«My Bed» (1998), de Tracey Emin
«My Bed» (1998), de Tracey Emin - CHRISTIE'S

Se vende la «cama deshecha» de Tracey Emin

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«My Bed» (mi cama), de 1998, polémica obra por la que la polémica artista británica Tracey Emin fue finalista del polémico premio Turner en 1999, llega al mercado por vez primera. Saldrá a subasta el 1 de julio en la sala Christie's de Londres y podría alcanzar 1,2 millones de libras (1,5 millones de euros).

Esta icónica pieza, ejemplo del interés profundamente personal de Emin por explorar la relación entre su vida y su arte, provocó un amplio debate público sobre la naturaleza del arte contemporáneo. Fue adquirida en 2000 por el galerista y coleccionista Charles Saatchi, que compró «My Bed» por 150.000 libras.

Emin hizo esta obra en plena depresión tras la traumática ruptura de una relación sentimental. «My Bed» (1998) se compone de su propia cama, con las sábanas arrugadas, las almohadas y unas mantas desordenadas, rodeadas de efectos personales: botellas de vodka vacías, paquetes de cigarrillos, sábanas manchadas de vómito, condones usados, ropa interior sucia... Es una de las obras más emblemáticas del movimiento de los Young British Artists (YBA), al que también pertenecieron otros «chicos malos» del arte británico como Damien Hirst, los hermanos Chapman, Steve McQueen, Chris Ofili, Sarah Lucas, Mark Wallinger, Rachel Whiteread... Muchos de ellos estuvieron presentes en la controvertida exposición «Sensation», que tuvo lugar en 1997 en la Royal Academy of Art de Londres.

Cuatro días sin salir de la cama

Saatchi anunció el año pasado su intención de sacar a la venta gran parte de su colección privada y de subastar cincuenta de sus esculturas e instalaciones más grandes, con el objetivo de recaudar fondos para mantener su política de acceso gratuito a todas sus exhibiciones y programas educativos, informa Efe. Así, junto a «My Bed», Christie's sacará a subasta obras de Isa Genzken, Berlinde de Bruyckere, Karla Black y David Altmejd.

Tracey Emin hablaba así de este trabajo en una entrevista con su compañero Julian Schnabel: «Tuve una especie de pequeña crisis nerviosa en mi apartamento y no me levanté de la cama durante cuatro días. Cuando por fin logré levantarme me dirigí a la cocina. Mi piso estaba hecho un verdadero desastre. Al ver mi habitación pensé: «¡Oh, Dios mío! ¿Qué pasa si me muero y me encuentran aquí? ¿Y qué pasaría si todo esto no estuviera aquí, sino en otro lugar? ¿Cómo se vería entonces? Y en ese momento lo vi, me parecía una idea brillante: éste es un hermoso lugar que se mantiene con vida. Convertí mi cama en una instalación». Emin define su obra como «un autorretrato, pero no uno al que la gente le gusta ver».

Tras su exposición en Japón y en Nueva York, la obra se expuso en la Tate Gallery de Londres y posteriormente fue incluida en una retrospectiva de la artista en la Galería Nacional de Arte Moderno de Escocia, en Edimburgo, que viajó al CAC de Málaga y el Kunstmuseum de Berna.