Prádena, el secreto escondido de Segovia

La localidad segoviana, menos conocida que la vecina Pedraza, oculta bajo tierra una de las cuevas más impresionantes de la península

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A las faldas de Somosierra, en la provincia de Segovia y escondido entre vegetación de acebos, robles, sabinas y retamas se encuentra la pequeña localidad de Prádena, una villa de apenas 600 habitantes que oculta bajo tierra una de las cuevas más impresionantes de la península, además de uno de los acebales más importantes de España y un pueblo con un encanto especial donde sus callejuelas invitan al paseo despreocupado sin rumbo fijo en busca de paz y tranquilidad.

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La historia de Prádena se remonta hasta el neolítico, tal y como atestiguan los restos encontrados en la Cueva de los Enebralejos. Estas tierras segovianas fueron habitadas en época romana y visigoda según los vestigios hallados, como restos de la vía empedrada de la calzadilla y algunas monedas y trozos de cerámica.

Cueva de los Enebralejos

La Cueva de los Enebralejos, a un kilómetro del pueblo de Prádena de la Sierra, es la más importante de las conocidas en la provincia de Segovia. Desde su entrada, la cueva presenta la belleza de sus salas y galerías, adornadas con un espléndido conjunto de concreciones calcáreas: estalactitas, estalagmitas, columnas, coladas y banderas se suceden a medida que nos internamos en ella.

Fue descubierta por casualidad en el año 1932 por los trabajos de excavación de un pozo de una explotación ganadera provocando el derrumbamiento de una de las galerías. A partir de ese momento se empezaron las exploraciones pero no sería hasta el año 1961 cuando se identificó a la cueva con un lugar sepulcral donde se realizaron numerosos enterramientos en la Prehistoria. En 1967 se descubren y estudian los grabados rupestres del interior de la cavidad mientras que en 1981, se elabora un mapa de 2560 mediante un levantamiento topográfico. Las pinturas y grabados han sido datados aproximadamente del año 2500 a.C. La última topografía fue realizada entre los años 1983 y 1984, incorporando nuevas galerías y alcanzando un desarrollo total de 3.670 metros y una profundidad de 13 metros. El estudio arqueológico final define la cueva como una acrópolis de principios de la Edad del Bronce, a partir de las piezas de cerámica, utensilios líticos y arte rupestre encontrados en las excavaciones.El 20 de mayo de 1995, la cueva de los Enebralejos abrió sus puertas al público, y permanece abierta desde entonces.

Acebal de Prádena

El Acebal de Prádena, en Segovia, es la mayor mancha forestal de acebos del Sistema Central y de este bosque proviene el acebo que se vende en el Mercado Navideño de la Plaza Mayor de Madrid, fruto de una poda controlada bajo supervisión del Icona.

Para visitar este acebal se propone un recorrido de unos seis kilómetros que se inicia en el camino de los Arrieros, a la altura del área recreativa de El Bardal. A lo largo de la ruta circular, se puede observar que las zonas más densas de acebos están intercaladas con otras adehesadas, en las que aparecen centenarios robles, sabinas y encinas. La ruta establecida puede recorrerse en dos horas, es de baja dificultad y se puede realizar con niños.

Gastronomía

Una de las comidas típicas de Prádena es la caldereta de cordero, un guiso que se remonta a la época de trashumancia en la que los pastores iban por las cañadas con sus rebaños y en el caso de encontrar algún cordero herido lo sacrificaban y hacían esta famosa caldereta. Los productos de matanza tales como chorizo, o morcilla tambioén tiene su tradición como el cordero asado otra de las tantas comidas típicas de Segovia, también muy apreciada y tradicional de Prádena.