Castillo de Baños de la Encina
Castillo de Baños de la Encina

Jaén, la provincia española con más fortalezas

Es la provincia de los castillos y de las batallas inolvidables, de un paso noble y guerrero. Una excursión perfecta

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En el Parque Natural de Despeñaperros los restos del Castillo de Castro Ferral, en Santa Elena, dan comienzo a una ruta por el pasado de España. En los campos de esa misma localidad el 16 de julio de 1212 un ejército aliado cristiano, formado en gran parte por las tropas castellanas, aragonesas, navarras y portuguesas, derrotó al califa almohade Muhammad an-Nasir en «la batalla de las Navas de Tolosa». Es el inicio del repaso que ofrece la provincia de Jaén a la historia España. Se puede visitar el castillo de Navas de Tolosa y siguiendo el recorrido el de Giribaile, en Vilches, municipio que tiene su propio castillo para goce del viajero.

Siguiendo el camino, emerge Linares, donde está el Castillo de Santa Eufemia y el de Tobaruela, que refleja el poder pasado de algunos linajes nobiliarios en la época. El Castillo de Baños de la Encina precede a uno de los campos de batalla donde los ejércitos españoles alcanzaron mayor gloria: Bailén. El 19 de julio de 1808, durante la Guerra de Independencia. La historia, convertida en leyenda, cuenta que 21.000 soldados de Napoleón, bajo el mando del general Dupont, sucumbieron a las tropas españolas comandadas por el general Castaños.

De Andújar a Arjona

Castillo del Trovador Macías, uno de los principales atractivos de Arjonilla
Castillo del Trovador Macías, uno de los principales atractivos de Arjonilla - TURISMO DE JAÉN

El viaje sigue hasta dar con las murallas medievales de Andújar y continúa hasta el Castillo del Trovador Macías, de Arjonilla, y al Aljibe de tradición musulmana del Castillo de Arjona. Lugares desde los que se pasa a un pedazo de historia de la Orden Militar de Calatrava en el Castillo de Lopera. Las murallas y Torre de Boabdil en Porcuna reseña una de las construcciones defensivas más bellas de Andalucía. El camino sigue hasta Torredelcampo y desde allí a Jaén capital, donde espera el Castillo de Santa Catalina y la Catedral de la Asunción de la Virgen, inaugurada en 1556.

Castillo de Santa Catalina, en Jaén
Castillo de Santa Catalina, en Jaén

La provincia descubre la Torre del Homanje de Torredonjimeno o los castillos de la Villa y de la Peña en Martos. Ambos antesala del Acaudete, donde la Orden de Calatrava dejó impronta de poder. La ruta acaba en la Fortaleza de la Mota de Alcalá la Real, uno de los sistemas defensivos más complejos de Al-Ándalus.

Patrimonio de la Humanidad

Pero Jaén no sólo ofrece historia. Las leyendas están ancladas en bellos paisajes. Merece la pena visitar Úbeda y Baeza, declaradas Patrimonio de la Humanidad. Ambas conservan el hechizo de hace quinientos años. Rodeadas de olivares, y con el Guadalquivir a sus pies, representan en su arquitectura el poder civil -Úbeda- y el poder religioso -Baeza-.

Restos del pasado anclados en las ilustres figuras de Francisco de los Cobos, secretario de Carlos I, y su arquitecto Andrés de Vandelvira, autor de los principales monumentos de ambas ciudades que, junto a la Sierra de Cazorla, cuyo parque natural es la mayor masa boscosa continua de España, son algunas de las poderosas razones por las a esta provincia andaluza se le domina «paraíso interior».