Once alucinantes piscinas de hoteles en España

El traje de baño será lo único que necesites para ser feliz en cualquiera de estos alojamientos de España

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  1. Hotel Mandarín Oriental, Barcelona

    Cuando llega el verano y soñamos con las vacaciones perfectas, a menudo nos imaginamos dándonos un refrescante chapuzón en una piscina paradisíaca. Por eso en esta ocasión, para elegir hotel, nos vamos a olvidar de factores como la ubicación, el tamaño de las habitaciones o incluso el precio, para centrarnos en lo que realmente es importante: buscamos piscinas de película, espectaculares, para quedarnos a remojo hasta tener arrugados los dedos de las manos. Asegúrate de meter en la maleta el bañador y la toalla porque será lo único que necesites para ser feliz en cualquiera de los alojamientos de este listado.

    Hotel Mandarín Oriental, Barcelona

    Como un oasis en medio de la gran ciudad. Así se presenta ante sus huéspedes la piscina del hotel Mandarín Oriental de Barcelona. En una de las calles más céntricas de la Ciudad Condal, el famoso Paseo de Gracia, este hotel nos regala un chapuzón con inmejorables vistas. Mientras nos relajamos haciendo unos largos, podemos ver pero apenas escuchar, el ir y venir de turistas que buscan la impresionante Pedrera de Antonio Gaudí (a poco más de 5 minutos caminando) o la plaza de Cataluña, centro neurálgico barcelonés a escasos metros del hotel. Si preferimos ponernos en forma, el Mandarín Oriental cuenta también con un spa que dispone de piscina de entrenamiento de 12 metros de largo.

    Fuente: Guía Repsol

  2. Hotel Gran Meliá Palacio De Isora, Santa Cruz de Tenerife

    Aunque las playas tinerfeñas son irresistibles, si nos alojamos en el Palacio de Isora no resultará una decisión difícil cambiar el mar por la piscina ya que la infinity pool de este hotel es sencillamente espectacular. Con 5.000 metros cuadrados, esta piscina desbordante de agua salada, es la mayor de Europa y darse un baño en ella es el mejor remedio contra el estrés. Por si esto fuera poco, el hotel cuenta también con una piscina para niños, con barco pirata incluido, y dos con acceso solo para adultos, para quienes quieran disfrutar de un baño tranquilo. Y para la relajación absoluta, nada como pasar por el spa del hotel, que cuenta con una piscina de hidroterapia con hidromasaje y duchas de cromoterapia.

    Fuente: Guía Repsol

  3. Playacálida Spa Hotel, Almuñécar (Granada)

    Como si de la carta de un restaurante se tratara, en este hotel granadino encontramos una oferta inigualable de espacios acuáticos. De entrante, una piscina diseñada simulando un río, permitiéndonos un agradable recorrido zigzagueante. De primer plato, una piscina con toboganes por los que lanzarse a toda velocidad, como en los mejores parques acuáticos. De segundo plato, una impresionante piscina desbordante de 1.000 metros cuadrados, rodeada de un solárium con palmeras donde reposar tras el chapuzón. De postre, y solo para mayores de 15 años, varios jacuzzis con vistas al mar donde el tiempo parece detenerse.

    Fuente: Guía Repsol

  4. Ushuaïa Beach Hotel, Ibiza

    La piscina es el centro neurálgico de uno de los hoteles más deseados de Ibiza. En el Ushuaïa no se duerme de noche sino de día porque al caer el sol, alrededor de su piscina se organizan las mejores sesiones de música electrónica de la isla. El mismísimo David Guetta es uno de los habituales de este escenario al que se suben los disc-jockeys más reputados de la escena internacional. Y al llegar el día, nada como un relajante baño rodeado de lujo. El concepto tumbona se reinventa en Ushuaia donde podremos tomar el sol junto a la piscina en auténticas camas balinesas y comiendo una ración de ostras. En este hotel se viven emociones fuertes para las que hay que preparar los cinco sentidos y también el bolsillo.

    Fuente: Guía Repsol

  5. Jumeirah Port Sóller, Mallorca

    El cielo mallorquín, el mar Mediterráneo y el agua cristalina de una piscina desbordante se funden en el Jumeirah Port Sóller para hacer de nuestro baño una experiencia realmente única. El enclave privilegiado de este hotel, encaramado sobre un acantilado, con vistas al pueblo pesquero de Port Sóller y rodeado de la sierra de Tramuntana, hace que esta piscina necesite poco para hacernos sentir en el paraíso. Por si esto fuera poco, junto a la piscina nos espera el restaurante Cap Roig, donde reponernos del baño saboreando exquisitos mariscos frescos acompañados de una de las botellas de su extensa bodega, donde apuestan por productores pequeños y respetuosos con el medio ambiente.

