De hecho, en una estrecha franja de Marte, las concentraciones podrían ser tan altas que permitirían que animales simples, como las esponjas, pudiesen respirar. No saben si realmente es así, pero aseguran que es posible.

«Por primera vez nos hemos dado cuenta de que el oxígeno disuelto, una molécula que fue crítica para la evolución de la vida en la Tierra, podría estar disponible en Marte en concentraciones que podrían ser suficientes para sostener vida aerobia», ha explicado Vlada Stamenkovic a ABC. «Esto cambia por completo nuestra comprensión sobre la potencial habitabilidad del Marte moderno y antiguo. Así que se puede decir que son buenas noticias, por mucho que quede mucho trabajo por delante».

El investigador Vlada Stamenkovic
El investigador Vlada Stamenkovic- JPL

En resumen, los autores han observado que, allá donde haya reservas de agua líquida –salmueras– cerca de la superficie, debería de haber suficiente oxígeno disuelto para permitir la respiración de microbios. Es más, cerca de los polos, se podría disolver el suficiente como para permitir el desarrollo de animales simples, como esponjas, mientras que en las zonas tropicales aparecerían las concentraciones más bajas.

En todo caso, el propio Stamenkovic ha reconocido que todavía «necesitamos confirmar que esas salmueras existen realmente en Marte, y para ello hacen falta más instrumentos».

La importancia de la sal

El oxígeno en Marte es muy escaso. Mientras que en la Tierra su concentración es del 21 %, en Marte es una sustancia solo presente en concentraciones residuales. En nuestro planeta este gas es producido por plantas y bacterias, pero en Marte proviene básicamente de un proceso químico, la fotodisociación del dióxido de carbono (su ruptura gracias a la radiación solar). También se ha sugerido que la radiolisis, un proceso por el cual la radiactividad del subsuelo rompe el agua, podría ser una fuente notable de oxígeno.

Por ello, Stamenkovic y sus colegas quisieron cerciorarse de si sería posible encontrar este gas en el subsuelo. De si la atmósfera lo «inyectaría» bajo tierra con la suficiente intensidad, y de si reservas de agua líquida muy salada podrían captarlo. Para averiguarlo, diseñaron varios modelos para calcular la cantidad de oxígeno molecular que podría estar allí, teniendo en cuenta los datos captados por las misiones anteriores.

En concreto, tuvieron en cuenta la disponibilidad de oxígeno en la atmósfera, las observaciones de oxidación de minerales y la presencia de diversas sales marcianas, que tienen la capacidad de bajar el punto de fusión del agua.

Así, simularon la solubilidad del oxígeno en presencia de salmueras compuestas por varias sales: Ca(Cl4)2, Mg(ClO4)2, NaClO4, MgCl2, Nacl y MgSO4 –donde los números representan subíndices–. Además, evaluaron la solubilidad de este oxígeno teniendo en cuenta los modelos globales del clima marciano que tienen en cuenta las variaciones de presión y temperatura en el planeta.

Oasis de oxígeno

Gracias a todo esto, los autores han descubierto que las concentraciones de oxígeno en el subsuelo de Marte pueden ser sorprendentemente elevadas. Tanto como para permitir el desarrollo de microorganismos aerobios.

«En principio, Marte podría ofrecer una amplia variedad de ambientes cerca de la superficie con suficiente oxígeno disuelto como para permitir la respiración aeróbica que puede encontrarse en diversos grupos de microorganismos terrestres», han escrito los autores del estudio.

El rover Curiosity, en la imagen, es uno de los que ha captado los datos sobre el clima y la composición del suelo de Marte que se han empleado en esta investigación
El rover Curiosity, en la imagen, es uno de los que ha captado los datos sobre el clima y la composición del suelo de Marte que se han empleado en esta investigación - NASA/JPL

De hecho, un 6,5 % de la superficie de Marte es un «oasis» para el oxígeno. En las zonas polares, por encima de los 67,5 º y los -72,5 º de latitud, la concentración de oxígeno es tan alta que es «suficiente para mantener la demanda respiratoria de organismos multicelulares más complejos, como esponjas», han asegurado.

Aunque sus conclusiones hacen referencia a ambientes próximos a la superficie, los autores han aventurado que a mayores profundidades, como en el lago subsuperficial recientemente descubierto, podría estar ocurriendo algo similar.

El significado del estudio

¿Quiere esto decir que el oxígeno es abundante en Marte? No. El trabajo dirigido por Vlada Stamenkovic asume las conclusiones de algunos trabajos que sugieren la existencia de agua líquida en el subsuelo, gracias a su alta concentración de sales de magnesio, calcio y perclorato. A partir de esto, concluye que las condiciones son idóneas para que pueda haber oxígeno, pero no que lo haya.

De hecho, tal como ha explicado a ABC Alberto González Fairén, investigador del Centro de Astrobiología (CAB) y experto en habitabilidad marciana, este estudio «no resuelve el problema de explicar la existencia misma de las salmueras que atrapan el oxígeno».

«Los autores dan por hecho que Marte puede esconder salmueras en distintos lugares en la actualidad –especialmente a poca profundidad, en las zonas polares– pero esta es una asunción muy arriesgada. Las observaciones directas con landers y rovers no apoyan esta posibilidad», ha dicho González Fairén.

Este investigador ha explicado que, aunque algunos modelos predigan la existencia de estas salmueras, estos apuntan a que solo estarían líquidas durante algunas horas y por la noche, lo que influiría en las conclusiones de esta investigación.

Además, González Fairén ha querido incidir en que el hecho de que pueda haber oxígeno no es suficiente como para decir que podría haber ciertos seres capaces de respirarlo. ¿Por qué? Porque hay otros factores que determinan su superviviencia, como lo son «las bajísimas temperaturas, la altísima concentración de sales y la radiación», según ha dicho. «Por lo tanto, es complicado proponer que las salmueras marcianas son habitables por formas de vida similares a las terrestres solamente porque son capaces de absorber cierta concentración de oxígeno, sin computar las demás variables».

¿Qué harán a continuación?

En todo caso, Vlada Stamenkovic ha dicho que lo siguiente que harán será reconstruir cómo fluyó el agua en tiempos pasados y cómo lo hace ahora, estudiando su interacción con el oxígeno. Medirán la solubilidad de varios gases con salmueras frías en su laboratorio y trabajarán en un nuevo instrumento, llamado «TH2OR» (Transmissive H2O Reconnaissance), especializado en captar salmueras y que espera que vuele en próximas misiones interplanetarias.