Scot Kelly, astronauta de la NASA
Scot Kelly, astronauta de la NASA - ISS

Ansiedad y pérdidas de memoria: los efectos del espacio profundo en el cerebro humano

Un estudio alerta sobre la necesidad de seguir investigando en la exposición a la radiación de los astrounautas

Madrid Actualizado: Guardar
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En los viajes espaciales la mayor parte de la población cree que la tecnología es la cuestión más fundamental: ya ha demostrado que puede recorrer el Sistema Solar y de ella depende en gran medida que el hombre pueda ir más allá de nuestras fronteras. Pero pocas veces se hace hincapié en si los propios astonautas están preparados para las condiciones que se dan en el espacio profundo y que pueden producir cambios en el cuerpo humano de manera visible, como ya se ha demostrado tras las pruebas realizadas a diferentes científicos tras su estancia en la Estación Espacial Internacional. En el caso de que alguna vez necesitemos abandonar nuestros cómodos dominios, ¿qué efectos caben esperar para nuestros terrenales cuerpos?

Un nuevo estudio publicado en «eNeuro» recoge las posibles consecuencias de viajar al espacio profundo, exponiéndonos a radiaciones crónicas que afectan a nuestro cerebro. Y aunque «espacio profundo» suene a años luz, lo cierto es que el viaje a Marte ya tendrá esta exposición durante casi un año que dure el viaje (sin contar con la estancia y la vuelta). Segun la investigación, durante este tiempo los cerebros de los astronautas pueden sufrir deficiencias neuronales que incluyen fallos en la memoria o ansiedad.

Se sabe que la radiación interrumpe la señalización entre otros procesos en el cerebro. Los experimentos previos utilizaron exposiciones a tasas de dosis más altas a corto plazo, lo que no refleja con precisión las condiciones en el espacio. Ahora las nuevas prebas, Charles Limoli y sus colegas de la Universidad de California, Irvine, la Universidad de Stanford, la Universidad Estatal de Colorado y la Escuela de Medicina del Este de Virginia sometieron a los ratones a radiación crónica de bajas dosis durante seis meses, simulando las condiciones del hombre en el espacio profundo.

En concreto, descubrieron que la exposición a la radiación perjudicaba la señalización celular en el hipocampo y la corteza prefrontal, lo que resulta en problemas de aprendizaje y memoria. También observaron un aumento de los comportamientos de ansiedad, lo que indica que la radiación también impactó a la amígdala cerebral.

Según el estudio, los investigadores predicen que durante una misión en el espacio profundo, aproximadamente uno de cada cinco astronautas experimentaría un comportamiento similar a la ansiedad y uno de cada tres experimentaría ciertos niveles de deterioro de la memoria. Y estas dolencias serían difícilmente compatibles con la toma de decisiones, lo que complicaría el futuro a viaje Marte. Los autores indican que habría que realizar más pruebas para prever con exactitud cómo se comportará nuestro cerebro más allá de nuestras fronteras.