    Fuente: Guía Repsol

  6. Hotel Emperador, Madrid

    El famoso dicho «de Madrid al cielo» se podría cambiar perfectamente por «de la piscina del hotel Emperador al cielo» y es que en pocos lugares de la capital se siente uno más a gusto que aquí. El bullicio de la calle Gran Vía, donde se encuentra el hotel, es casi imperceptible desde la décima planta del edificio, donde se ubica la piscina. Al placer de poder darse un refrescante baño en pleno centro de la ciudad, se suman las increíbles vistas que desde aquí se consiguen. En el skyline destacan especialmente los edificios de la plaza de España, situada a escasos cinco minutos caminando. La piscina y el conjunto de la terraza están abiertas al público general, no solo a los huéspedes, de hecho, es habitual que en él se realicen celebraciones privadas.

    Fuente: Guía Repsol

  7. Hotel Hacienda Na Xamena

    Hasta tres piscinas, una de ellas interior y climatizada, tiene este hotel situado sobre un acantilado al norte de la isla de Ibiza. Aunque la ruta hasta el hotel pueda resultar difícil para algunos conductores, por tratarse de una carretera estrecha de curvas, su enclave es tan espectacular que el camino, sin duda, merece la pena. Estamos en tierra firme pero nos sentiremos casi como en un barco porque el mar Mediterráneo nos rodea allá donde miremos. El súmmum de la experiencia lo vivimos en sus Cascadas Suspendidas, un auténtico baño de naturaleza donde prácticamente nos fundimos con el paisaje. Y para quienes se alojen en las suites, su propio jacuzzi en la habitación.

    Fuente: Guía Repsol

  8. Hotel Fontecruz Los Seises

    ¿Hay algo más apetecible en Sevilla, en pleno verano, que una piscina? Sí, una piscina con vistas a la hermosa Giralda. Eso es lo que regala a sus huéspedes el hotel Fontecruz Los Seises, una forma original y refrescante de admirar uno de los monumentos más famosos de la ciudad. La Giralda, es lo más destacado pero no lo único que podemos ver desde aquí porque lo cierto es que esta terraza nos ofrece unas increíbles vistas de toda la ciudad. Y para acompañar, una exquisita oferta gastronómica en la misma terraza del hotel, donde podemos comer desde unas tapas andaluzas hasta un exquisito sushi japonés.

    Fuente: Guía Repsol

  9. Hotel Barceló Asia Gardens

    Probablemente lo más parecido a viajar a Thailandia que podemos experimentar sin salir de España. Este resort alicantino es un auténtico retiro espiritual y un baño en cualquiera de sus piscinas asiáticas nos ayuda a renovar cuerpo y mente con solo una inmersión. Aquí encontramos nada menos que seis piscinas y todas ellas ambientadas al estilo puramente thai, a base de pizarra y cerámica y completamente rodeadas de plantas. Entre todas ellas destaca Langkawi, una sucesión de piscinas infinitas, y las Caras de Angkor, climatizada a 30 grados durante todo el año y destinada solo al público adulto. Por supuesto el hotel cuenta con un extenso programa de tratamientos de spa.

    Fuente: Guía Repsol

  10. Hotel Meliá Sol Wave House, Calvià (Mallorca)

    Por muy extensas, transparentes o relajantes que sean las piscinas, siempre les faltará algo que solo tiene el mar: las olas. Eso debió pensar la cadena hotelera Meliá cuando proyectó en Calvià, uno de los lugares de Mallorca con más turistas jóvenes, un hotel con piscina de olas. ¡Ni para surfear hace falta salir del hotel! El Sol Wave House cuenta con dos recintos únicos: el FlowBarrel Ten, que bombea el auga a 48km/h hasta 3 metros de altura, y el Double FlowRider®, que crea una ola continua que nunca se rompe, ideal para quienes deseen iniciarse en el mundo del surf. Ambas instalaciones son accesibles solo bajo supervisión de un equipo de instructores.

    Fuente: Guía Repsol

  11. Nagari, Gran Hotel Boutique and Spa, Vigo

    Hay quien dice que darse un baño en Galicia es solo para valientes, pues bien, todos los cobardes que no se atreven a meter los pies en frío Atlántico están de enhorabuena porque el hotel Nagari de Vigo nos ofrece una alternativa igual o incluso más atractiva. La piscina de su terraza es un regalo para todos los sentidos. No solo tenemos unas impresionantes vistas de la ciudad y la ría sino que esta piscina dispone de sistema de chorros y burbujas que nos permitirán conseguir una relajación total. ¿Lo mejor de todo? La piscina está climatizada así que podemos utilizarla tanto en verano como en invierno.

    Fuente: Guía Repsol